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GOBIERNO DE PUERTO RICO

20 ma Asamblea 1 ra Sesión

Legislativa Ordinaria

CÁMARA DE REPRESENTANTES

P. de la C. 148

INFORME POSITIVO

21 DE ABRIL DE 2025

A LA CÁMARA DE REPRESENTANTES DE PUERTO RICO:

La Comisión de Educación de la Cámara de Representantes de Puerto Rico, tras el correspondiente análisis y evaluación, recomienda respetuosamente a este Honorable Cuerpo Legislativo la aprobación del Proyecto de la Cámara número 148 (en adelante, P. de la C. 148), incorporando las enmiendas sugeridas que se detallan en el el entirillado electrónico que se acompaña.

ALCANCE DE LA MEDIDA

El P. de la C. 148 dispone para añadir un nuevo Artículo 9.11 a la Ley 85-2018, según enmendada, conocida como “Ley de Reforma Educativa de Puerto Rico”, a los fines de agrupar y consolidar en esta Ley, todas las disposiciones relativas a la política pública que impera en Puerto Rico, con respecto al serio problema de obesidad que afecta la salud y la calidad de vida de nuestros estudiantes de las escuelas del sistema educativo; derogar la Ley 235-2008, según enmendada, mediante la cual se creó un denominado “Protocolo Uniforme de Atención para el Niño Obeso”, y la Ley 26- 2012, conocida como “Ley del Consejo Asesor de la Salud Escolar y Control de Obesidad”; y para otros fines relacionados.

INTRODUCCIÓN

La Exposición de Motivos de la pieza legislativa presentada destaca que la obesidad infantil es un problema de salud pública en Puerto Rico, ya que aumenta el riesgo de desarrollar diversas enfermedades crónicas y afecta el bienestar de la población infantil. A lo largo de los años, el Gobierno ha implementado múltiples leyes dirigidas a la prevención de esta condición en el ámbito escolar, promoviendo la actividad física y mejores hábitos nutricionales. Sin embargo, la pieza legislativa aborda la preocupación sobre la coexistencia de normativas con objetivos similares, lo que ha generado conflictos en su aplicación y dificultado su cumplimiento efectivo.

Esta propuesta legislativa pretende derogar la Ley 235-2008, según enmendada, y la Ley 26-2012, integrando sus disposiciones en un nuevo Artículo 9.11 dentro de la Ley 85-2018, conocida como la Ley de Reforma Educativa de Puerto Rico. Su objetivo es unificar y fortalecer las estrategias de prevención de la obesidad infantil dentro del sistema educativo, centralizando esfuerzos bajo un solo marco normativo que garantice una implementación más eficiente y coordinada.

A través de la creación de un Protocolo Uniforme de Atención para el Niño Obeso, esta iniciativa busca establecer un enfoque interagencial entre los Departamentos de Educación, Salud y Recreación y Deportes. Asimismo, pretende optimizar la administración pública, reducir redundancias legislativas y garantizar una respuesta más efectiva en la lucha contra la obesidad infantil en Puerto Rico.

ANÁLISIS DE LA MEDIDA

El P. de la C. 148 fue radicado el 8 de enero de 2025 y referido a la Comisión de Educación el 28 de enero de 2025.

Para la evaluación y análisis de la referida medida fue celebrada una (1) vista pública, así como presentado Memoriales Explicativos de: Asociación de Psicología de Puerto Rico, Departamento de Educación de Puerto Rico, Departamento de Recreación y Deportes de Puerto Rico y del Departamento de Salud de Puerto Rico.

En cumplimiento con nuestra responsabilidad legislativa y con el propósito de obtener el aporte necesario dichos memoriales fueron evaluados y analizados para propósitos de la redacción de este informe bajo nuestra consideración.

A continuación, se presenta un resumen detallado de los comentarios proporcionados por las asociaciones y entidades gubernamentales antes mencionadas.

ASOCIACIÓN DE PSICOLOGÍA DE PUERTO RICO

La Asociación de Psicología de Puerto Rico (en adelante, APPR) presenta su ponencia y en la misma reconoce que la obesidad infantil como un problema complejo que requiere un enfoque multisectorial, basado en la evidencia científica y en la promoción de la salud integral. Presenta datos estadísticos donde se identifica que las tasas de obesidad infantil en Puerto Rico estimadas rondaban entre un 28 y 30 por ciento para el año 2023. Manifiestan que la consolidación de políticas en un solo marco normativo, como propone el P. de la C. 148, representa una oportunidad para fortalecer la coherencia y efectividad de las estrategias de prevención e intervención en las escuelas.

Su ponencia desarrolla, además, que el impacto de la obesidad infantil va más allá de la salud física, afectando la salud mental, autoestima, rendimiento académico e integración social de los estudiantes. Por ello, cualquier política pública en este ámbito debe adoptar un enfoque biopsicosocial, considerando factores psicológicos, emocionales y sociales asociados a la obesidad y promoviendo una cultura de bienestar. La APPR enfatiza la importancia de evitar medidas que generen estigma o afecten la autoestima del estudiantado, recomendando intervenciones tempranas, apoyo psicoeducativo y estrategias para mejorar la relación de los niños y niñas con buena alimentación, el ejercicio y su imagen corporal.

Expresan de forma positiva que la derogación de la Ley 235-2008 (Protocolo Uniforme de Atención para el Niño Obeso) y la Ley 26-2012 (Consejo Asesor de Salud Escolar) busca modernizar y unificar las políticas de prevención de la obesidad infantil. La APPR enfatiza que esta consolidación podría reducir burocracia y actualizar estrategias, no obstante, indica que también podría conllevar riesgos, por lo que destacan sobre la necesidad de rescatar los elementos exitosos de ambas leyes, asegurando una política integral, equitativa y basada en la salud mental.

La APPR propone que la implementación del Protocolo Uniforme de Atención para el Niño Obeso debe abordar la obesidad infantil desde un enfoque biopsicosocial, evitando la estigmatización y promoviendo una cultura de bienestar. La capacitación docente es clave para identificar y tratar casos de manera empática, mientras que la integración de equipos multidisciplinarios, conformados por psicólogos, nutricionistas y educadores, permitirá diseñar planes individualizados que atiendan las necesidades específicas del estudiantado. Además, la educación de las familias mediante talleres sobre nutrición y actividad física inclusiva fortalecerá la adopción de hábitos saludables en el hogar. La tecnología jugará un rol fundamental en el monitoreo privado y la difusión de información educativa, complementada con mejoras en cuanto a menús balanceados en los comedores y espacios adecuados para la actividad física. Para garantizar la efectividad del protocolo, se recomienda realizar evaluaciones periódicas, no solo del Índice de Masa Corporal (IMC), sino también del bienestar emocional y la percepción corporal de los estudiantes. La APPR enfatiza la importancia de evitar enfoques punitivos o reduccionistas, promoviendo narrativas positivas sobre la diversidad corporal, fomentando la participación activa de las familias y asignando recursos específicos para asegurar que las escuelas sean espacios que prioricen la salud integral, el autocuidado y la equidad.

La APPR respalda el P. de la C. 148 en su intención de consolidar políticas contra la obesidad infantil, pero advierte que su implementación debe garantizar un enfoque biopsicosocial, libre de estigma y con participación interdisciplinaria. La APPR reafirma su compromiso de colaborar en este proceso, asegurando que la voz de la psicología y los derechos humanos guíen cada decisión.

DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN DE PUERTO RICO

El Departamento de Educación de Puerto Rico (en adelante, “DEPR”), a través de su secretario, el Lcdo. Eliezer Ramos Parés, presentó su memorial explicativo. El DEPR destacó su aspiración fundamental siempre de ofrecer una educación de excelencia.

El DEPR cuenta con varios programas cuya misión principal es fomentar hábitos saludables en los estudiantes, entre ellos: el programa de salud escolar, educación física y enfermería. Estos programas tienen como objetivo principal promover el bienestar integral de los estudiantes. Mediante atención individualizada y acciones básicas en salud, se busca satisfacer las necesidades de la población estudiantil, fomentar hábitos saludables y proporcionar asistencia según las condiciones médicas identificadas.

El servicio de enfermería escolar, en coordinación con los padres, recopila información sobre la salud de los estudiantes al inicio del año escolar para ofrecer intervenciones adecuadas. Entre sus funciones, desarrolla historiales de salud para estudiantes con enfermedades crónicas, realiza clínicas de evaluación y, en caso necesario, refiere a los estudiantes a proveedores de salud. Asimismo, en estas clínicas se identifican indicadores como peso, estatura, signos vitales y estado nutricional de los alumnos.

Por su parte, el programa de educación física tiene como propósito preparar a los estudiantes para desenvolverse con éxito en la sociedad, promoviendo la autonomía, el bienestar personal y la participación social. El maestro de educación física desempeña un papel clave en la recopilación y análisis de datos sobre el estado físico de los alumnos, incluyendo el índice de masa corporal y pruebas de aptitud, cuyos resultados se registran en la plataforma correspondiente y se informan a los padres.

La consolidación de las leyes a ser derogadas en la Ley 85-2018 busca fortalecer la política pública en torno a la prevención y manejo de la obesidad infantil. Entre los beneficios esperados se encuentran la creación de una política unificada en educación física y salud estudiantil, un enfoque más efectivo en la prevención de la obesidad, un monitoreo riguroso de los programas escolares y la implementación de estrategias mejoradas.

El programa de salud escolar complementa estas iniciativas al ofrecer experiencias educativas que permiten a los estudiantes desarrollar conocimientos y actitudes para el autocuidado de su salud. A través de un currículo enfocado en la nutrición y la prevención de enfermedades, se promueven valores fundamentales como la ética, el bienestar social y la igualdad de oportunidades.

En conjunto, estos programas trabajan de manera integrada para garantizar el desarrollo físico, académico y emocional de los estudiantes, reforzando la importancia de una condición física óptima y la promoción de hábitos saludables en la comunidad escolar.

El DEPR favorece y apoya los cambios propuestos en el P. de la C. 148, que deroga y consolida leyes para fortalecer la Ley de Reforma Educativa de Puerto Rico. Esto busca fomentar en los estudiantes la conciencia sobre la importancia de una condición física óptima y el bienestar integral.

DEPARTAMENTO DE RECREACIÓN Y DEPORTES

El Departamento de Recreación y Deportes de Puerto Rico (en adelante, “DRD”), a través de su secretario, Héctor Vázquez Muñiz, presentó su memorial explicativo. Luego de resumir sus responsabilidades como agencia del Gobierno de Puerto Rico, destacó la política pública gubernamental y departamental orientada a garantizar el bien común y el interés público.

En su ponencia, el DRD menciona que, en los últimos años, la obesidad infantil y la promoción de hábitos de vida saludables han adquirido gran relevancia a nivel global. Además, cita datos del Joint Child Malnutrition Estimates (2021), que indican que aproximadamente 39 millones de niños menores de cinco años en el mundo padecían obesidad, lo que representa cerca del 6% de esta población. Comparativamente, el DRD señala que, según el Departamento de Salud de Puerto Rico, en 2019 la prevalencia de obesidad en estudiantes de escuela superior fue del 14.4%, mientras que el 15.4% se encontraba en sobrepeso. Estas cifras reflejan que cerca de 30 de cada 100 jóvenes no tienen un peso recomendado.

El DRD atribuye el sobrepeso y la obesidad a factores como la inactividad física y hábitos alimenticios deficientes. Aproximadamente 30% de los estudiantes no realiza actividad física de al menos 60 minutos una vez por semana, más del 20% ve televisión por más de tres horas diarias, el 12% no consume frutas ni jugos sin azúcar añadida, y más del 19% no ingiere vegetales. Esta situación aumenta el riesgo de enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión y colesterol alto, además de afectar la salud emocional y la autoestima de los menores.

Ante este panorama, el DRD respalda la implementación de políticas públicas que fomenten la concienciación y educación sobre la obesidad infantil, promuevan la participación de las comunidades escolares y permitan recopilar datos esenciales para diseñar programas efectivos.

El DRD apoya el Proyecto de la Cámara 148, al considerar que esta iniciativa contribuirá significativamente a la reducción de la obesidad infantil en Puerto Rico. Para fortalecer la política pública en esta materia. Asimismo, se sugiere la adopción del Modelo Socio-Ecológico para la creación de entornos sostenibles que fomenten la colaboración interagencial y la participación del sector privado. La integración de investigación empírica permitirá evaluar el impacto de estas iniciativas y fundamentar cambios en la gestión administrativa.

El DRD reitera su compromiso con la erradicación de la obesidad infantil y enfatiza la importancia de la colaboración entre el Departamento de Educación, el DRD y el Departamento de Salud para el éxito de estas estrategias. Finalmente, subraya la necesidad de desarrollar proyectos sostenibles con un enfoque integral, que aseguren la continuidad y eficacia de los esfuerzos dirigidos a mejorar la salud y el bienestar de los niños y jóvenes en Puerto Rico.

DEPARTAMENTO DE SALUD DE PUERTO RICO

El Departamento de Salud de Puerto Rico (en adelante, “DSPR”) por conducto del secretario de Salud designado, el Dr. Víctor M. Ramos Otero, presentó su posición respecto al P. de la C. 148, reconociendo que la medida tiene un objetivo loable y sensato, que busca garantizar la salud de los estudiantes del sistema público de enseñanza, contribuyendo a mejorar su condición física y a adoptar estilos de vida saludables, reduciendo los conflictos normativos entre leyes con un objetivo común.

En su ponencia el DSPR se expresa respecto al Protocolo Uniforme de Atención para el Niño Obeso, donde destaca la obligación de realizar evaluaciones periódicas del índice de masa corporal (IMC) y niveles de actividad física de los estudiantes. El Departamento sugiere el uso de herramientas más avanzadas, como la Tanita, para obtener datos más precisos. Además, recomienda que la recolección de datos se realice en varias fases durante el año escolar y que la capacitación sobre el manejo del IMC sea dirigida a docentes de Educación Física y Salud Escolar. Asimismo, enfatiza la necesidad de educar tanto a los estudiantes como a sus familias sobre hábitos alimenticios saludables. Sugiere extender la aplicación del protocolo a escuelas privadas, dado el alto número de estudiantes matriculados en estas instituciones.

El DSPR expresa preocupación por la omisión de la Comisión de Alimentación y Nutrición de Puerto Rico en la implementación del plan. Dicha comisión ha desempeñado un papel clave en la formulación de estrategias para la prevención de la obesidad infantil y cuenta con un Plan de Acción para la Prevención de la Obesidad en Puerto Rico, alineado con los objetivos del proyecto de ley. Además, se subraya la necesidad de aumentar la frecuencia de los informes de evaluación para mejorar el análisis del rendimiento de las medidas implementadas.

El DSPR respalda el P. de la C. 148, condicionando dicho respaldo a que se incluyan sus recomendaciones, especialmente en lo referente a la continuidad de las funciones de la Comisión de Alimentación y Nutrición de Puerto Rico dentro de los recursos disponibles. La integración de esta comisión es considerada fundamental para la efectividad de las estrategias dirigidas a la prevención y control de la obesidad infantil en el sistema educativo.

DETERMINACIÓN DE IMPACTO ECONÓMICO

Conforme el análisis y los hallazgos de la medida, la Comisión de Educación entiende que la aprobación de esta medida no tendrá impacto fiscal sobre los presupuestos de las agencias, departamentos, organismos, instrumentalidades, o corporaciones públicas, que amerite certificación de la Oficina de Gerencia y Presupuesto.

CONCLUSIÓN Y RECOMENDACIÓN

La Comisión de Educación ha llevado a cabo un análisis detallado de todas las comunicaciones recibidas. Las agencias consultadas han expresado su respaldo a la medida, queda claro que la implementación del P. de la C. 148 es una necesidad impostergable para la salud y el bienestar de la niñez y juventud de Puerto Rico. La Asociación de Psicología de Puerto Rico, el Departamento de Recreación y Deportes, el Departamento de Educación de Puerto Rico y el Departamento de Salud han coincidido en la urgencia de adoptar estrategias efectivas para combatir la obesidad infantil y fomentar hábitos de vida saludables.

Los organismos consultados respaldan de manera firme y unánime esta medida, reconociendo que su aprobación permitirá consolidar un enfoque integral que fortalecerá la educación física, la nutrición y la promoción de la salud en el entorno escolar.

El Departamento de Salud de Puerto Rico reafirma su apoyo al P. de la C. 148, no obstante, este menciona que es imperante que sea aprobado con la condición de que se incorporen sus recomendaciones clave. En particular, es esencial garantizar la continuidad de la Comisión de Alimentación y Nutrición de Puerto Rico dentro de los recursos disponibles. La permanencia de esta comisión es un pilar fundamental para el éxito de las estrategias de prevención y control de la obesidad infantil en el sistema educativo. Solo asegurando su integración podremos avanzar de manera efectiva en la protección de la salud de nuestras futuras generaciones.

Este proyecto no solo representa un compromiso con el presente, sino una inversión en el futuro de Puerto Rico. La prevención de la obesidad infantil reducirá la carga del sistema de salud, mejorará la calidad de vida de las futuras generaciones y fomentará una cultura de bienestar y actividad física. La comunidad científica y educativa, así como organismos nacionales e internacionales, han validado la importancia de este tipo de políticas para lograr un impacto positivo a largo plazo.

Por lo tanto, instamos a la Asamblea Legislativa a actuar con determinación y aprobar el P. de la C. 148. Esta medida no solo responde a un consenso entre agencias y expertos, sino que refleja el compromiso del gobierno con el desarrollo integral de los niños y jóvenes de Puerto Rico. Es momento de asumir la responsabilidad de garantizar un Puerto Rico más saludable, consciente y preparado para enfrentar los desafíos del futuro. Por lo antes expuesto, la Comisión de Educación de la Cámara de Representantes recomienda la aprobación del P. de la C. 148, con las enmiendas sugeridas en el entirillado electrónico que se acompaña.

Respetuosamente sometido,

Tatiana Pérez Ramírez

Presidenta

Comisión de Educación

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