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(ENTIRILLADO ELECTRÓNICO)

GOBIERNO DE PUERTO RICO

20ma. Asamblea 1ra. Sesión

Legislativa Ordinaria

CÁMARA DE REPRESENTANTES

P. de la C. 122

3 DE ENERO DE 2025

Presentado por la representante del Valle Correa

Referido a la Comisión de Educación

LEY

Para enmendar el Artículo 1.02 d (10) y e (12); añadir nuevos incisos 6, 7, 8, 11, 19, 24, 35, 44, 66 y 67 al Artículo 1.03, y renumerar los subsiguientes; añadir un nuevo subinciso 69 al Artículo 2.04 (b); añadir un nuevo Artículo 6.10 y 6.11; y enmendar el Artículo 9.05 (j) de la Ley 85-2018, según enmendada, conocida como “Ley de Reforma Educativa de Puerto Rico”, a los fines de ordenar el establecimiento de un currículo de enseñanza integración de la educación de del carácter y valores en las escuelas del sistema público; y para otros fines relacionados.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Es preciso tener en cuenta que no hay educación auténtica si no se anima a una reflexión sobre el sentido de la vida[1].

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su Artículo 26, secciones 2 y 3, establece:

“2. La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos, y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.

3. Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.”

En el artículo titulado “Superar lo que nos divide: la Amistad Cívica Global y ‘El pleno desarrollo de la Personalidad Humana’” [2], se discute el significado de este enunciado. A esos efectos establece que:

“Las palabras empleadas en esta provisión implican ni más ni menos que una educación para el florecimiento humano, y que una educación para amistad cívica global y la justicia sea la pieza central del florecimiento humano. Implican que una educación del carácter que respeta los derechos y que tiene un enfoque global es parte de lo que toda persona necesita, a la que tiene derecho y que debe a los demás.”

Por su parte, el Artículo 29 de la Declaración sobre los Derechos del Niño, establece:

“Artículo 29:

1. Los Estados Partes convienen en que la educación del niño deberá estar encaminada a:

a) Desarrollar la personalidad, las aptitudes y la capacidad mental y física del niño hasta el máximo de sus posibilidades;

b) Inculcar al niño el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales y de los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas;

c) Inculcar al niño el respeto de sus padres, de su propia identidad cultural, de su idioma y sus valores, de los valores nacionales del país en que vive, del país de que sea originario y de las civilizaciones distintas de la suya;

d) Preparar al niño para asumir una vida responsable en una sociedad libre, con espíritu de comprensión, paz, tolerancia, igualdad de los sexos y amistad entre todos los pueblos, grupos étnicos, nacionales y religiosos y personas de origen indígena;

e) Inculcar al niño el respeto del medio ambiente natural.” (Énfasis suplido.)

El Artículo 29, incisos 1 y 2, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, expresa:

“Artículo 29

  1. Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que sólo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.
  2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática.”

En un análisis del Artículo 29, inciso 1, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se señala que el Artículo presupone las siguientes premisas, que se transcriben textualmente (Curren: 2023):

“La Sección 1 del Artículo 29 articula esta relación entre necesidades, derechos y deberes: ‘toda persona tiene deberes respecto a la comunidad, puesto que solo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad’. Esto presupone manifiestamente que:

  1. El poder ‘desarrollar libre y plenamente su personalidad’ (humana) es lo que todos los seres humanos elegirán para sí mismos. Significa el libre y pleno desarrollo del potencial de una persona, o, en otras palabras, prosperando, creciendo, viviendo bien o viviendo una vida de florecimiento.
  2. No es posible que los seres humanos crezcan- experimentado el libre y pleno desarrollo de su personalidad- si no son miembros de una comunidad que les proporciona lo que necesitan para vivir. Una comunidad que hace esto, al asegurar los intereses fundamentales y las necesidades básicas, es implícitamente equiparable a una comunidad que respeta los derechos enumerados en la Declaración y es en esa medida justa.
  3. La función de los derechos humanos y un mundo justo es asegurar los intereses fundamentales y las necesidades básicas que son fundamentales para vivir bien.
  4. Los beneficios de la justicia suponen inevitablemente los deberes correspondientes -una correlatividad de derechos y deberes, necesaria para asegurar los intereses fundamentales o las necesidades básicas.

Estas son las piedras angulares de la idea de un mundo justo en el que la gente pueda vivir bien.”

El análisis expresa más adelante que el valorar “a los seres humanos implica valorar lo que es importante para su bienestar, y de ahí sus intereses fundamentales, sus necesidades básicas o los derechos humanos. Una educación que pone en valor a los seres humanos debe, por tanto, fortalecer los derechos humanos y las libertades fundamentales”[3].

Nuestra Constitución no está ajena a estos postulados. El Artículo II, sección 5, dispone:

“Sección 5. Toda persona tiene derecho a una educación que propenda al pleno desarrollo de su personalidad y al fortalecimiento del respeto de los derechos del hombre y de las libertades fundamentales…”

Este desarrollo de la personalidad y fortalecimiento del respeto de los derechos y las libertades fundamentales va íntimamente vinculada a la educación de carácter.

El Código Civil de Puerto Rico reconoce los aspectos relacionados a la moral y al orden público. A esos efectos, y a manera de ejemplo, dispone en el Título Preliminar sobre la Ley, su Eficacia y su Aplicación, Capítulo III, artículos 13 y 14, que:

“Artículo 13.- Observancia de la ley.

La ley imperativa no puede incumplirse o modificarse por voluntad de los particulares. Los actos que permita la ley dispositiva no pueden contravenir la moral ni el orden público.

Artículo 14.- Renuncia de derechos.

Los derechos que concede la ley pueden renunciarse siempre que no se prohíba su renuncia o que esta no sea contraria a la ley, a la moral ni al orden público, ni en perjuicio de tercero.” (Énfasis suplido).

Por su parte, el Libro I, Título I sobre la Persona, establece en su Capítulo III sobre Derechos Esenciales de la Personalidad”, Artículo 74 que:

“Artículo 74.- Goce de los derechos esenciales.

Toda persona natural tiene el goce de los derechos esenciales que emanan de su personalidad y puede reclamar su respeto y protección ante el Estado y ante las demás personas naturales y jurídicas.

Son derechos esenciales de la personalidad, la dignidad y el honor, la libertad de pensamiento, conciencia o religión, de acción, la intimidad, la inviolabilidad de la morada, la integridad física y moral, la creación intelectual.

Los derechos esenciales aquí reconocidos solo admiten las limitaciones que impongan la Constitución, este Código y las leyes.” (Énfasis suplido).

Los aspectos relacionados con lo moral están íntimamente vinculados a nuestro ordenamiento jurídico, por lo que dicho concepto no puede estar divorciado de la educación de nuestros estudiantes. La moral, las virtudes, el florecimiento de la personalidad, todos son elementos constitutivos de la educación de del carácter.

Evocamos las palabras del expresidente de los Estados Unidos, James Madison, quien fue uno de los padres de la Constitución de los Estados Unidos de América:

Is there no virtue among us? If there be not, we are in a wretched situation. No theoretical checks, no form of government, can render us secure. To suppose that any form of government will secure liberty or happiness without any virtue in the people is a chimerical idea[4].

Orto de los presidentes notables de nuestra nación americana, Theodore Roosevelt, expresó: “To educate a man in mind and not morals is to educate a menace to society[5].

La educación para ser efectiva no puede estar desligada del desarrollo de la persona, las virtudes, la moral y el civismo. La educación de carácter busca ese florecimiento del individuo para que se desarrolle como un ente de aportaciones positivas a la sociedad. La educación debe contener elementos de lo que se entiende como sentido moral. En palabras de Cicerón: “En el sentido moral del ciudadano reside el bienestar de la nación”. Los elementos de moralidad en el proceso de aprendizaje permiten que los estudiantes y los miembros de la comunidad escolar comprendan, practiquen y se interesen por los valores éticos fundamentales como lo son el respeto, la justicia, la virtud cívica, la ciudadanía, y la responsabilidad por sí mismo y por el prójimo[6]. En este sentido los aspectos de moralidad dentro de la educación se deben abordar de manera integral, procurando que incluyan las cualidades emocionales, intelectuales, y morales de una persona y de la sociedad, ofreciendo múltiples oportunidades a los estudiantes de conocer, discutir y practicar conductas sociales positivas[7]. “El liderazgo y la participación de los estudiantes son imprescindibles para que la educación moral se incorpore a las creencias y las acciones de los estudiantes[8]”.

En la educación, como indicara Esteban Barra, es necesario cultivar un decidido amor a la verdad, un interés supremo por la acribia y un respeto exquisito hacia quienes mantienen ideas distintas a las propias, así como es necesario enseñar un desprecio de la mentira y de la distorsión de la evidencia, del mismo modo que es preciso huir de toda argumentación política en el mundo de la ciencia.[9] Por otra parte, a raíz de la pandemia del COVID 19 y de la invasión de Ucrania con “la consecuente crisis geopolítica y económica de índole mundial han vuelto a poner encima de la mesa asuntos que andaban soterrados y olvidados, pero que se miren por donde miren tienen una relevancia considerable (Bizkarra et al., 2021). La dignidad, la mansedumbre y la vulnerabilidad humana, la ciencia y la cultura, la biodiversidad y la bioética, la interrelación entre países o las fakenews son algunos de ellos”[10].

La educación de del carácter busca, entre otros, el desarrollo de la personalidad. Conforme definía el concepto de personalidad, Xavier Zubri expresó que “la personalidad es algo que se va modificando en el curso de la existencia, en virtud de la cual el hombre es siempre el mismo como persona, pero nunca es lo mismo porque en todo instante el hombre va modulando y matizando su personalidad.[11]” Ese desarrollo de la personalidad va íntimamente de la mano con la educación del carácter. Como indicara Randall Curren, un “aspecto central de tener buen carácter es que el sujeto sea debidamente afectado por lo que es éticamente importante en el mundo donde se encuentra, y una valoración plenamente integrada de este tipo es igualmente un aspecto central de la educación del buen carácter”[12].

Es necesario encontrar los puntos de consenso en la educación a nuestros menores que propendan a su pleno desarrollo como individuos, en busca de su propio beneficio y el de la comunidad en general. No es necesario entrar en el debate filosófico de los conceptos que nos dividen sino buscar aquello que nos une en beneficio de nuestros niños y niñas, que tan necesitados están de una verdadera cultura educativa que desarrolle al máximo su carácter y su potencial.

Ese punto de consenso lo podemos encontrar en la educación de del carácter. En palabras de Curren: “Una educación de carácter que respeta los derechos y que tiene un enfoque global es parte de lo que toda persona necesita, a la que tiene derecho y que debe a los demás[13]”. Esta educación busca el pleno desarrollo de su personalidad individual y colectiva, en una coordinación abierta entre la comunidad escolar y los padres, madres o encargados de los menores. Son precisamente estos últimos los protagonistas del cambio social que buscamos mediante la aprobación de esta pieza legislativa y, siempre reconociendo que los padres, madres o encargados tienen derecho preferente a escoger el tipo de educación que se le dará a sus hijos, como reza el Artículo 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Por lo que, en la implantación de los postulados de esta medida, es necesario que cada comunidad escolar tome en consideración el sentir de estos al establecerla en cada centro de enseñanza pública. Un aspecto importante para considerar en términos educativos es que “[s]i nos dedicamos a la acción educativa, pronto descubriremos que lo más importante es ayudar a los demás a no fracasar en la propia existencia, sino a conseguir desarrollar una vida que valga la pena vivir”[14].

Uno de los elementos que caracterizan la educación de carácter es el “buen carácter”. Los estudiosos del buen carácter lo definen como aquel que “consiste en conocer el bien, desear el bien y hacer el bien: hábitos de la mente, hábitos del corazón y hábitos de la acción. Los tres son necesarios para llevar una vida moral; los tres conforman la madurez moral[15]”. Expresan, además, que “aquel que desarrolla mal su carácter es cada vez menos capaz de entender qué ha aprendido mal y cómo ha caído en tal error: parte de la maldad del carácter malo es la ceguera intelectual en cuestiones morales[16]”. Se proponen así siete grupos con las cualidades más relevantes, entre los que se encuentran la valentía, el buen temple, la empatía, la humildad, la cortesía, la gratitud y la templanza[17].

Enmarcando el concepto histórico de la educación de del carácter nos encontramos que éste “no es un concepto nuevo, sino más bien clásico, con profundas raíces en la historia del pensamiento filosófico y pedagógico”[18]. Como indican los autores en el ensayo titulado “Educación del carácter y de las virtudes”, en las últimas décadas se ha observado “un creciente interés en muy distintas partes del mundo por una educación que suponga una preocupación por el tipo de persona que el alumno es y puede llegar a ser … no se trata de una simple moda educativa pasajera, como tantas otras, que vienen y se van, desplazadas por la llegada de una propuesta aún más novedosa que las anteriores, sino que su vínculo con las misma esencia de la educación nos remite a algo de mayor calado en términos filosóficos y pedagógicos”[19].

Es necesario destacar las consecuencias que la desvinculación de la enseñanza de valores ha traído a la sociedad. El individualismo, la falta de civismo, el bullying, las agresiones en las escuelas, así como la desvinculación con los principios fundamentales que marcaron el inicio de nuestra sociedad y que se recogen en nuestra Constitución. El individualismo, la falta de civismo, el bullying, las agresiones en las escuelas, así como la desvinculación de los principios fundamentales que dieron origen a nuestra sociedad y que están consagrados en nuestra Constitución, representan desafíos importantes para nuestra convivencia. Se pensaba, y así se fundamentaron muchas propuestas educativas, que “la educación debía olvidarse de su intención moralizante, a fin de salvaguardar la autonomía del alumno, limitando esta influencia, en su caso, a la intimidad de la familia y del hogar… la verdad y el bien se consideraron no sólo conceptos peligrosos para la convivencia mundial, sino también para la local, la cotidiana, por lo que debían ser apartados de la vida ordinaria en beneficio de todos”[20]. Estas visiones han probado no ser adecuadas ni suficientes para lograr una convivencia pacífica de la sociedad, sus resultados son contrarios a lo esperado.

Aproximadamente hace tres décadas comenzó un interés mayor “por la formación personal y moral de los niños y adolescentes (Bernal, González y Naval 2015; Altarejos y Naval 2000; López, Iriarte y González 2008; Nucci 2009). Este interés ha llevado a que cada vez sea más común encontrar aproximaciones teóricas sobre el clásico concepto del ‘carácter’ y, más abundantemente, referencias a cómo llevar a la práctica una ‘educación del carácter’ (Naval, González y Bernal 2015). … Parte del aprender a ser persona, en que consiste la miembros también lo son. Es decir, aprender a tomar parte en las actividades teóricas y prácticas de la comunidad. Esta es una conclusión compatible con la idea que retorna a Platón, de que la educación moral es una parte esencial y central de la educación.”[21]

Se ha visualizado la educación de del carácter en los siguientes términos:

“La educación de carácter es concebida e interpretada de múltiples maneras y desde diversas disciplinas, tanto que se ha convertido en una especie de concepto paraguas que cubre todo aquello que habla del desarrollo positivo de la persona.”[22]

Las escuelas son los centros educativos que contribuyen en a la formación del de los estudiante. Es importante recordar que los “adultos viven y deben encontrar su camino en la sociedad, pero los niños viven y deben encontrar su camino tanto en el colegio como en la sociedad. Por tanto, un colegio debe ser justo en sus asuntos internos y justo en la forma en que posibilita a los alumnos hacer su camino viviendo vidas provechosas fuera del centro. Desde una perspectiva educativa, los estudiantes necesitan experimentar el progreso de sus vidas tanto dentro como fuera del colegio”[23].

Estos conceptos van íntimamente atados al florecimiento humano. Ante ello, se entiende por florecimiento humano:

“la actividad sin cargas (relativamente), libremente elegida, progresiva en cuanto a su desarrollo de una vida significativa (subjetivamente con un propósito y valorable objetivamente) que actualiza satisfactoriamente las capacidades naturales de un individual ser humano en áreas de tareas existenciales de la especie-específicas en las que los seres humanos (como agentes racionales, sociales, morales y emocionales) pueden sobresalir con mayor éxito[24]”.

Indica, además, que a “lo largo de toda la historia de la educación se ha mantenido el ideal de que cada persona llegue a ser la mejor persona que pueda ser y que goce de la mejor vida, ideal realista, realizable y común[25]”. Se dispone que la “referencia más concreta es el florecimiento que las personas pueden alcanzar en sus vidas atendiendo a sus condiciones y potencialidades individuales (capacidad, edad, tiempo de vida, oportunidades, salud, soporte social, etc.) y a su contexto social y cultural[26]”. Educar para el florecimiento es “ayudar a actualizar la orientación intrínseca de la naturaleza humana (Joseph et al., 2020); es contribuir al desarrollo de las capacidades internas de las personas (Mollvik, 2021)[27]”. El desarrollo del carácter es una de esas facetas de la realización del ser humano que busca el concepto del florecimiento. El buen carácter o carácter positivo es precisamente el corazón y la cabeza del potencial humano y de su actualización[28].

Este desarrollo total y cabal del ser humano, donde se aprende y se comprende lo que implica el respeto a los derechos fundamentales, se entienda lo que envuelve vivir dentro de una comunidad, y se logre el florecimiento de nuestros estudiantes es a lo que aspiramos. Este desarrollo total y cabal del ser humano —donde se aprende y se comprende lo que implica el respeto a los derechos fundamentales, se entiende lo que conlleva vivir en comunidad y se promueve el florecimiento de nuestros estudiantes— es lo que aspiramos a alcanzar. Una cultura y una comunidad escolar basada y centrada en los valores intrínsecos de una sociedad de avanzada, libre de violencia, y en busca siempre del fortalecimiento del ser humano y su relación con la sociedad.

Esta Asamblea Legislativa, en reconocimiento a los principios sobre los que está basado nuestro ordenamiento jurídico, así como en la necesidad de un cambio de paradigma en la educación a nuestros estudiantes que permita su florecimiento como seres humanos y su desarrollo integral, establece como política pública la educación de del carácter, con especial atención a los valores que deben prevalecer en nuestra sociedad.

DECRÉTASE POR LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE PUERTO RICO:

Sección 1.- Se enmienda el Artículo 1.02 d (10) y e (12) de la Ley 85-2018, según enmendada, conocida como “Ley de Reforma Educativa de Puerto Rico”, para que lea como sigue:

“Artículo 1.02.- Declaración de Política Pública.

d. El Sistema de Educación Pública se fundamenta sobre los siguientes principios esenciales:

1. …

10. El estudiante al que aspira el Departamento es uno de personalidad integrada, holística, sensible como ciudadano, comprometido con el bien común, y con las destrezas y actitudes que le permitan aportar a Puerto Rico y a su comunidad de forma proactiva. Los principios que aquí se enuncian se darán dentro de una educación de del carácter que propenda al fortalecimiento de la personalidad, así como al fortalecimiento de los derechos humanos y fundamentales, dentro de una convivencia en sociedad pacífica y basada en los principios de los valores, la moral y el orden público. Se busca que se promueva el bienestar de las escuelas y se ayude al florecimiento de su estudiantado.”

e. La gestión educativa de la escuela debe cumplir los propósitos que la Constitución y esta Ley pautan para el Sistema de Educación Pública de Puerto Rico. A esos efectos, la escuela debe perseguir que el estudiante desarrolle:

1. …

12. Una actitud empática, reflexiva y crítica frente al mundo contemporáneo, de forma que pueda insertarse como un ciudadano comprometido con el bien común, la igualdad y la justicia, para que sea un ente de cambio positivo en la sociedad en la que se desempeña y vive. Así como al desarrollo de sus capacidades internas, su florecimiento humano y su capacidad para ser entes de transformación positiva tanto de sí mismos como de la sociedad, de manera que puedan liderar sus vidas hacia logros positivos y valiosos, fomentando una sociedad civilizada con un fuerte sentido de justicia, de valores, de vivencia en comunidad y de la búsqueda del bien común. Asimismo, al desarrollo de sus capacidades internas, su florecimiento humano y su habilidad para convertirse en agentes de transformación positiva, tanto de sí mismos como de la sociedad, de modo que puedan liderar sus vidas hacia logros valiosos y constructivos, fomentando una sociedad civilizada, con un fuerte sentido de justicia, valores, vida en comunidad y compromiso con el bien común.”

Sección 2.- Se enmienda el Artículo 1.03 para añadir nuevos incisos 6, 7, 8, 11, 19, 24, 35, 44 y 65, y renumerar los subsiguientes, de la Ley 85-2018, según enmendada, conocida como “Ley de Reforma Educativa de Puerto Rico”, para que lea como sigue:

Se enmienda el Artículo 1.03 de la Ley 85-2018, según enmendada, conocida como “Ley de Reforma Educativa de Puerto Rico” para añadir nuevos incisos 6, 7, 8, 11, 19, 24, 35, 44 y 65, y reenumerar los subsiguientes:

“Artículo 1.03.- Definiciones.

A efectos de esta Ley, los siguientes términos tendrán el significado que se expresa a continuación:

6. Bienestar del estudiante: se determina a base de la felicidad y satisfacción con la vida, la salud física y mental, el significado y propósito de la vida, el carácter y la virtud, y las relaciones sociales íntimas o estrechas. se refiere al estado general de salud física, mental, emocional, social y académica de un estudiante, así como a las condiciones que favorecen su desarrollo integral dentro y fuera del entorno educativo.

7. Carácter: consiste en las características que motivan y permiten que la persona actúe como un agente moral, realizando su mejor trabajo, colaborando efectivamente en espacios comunes para promover el bien común, e indagando y persiguiendo de forma efectiva sobre el conocimiento y la verdad. es el conjunto de rasgos, cualidades y valores morales que definen la manera en que una persona piensa, siente y actúa de forma consistente a lo largo del tiempo.

8. Carácter positivo: Consiste en conocer lo que es el bien, desear el bien y hacer el bien, que logre en el estudiante una madurez personal que le permita el desarrollo de hábitos de búsqueda intelectual, hábitos de realizar acciones positivas y los hábitos de tomar en consideración los sentimientos. En este el sujeto es debidamente afectado positivamente por lo que es éticamente importante en el mundo donde se encuentra. se refiere al conjunto de cualidades éticas, emocionales y conductuales que permiten a una persona actuar con integridad, responsabilidad y empatía, promoviendo el bienestar propio y el de los demás. Incluye virtudes como la honestidad, la perseverancia, la justicia, la compasión y la autodisciplina. Un carácter positivo se refleja en decisiones coherentes con valores morales sólidos, incluso ante situaciones difíciles.

[6] 9. Carta Constitutiva: …

[7] 10. Certificado: …

11. Competencia social: es aquella que se necesita para experimentar unas relaciones positivas con miembros de la comunidad, pero desde la perspectiva de valorar al ser humano. es la capacidad de una persona para interactuar de manera adecuada, efectiva y respetuosa con los demás, adaptándose a diferentes contextos sociales. Implica habilidades como la comunicación, la empatía, la cooperación, el asertividad y la resolución de conflictos. Estas habilidades permiten establecer y mantener relaciones positivas, comprender normas sociales, y responder de forma apropiada a las emociones y comportamientos de los demás.

[8] 12. Comunidad:

[9] 13. Comité́ Asesor del Secretario:

[10] 14. Consorcio Municipal:

[11] 15. Cursos híbridos (blended courses): …

[12] 16. Cursos por videoconferencia: …

[13] 17. Currículo: …

[14] 18. Departamento o Departamento de Educación: …

19. Desarrollo de la personalidad: se refiere al libre y pleno desarrollo del potencial de la persona, prosperando, creciendo y viviendo una vida de florecimiento. Supone el realizar todas las formas relevantes del potencial humano, de manera tal que beneficien tanto al individuo como a la comunidad escolar y a la sociedad. es el proceso mediante el cual una persona forma y consolida patrones relativamente estables de pensamiento, emoción y comportamiento que la distinguen como individuo. Este proceso ocurre a lo largo de la vida y está influenciado por factores biológicos (como la genética), ambientales (como la familia, la cultura y la educación) y experiencias personales. Incluye dimensiones como: la identidad personal, el autoconcepto y la autoestima, la regulación emocional, la toma de decisiones, los valores y creencias.

[15] 20. Director: …

[16] 21. Docencia: …

[17] 22. Educación a distancia: …

[18] 23. Educación Especial: …

24. Educación de del carácter: se refiere al desarrollo de características que motiven y permitan el florecimiento humano de los estudiantes y que estos actúen como ciudadanos éticos, reflexivos y socialmente responsables, colaborando efectivamente en espacios comunes para promover el bien común y para que indaguen de manera efectiva sobre el conocimiento y la verdad estableciéndolos como su norte. En la educación de carácter se cultiva un amor a la verdad y respeto hacia los que tienen ideas distintas de las propias, así como también se enseña el rechazo a la mentira y la distorsión de la evidencia. Facilita la formación de comunidades escolares que son puentes sobre las diferencias entre los grupos que dividen a los seres humanos. Esta educación integra a la comunidad escolar para hacerla una más acogedora, colaborativa y justa para todos los estudiantes, promocionando un entorno que facilita la amistad cívica que es esencial para la integración del estudiante a la vida adulta. La educación de carácter centra su atención en la promoción de las virtudes; busca producir un cambio profundo y existencialmente significativo con respecto a lo que podemos ser y hacer. Está orientada a que las personas cambien en sus capacidades hasta el punto de poder lidiar sus vidas hacia logros valiosos que redunden en el desarrollo del mundo y de los demás. es un proceso formativo intencional que busca desarrollar en los estudiantes valores éticos, virtudes personales y habilidades sociales que les permitan actuar con responsabilidad, respeto, justicia, honestidad, empatía y autodisciplina. Su propósito es formar personas íntegras, capaces de tomar decisiones morales y de contribuir positivamente a la sociedad. Esta educación no solo se centra en la transmisión de normas, sino en la construcción del juicio moral, el fortalecimiento del carácter y la práctica de comportamientos coherentes con los valores enseñados.

[19] 25. Entidad Educativa Certificada: …

[20] 26. ESEA: …

[21] 27. Escuela de la Comunidad: …

[22] 28. Escuela Pública Alianza: …

[23] 29. Escuela Magneto Ocupacional (CTE Magnet School): …

[24] 30. Estudiante dotado: …

[25] 31. Estudiante Bona Fide: …

[26] 32. Estudiante en riesgo: …

[27] 33. ESSA: …

[28] 34. Evaluación: …

35. Florecimiento: se refiere a la actualización del potencial humano para que cada persona lleve una vida buena, se refiere así al desarrollo de las personas, la comunidad escolar y por consiguiente la sociedad. Bajo este concepto, las personas promueven y necesitan la prosperidad de la sociedad, mejorando si sus miembros tienen capacidad y compromiso para contribuir al desarrollo social. Es un proceso natural de maduración y socialización personal que culmina con el logro de una identidad psicosocial satisfactoria, y que está impulsado por diversas necesidades psicosociales: autoestima, autorrealización y crecimiento personal, afiliación e identidad, así como de dominio y logro.

[29] 36. Impedimento o Discapacidad: …

[30] 37. Ley de Ética Gubernamental: …

[31] 38. Ley de Procedimiento Administrativo Uniforme (LPAU): …

[32] 39. Modelo de Intervención: …

[33] 40. Oficina: …

[34] 41. Oficina Regional Educativa: …

[35] 42. Organizaciones estudiantiles: …

[36] 43. Padre: …

44. Pensamiento crítico: aprender a vivir con criterio propio y sin dejar que sean otros los que piensen por uno mismo, dentro de una vida de valores. Es habituarse a vivir con la verdad, convirtiéndose en una persona adulta en el sentido más profundo. es la capacidad de analizar, evaluar y sintetizar información de manera lógica, objetiva y reflexiva, con el fin de tomar decisiones fundamentadas, resolver problemas complejos y formarse juicios razonados. Implica cuestionar supuestos, identificar sesgos, reconocer fallos en argumentos y considerar diferentes perspectivas antes de llegar a conclusiones. Este tipo de pensamiento se centra en el razonamiento independiente, donde se busca evidencias, se aplican criterios de validez y se evalúan las consecuencias de las ideas antes de aceptarlas o rechazarlas.

[37] 45. Persona con discapacidad: …

[38] 46. Personal docente: …

[39] 47. Personal no docente: …

[40] 48. Plan Escolar “Diseño de Excelencia Escolar o DEE”: …

[41] 49. Profesional certificado por el Estado: …

[42] 50. Plan ESSA Consolidado: …

[43] 51. Programa de Educación Individualizado o PEI: …

[44] 52. Programa de Estudio (POS, por sus siglas en inglés): …

[45] 53. Pruebas Estandarizadas Ocupacionales (CTE Skills Assessment): …

[46] 54. Puesto regular o de carrera: …

[47] 55. Secretario: …

[48] 56. Sistema de Datos Longitudinal: …

[49] 57. Sistema de Educación Pública de Puerto Rico: …

[50] 58. Solicitante: …

[51] 59. Solicitud: …

[52] 60. STEM: …

[53] 61. STEAM: …

[54] 62. Superintendente Regional: …

[55] 63. Trabajador Social Escolar: …

[56] 64. Transición: …

[57] 65. Tercer sector: …

66. Valores: son aquellas actitudes que favorecen la formación integral de la persona, fortalecen los derechos humanos y las libertades fundamentales. Se consideran como aquel conjunto tanto de principios como de actitudes que guían las acciones y las decisiones de los individuos, dentro de un marco ético. La educación centrada en valores favorece la formación integral de la persona; mediante esta se les educa a ser libres, tolerantes, responsables, solidarias, con sentido de respeto hacia los demás, honestas, compasivas y empáticas. es una creencia o principio que guía las acciones, decisiones y comportamientos de una persona. Los valores representan lo que una persona considera importante y deseable en la vida, y son fundamentales para la construcción de la identidad, la moralidad y la convivencia social. Los valores pueden ser éticos, sociales, personales, culturales, entre otros, y varían en función de las creencias individuales y colectivas. Los valores comunes incluyen: honestidad, responsabilidad, respeto, libertad, solidaridad y justicia. Los valores son fundamentales para el bienestar social y personal, ya que proporcionan un marco de referencia para juzgar lo correcto e incorrecto.

67. Virtudes: es la actualización óptima de las capacidades humanas, necesarias para el florecimiento humano. Son disposiciones estables y hábitos de las capacidades humanas para conocer, sentir, desear y actuar bien. Fomentan una sociedad civilizada en la que los ciudadanos tengan un fuerte sentido de la justicia y la benevolencia.” son cualidades o disposiciones del carácter que guían a las personas a comportarse de manera ética y moralmente correcta. Son hábitos positivos que se desarrollan con el tiempo a través de la práctica y la reflexión, y reflejan la excelencia moral y el comportamiento adecuado hacia los demás y hacia uno mismo. Las virtudes ayudan a las personas a vivir de acuerdo con principios y valores elevados, promoviendo una vida plena y armoniosa. Algunas virtudes son: sabiduría, coraje, templanza, justicia, compasión, generosidad.

Sección 3.- Se añade un subinciso 68 69 al Artículo 2.04 (b) de la Ley 85-2018, según enmendada, conocida como “Ley de Reforma Educativa de Puerto Rico”, para que lea como sigue:

“Artículo 2.04.- Deberes y Responsabilidades del Secretario de Educación.

a. …

b. El Secretario deberá:

1. …

69. Establecerá Establecer la integración de la educación de del carácter en el sistema público de enseñanza, con especial atención al desarrollo de valores, conforme a los pilares y las guías que se establecen en esta legislación. Para ello, designará un grupo de trabajo que tendrá la responsabilidad encargado de desarrollar las métricas y evaluaciones para integrar la educación de del carácter en el sistema público, estableciendo como una de sus metas la promoción de los valores y el bienestar integral del estudiante en su sentido más amplio. Este grupo contará con dos (2) educadores que se hayan distinguido por su valor e influencia positiva en los estudiantes; dos (2) representantes de los padres, madres o encargados de los estudiantes activos del sistema educativo público; un (1) representante de las comunidades escolares de la comunidad escolar, de cada una de las oficinas regionales; y dos (2) miembros con conocimiento en la materia, a discreción del secretario un psicólogo escolar un (1) psicólogo escolar o especialista de la conducta humana. Además, el Secretario designará, como parte del mismo, profesionales en distintas disciplinas que ayuden en el establecimiento de la educación del carácter, entre los que incluirá especialistas en la conducta humana. Este grupo rendirá un informe presentará su Integración Curricular incluyendo: objetivos, actividades educativas y métricas de evaluación en el término de ciento veinte (120) días a partir de su designación. en el término de ciento veinte (120) días a partir de su designación y rendirá un informe anual, no más tarde del día diez (10) de febrero de cada año, donde se evaluará la implantación de la educación de carácter y proveerá sus recomendaciones al Secretario. Las guías a desarrollarse para implantarse en las comunidades escolares serán unas generales y se establecerá por disposición administrativa del Secretario de Educación, un mandato a las escuelas del sistema público, de establecer actividades específicas en cada núcleo escolar, para el desarrollo de las cuales contarán con representación de los padres, madres o encargados de los estudiantes. Las guías que se desarrollen para implementarse en las comunidades escolares serán de carácter general, y se establecerá, por disposición administrativa del Secretario de Educación, un mandato a las escuelas del sistema público para que definan actividades específicas en cada núcleo escolar. En el desarrollo de dichas actividades, se contará con la participación de padres, madres o encargados de los estudiantes.

Expresamente se establece que para el desarrollo de las guías y actividades que aquí se disponen, sólo se utilizarán los postulados que se establecen mediante la presente legislación, excluyendo cualquier concepto que provoque división en grupos de la comunidad escolar.”

Sección 4.- Se añade un nuevo Artículo 6.10 a la Ley 85-2018, según enmendada, conocida como “Ley de Reforma Educativa de Puerto Rico”, para que lea como sigue:

Artículo 6.10.- Pilares de la Educación de del Carácter.

Se establecen los siguientes pilares de la Educación de del Carácter:

  1. La educación en su definición más amplia y abarcadora, no se encuentra desvinculada de los conceptos de moralidad y valores. Es un esfuerzo constante y consiente de guiar a los estudiantes para conocer y procurar lo que es bueno y provechoso, tanto para ellos como para la sociedad.
  2. Los padres son los principales educadores de sus hijos en cuanto a la moral, los valores y las virtudes. El sistema público de enseñanza está obligado a establecer y desarrollar una alianza sólida con los hogares de los estudiantes que componen su comunidad escolar. El sistema público de enseñanza tiene el deber de establecer y desarrollar una alianza sólida con los hogares de los estudiantes que forman parte de su comunidad escolar.
  3. La escuela tiene el deber de inculcar en los estudiantes virtudes cívicas y personales como lo son la integridad, la valentía, la responsabilidad, la diligencia, el servicio y el respeto por la dignidad de las personas, conforme a las necesidades particulares de cada núcleo escolar y con la participación de los padres, madres o encargados de los estudiantes. La escuela tiene el deber de inculcar en los estudiantes virtudes cívicas y personales, tales como la integridad, la valentía, la responsabilidad, la diligencia, el espíritu de servicio y el respeto por la dignidad de las personas, conforme a las necesidades particulares de cada núcleo escolar y con la participación de los padres, madres o encargados de los estudiantes.
  4. La educación de del carácter busca el desarrollo de las virtudes, los valores, los buenos hábitos, la competencia social y todas aquellas características positivas que dirigen a los estudiantes a una adultez responsable y madura. La educación de del carácter no se centra ni se dirige a tratar de inculcar aquellas ideas que son propias de grupos específicos con asuntos que causan división de criterios en la sociedad.
  5. El personal docente de la comunidad escolar es pieza central en este esfuerzo y tienen que debe educarse, ser adiestrados y dirigirse adiestrado y orientarse a trabajar con esta misión como norte. Todos los adultos que forman parte de la comunidad escolar deben reflejar una autoridad moral conforme a los estándares que se establezcan establecidos para ese núcleo escolar por la sociedad que la lo compone.
  6. La educación de del carácter es un estilo de desarrollo humano dirigido al florecimiento del estudiante, la comunidad escolar y la sociedad. La escuela está llamada a convertirse en una comunidad de virtudes en la cual que la responsabilidad, el trabajo laborioso diligente, la honestidad, y la benevolencia, son sean el modelo que se enseña, se espera y se practica en todos los espacios de dicha comunidad escolar. El buen carácter es un aspecto central que permea debe permear todos los asuntos y espacios escolares.
  7. La humanidad es un recipiente portadora de valores, moralidad, e historias de éxito que deben ser transmitidos al estudiantado. Los maestros y estudiantes deben trabajar en conjunto para aprovechar este conocimiento y llevarlo más allá del trascender el currículo académico.
  8. Los estudiantes necesitan entender que la formación de su propio carácter es esencial y constituye una tarea de toda la vida. La suma de las experiencias escolares en todos los ámbitos les proveerá proporcionará la base para el desarrollo de su personalidad y la adquisición de un carácter positivo.”

Sección 5.- Se añade un nuevo Artículo 6.11 a la Ley 85-2018, según enmendada, conocida como “Ley de Reforma Educativa de Puerto Rico”, para que lea como sigue:

Artículo 6.11.- Guías para la implementación de la Educación de del Carácter en el sistema de educación pública.

El currículo de educación de del carácter a establecerse que se establece en las escuelas públicas incorporará los conceptos de responsabilidad, respeto, integridad, compasión, comprensión, honestidad, justicia, empatía, perseverancia y valores. Se asegurarán se incluyan los siguientes aspectos:

  1. Desarrollo de un del pensamiento crítico.
  2. Aprender a aceptar la responsabilidad por los actos propios propios actos;
  3. Respeto por el valor propio y la dignidad;
  4. Desarrollo de la personalidad del estudiante;
  5. Respeto por los padres, madres o encargados, así como por los maestros y las personas de autoridad;
  6. Desarrollar la autodisciplina, la autorresponsabilidad y la vida cívica, hacia los miembros de la comunidad en general y de la sociedad;
  7. Respeto a los miembros de su unidad familiar, de la comunidad escolar y de la sociedad;
  8. Respeto y comprensión de las diferencias en los estatus socioeconómicos, de raza, lenguaje, creencias religiosas y habilidades física para todas las personas;
  9. Consideración a los derechos de los grupos y de los individuos;
  10. Desarrollo de la integridad, comprensión, honestidad, lealtad, confidencialidad, imparcialidad y compasión;
  11. Desarrollo de la perseverancia y la valentía;
  12. Capacidad para pensar de forma manera independiente, crítica, objetiva y creativa.

Sección 6.- Se enmienda el Artículo 9.05 (j) de la Ley 85-2018, según enmendada, conocida como “Ley de Reforma Educativa de Puerto Rico”, para que lea como sigue:

“Artículo 9.05.- Pertinencia del Programa de Estudio.

Los programas de estudio de la escuela se ajustarán a las necesidades y experiencias de sus estudiantes. Los directores, los maestros y los consejos profesionales, cuidarán que los cursos que la escuela imparte:

(a) …

(j) Incluyan valores universales como la confiabilidad, el respeto, la responsabilidad, la justicia, la bondad y el civismo, sin interferir con los objetivos de la escuela, con el fin de lograr una educación integrada, desarrollando atributos positivos del carácter y destrezas sociales y emocionales, fundamentales para la vida cotidiana. Incluirá, además, la educación de del carácter como uno de los pilares para el desarrollo y florecimiento del carácter positivo de los estudiantes de un carácter positivo en los estudiantes, así como de sus valores, para que se realicen como ciudadanos de bien que aporten contribuyan positivamente al desarrollo de su comunidad y la sociedad en general.”

Sección 7.- Por la presente se deroga cualquier ley, o parte de ley, que sea incompatible con ésta.

Sección 8.- Las disposiciones de esta Ley prevalecerán sobre cualquier otra disposición de ley que no estuviere en armonía con lo aquí establecido.

Sección 9.- Si cualquier cláusula, párrafo, artículo, o parte de esta Ley fuera declarada inconstitucional o nula por un tribunal con jurisdicción, la sentencia dictada no afectará ni invalidará el resto de esta Ley y su efecto se limitará a la cláusula, párrafo, artículo o parte declarada inconstitucional o nula.

Sección 10.- Esta ley entrará en vigor inmediatamente después de su aprobación.

  1. Ibáñez Martín, J.A., Ahedo, J. (2023). Presentación: Una educación renovada del carácter tras la pandemia y la invasión de Ucrania. Revista Española de Pedagogía, 81 (284), 5-13. Recuperado de https://revistadepedagogia.org/wp-content/uploads/2023/02/REP-284_ESP_Presentacion.pdf.

  2. Curren, R. (2023). Superar lo que nos divide: La Amistad Cívica Global y “El pleno desarrollo de la Personalidad Humana”. Revista Española de Pedagogía, 81 (284), 35-50. Recuperado de https://revistadepedagogia.org/wp-content/uploads/2023/02/REP-284_ESP_Curren.pdf.

  3. Ídem, pág. 38.

  4. Center for the Advancement of Ethics and Character. (1996, Febrero). Character Education Manifesto. Boston University. Recuperado de https://files.eric.ed.gov/fulltext/ED407299.pdf.

  5. Ídem.

  6. Departamento de Educación Federal. (2005. Mayo 31). La educación moral… Nuestra responsabilidad compartida. Recuperado de https://www2.ed.gov/print/admins/lead/character/brochure-spr.html.

  7. Ídem.

  8. Ídem.

  9. Esteban-Barra, F., y Caro-Samada, C. (2023) El cultivo del pensamiento crítico a través de la tutoría universitaria: una nueva oportunidad tras la Covid-19. Revista Española de Pedagogía, 81 (284), 73-90. Recuperado de https://revistadepedagogia.org/wp-content/uploads/2023/02/REP-284_ESP_Esteban. pdf.

  10. Ídem, pág. 84.

  11. Ibáñez-Martin, J.A. (2023). El plural concepto del buen carácter. Revista Española de Pedagogía, 81 (284), 107-122. Recuperado de https://revistadepedagogia.org/wp-content/uploads/2023/02/REP-284_ESP_ Iba%C3%B1ez-Martin.pdf

  12. Curren, R. (2023). Superar lo que nos divide: La Amistad Cívica Global y “El pleno desarrollo de la Personalidad Humana”. Revista Española de Pedagogía, 81 (284), 35-50. Recuperado de https://revistadepedagogia.org/wp-content/uploads/2023/02/REP-284_ESP_Curren.pdf

  13. Ídem.

  14. Ídem, pág. 120.

  15. Ídem, pág. 116.

  16. Ídem.

  17. Ídem, págs. 117-119.

  18. Naval, C.; Bernal, A.; y Fuentes, JL. (2017). Educación de carácter y de las virtudes. Diccionario Interdisciplinar Austral, editado por Vanney, Silva y Franck. Recuperado de http://dia.austral.edu.ar/Educacion_del_caracter_y_de_las_virtudes.

  19. Ídem.

  20. Ídem.

  21. Ídem.

  22. Esteban-Barra, F., y Caro-Samada, C. (2023) El cultivo del pensamiento crítico a través de la tutoría universitaria: una nueva oportunidad tras la Covid-19. Revista Española de Pedagogía, 81 (284), 73-90. Recuperado de https://revistadepedagogia.org/wp-content/uploads/2023/02/REP-284_ESP_Esteban. pdf.

  23. Curren, R. (2023). Superar lo que nos divide: La Amistad Cívica Global y “El pleno desarrollo de la Personalidad Humana”. Revista Española de Pedagogía, 81 (284), 35-50. Recuperado de https://revistadepedagogia.org/wp-content/uploads/2023/02/REP-284_ESP_Curren.pdf.

  24. Bernal Martínez de Soria, A. y Naval, C. (2023). El florecimiento como fin de la educación del carácter. Revista Española de Pedagogía, 81 (284), 17-32. Recuperado de https://revistadepedagogia.org/wp-content/uploads/2023/02/REP-284_ESP_Bernal-1.pdf.

  25. Ídem, pág. 23.

  26. Ídem.

  27. Ídem.

  28. Ídem.

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