PC0416-ta.docx Descargar original ↓ Ver en SUTRA ↗

(TEXTO DE APROBACIÓN FINAL POR LA CÁMARA)

(5 DE MAYO DE 2025)

GOBIERNO DE PUERTO RICO

20ma. Asamblea 1ra. Sesión

Legislativa Ordinaria

CÁMARA DE REPRESENTANTES

P. de la C. 416

18 DE MARZO DE 2025

Presentado por el representante Méndez Núñez; la representante Lebrón Rodríguez; los representantes Peña Ramírez, Torres Zamora, Román López, Aponte Hernández, Carlo Acosta, Charbonier Chinea, Colón Rodríguez; la representante del Valle Correa; los representantes Estévez Vélez, Franqui Atiles; las representantes González Aguayo, González González; los representantes Hernández Concepción, Jiménez Torres; las representantes Martínez Vázquez, Medina Calderón; los representantes Morey Noble, Muriel Sánchez, Navarro Suárez, Nieves, Rosario, Ocasio Ramos, Pacheco Burgos, Parés Otero; la representante Peña Dávila; los representantes Pérez Cordero, Pérez Ortiz; las representantes Pérez Ramírez, Ramos Rivera; los representantes Robles Rivera, Rodríguez Aguiló, Rodríguez Torres, Roque Gracia, Sanabria Colón y Santiago Guzmán

Referido a la Comisión de lo Jurídico

LEY

Para enmendar los Artículos 2.1, 2.4 y 2.5; añadir un nuevo Artículo 2.1-C a la Ley Núm. 54 de 15 de agosto de 1989, según enmendada, conocida como “Ley para la Prevención e Intervención con la Violencia Doméstica”, a los fines de disponer que una vez una víctima de violencia doméstica acude a un tribunal a solicitar una Orden de Protección conforme a las disposiciones de esta Ley, la misma podrá ser expedida inmediatamente que sea solicitada; realizar enmiendas técnicas para organizar los temas; y para otros fines relacionados.

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

La protección de la sociedad es una prioridad para el Gobierno de Puerto Rico. En el año 2024, se reportaron 6,094 incidentes de violencia doméstica de las cuales veinticuatro (24) resultaron en asesinatos.

La Ley Núm. 54 del 15 de agosto de 1989, según enmendada, conocida como “Ley para la Prevención e Intervención con la Violencia Doméstica”, se aprobó reconociendo en su Exposición de Motivos, que la violencia doméstica es uno de los problemas más graves y complejos que confronta nuestra sociedad. Se reconoció también que la violencia doméstica atenta contra la integridad misma de la familia, piedra angular de nuestra sociedad, y constituye una amenaza a la estabilidad y a la preservación de la convivencia civilizada de nuestro pueblo.

Luego de treinta y cinco (35) años de aprobada la Ley Núm. 54, supra, la violencia doméstica sigue siendo un serio y agravante problema en nuestra sociedad. Cada día son más las personas que acuden a los tribunales solicitando órdenes de protección. Vemos como una vez solicitadas, en ocasiones las mismas se deniegan por entender el tribunal discrecionalmente, que la conducta y la situación no amerita que se expida una orden de protección. También vemos como, en el extremo, cada vez son más los casos donde a pesar de haberse expedido una orden de protección, las mismas se violan y se logra agredir y hasta matar a la persona que se pretendía proteger con la orden.

Sin duda alguna, la violencia doméstica es una de las manifestaciones delictivas más difíciles de manejar, en todos los ámbitos posibles, ya que se da en un espacio personal y privado donde el estado emocional, psicológico, anímico, espiritual y físico de las personas están fuertemente entrelazados.

La citada Ley Núm. 54, tiene la intención específica de ofrecer una mayor protección a las víctimas y fijar responsabilidades al agresor por conducta violenta. En busca de agilizar los procedimientos, la Ley contempló dos vertientes: la civil y la criminal. En su cauce civil, se busca la expedición de la Orden de Protección; mientras que, en su ámbito criminal, el proceso judicial se ocupa de lo concerniente a las violaciones a las órdenes de protección, así como otras conductas delictivas, como el maltrato y agresión.

Como parte del proceso de expedición de una Orden de Protección, la Ley Núm. 54, supra, provee para que la víctima, por sí o por conducto de su representación legal, acuda a un Tribunal a solicitarla, sin tener que mediar acusación o denuncia previa. El Tribunal, discrecionalmente, expide la Orden de Protección, si a su juicio entiende que la misma tiene mérito.

En ciertas ocasiones no se expiden las Órdenes de Protección a pesar de los reclamos de la víctima, pues el tribunal entiende que el peligro no es inminente o que la conducta y la situación no lo amerita. En algunas ocasiones, la solicitud de la orden activa el proceso judicial para proteger a la persona que resulta ser otra víctima de violencia doméstica en Puerto Rico.

Esta legislación tiene la intención específica de enmendar la citada Ley Núm. 54, a los fines de disponer que a toda víctima de violencia doméstica que acuda a un Tribunal a solicitar una Orden de Protección ex parte, se le pueda expedir la misma inmediatamente. De igual manera, para fines de aclarar el Artículo 2.1 de la Ley Núm. 54, supra, sobre las Órdenes de Protección, el texto sobre la entrega de armas de fuegos cuando se emite una Orden de Protección, incluyendo la Orden de Protección ex parte, se incluye bajo un nuevo Artículo 2.1-C. Mediante estas enmiendas técnica, se provee claridad y especificidad, restringiendo las interpretaciones contrarias al propósito por el cual se aprobó la citada Ley Núm. 54, supra. De igual manera, las enmiendas contenidas en esta Ley reconocen y validan las garantías constitucionales de todo imputado o imputada de delito, vigentes en nuestro estado de derecho, en un estricto balance del interés apremiante del Estado en proteger la vida y evitar más víctimas del terrible mal social que acarrea la violencia doméstica.

DECRÉTASE POR LA ASAMBLEA LEGISLATIVA DE PUERTO RICO:

Sección 1.-Se enmienda el Artículo 2.1 de la Ley Núm. 54 de 15 de agosto de 1989, según enmendada, para que se lea como sigue:

“Artículo 2.1.-Órdenes de Protección

Cualquier persona, de dieciocho (18) años o más de edad, que haya sido víctima de violencia doméstica o de conducta constitutiva de delito, según tipificado en esta Ley o en el Código Penal de Puerto Rico o en cualquier otra ley especial, en el contexto de una relación de pareja, según definida por el inciso (m) del Artículo 1.3 de esta Ley, podrá presentar por sí, por conducto de su representante legal o por un agente del orden público una petición en el Tribunal y solicitar una orden de protección, sin que sea necesaria la presentación previa de una denuncia o acusación.

Cuando el Tribunal examine la solicitud de la Orden de Protección y surjan alegaciones de hechos que constituyan violaciones a esta Ley en cualquiera de sus modalidades y una de las partes no se encuentra disponible al momento de su evaluación, el tribunal podrá inmediatamente dictar una orden de protección ex parte en casos de que ambas partes estén disponibles al momento de presentar la petición se podrá celebrar la vista inmediatamente y determinar sobre la Orden de Protección solicitada.

Se establece como requisito en todas las vistas de expedición de orden de protección, al amparo de esta Ley, que los magistrados que presidan la misma, tendrán la obligación de hacer constar por escrito determinaciones de hecho y conclusiones de derecho, en las determinaciones de causa y en las determinaciones de no causa para expedir la orden de protección, incluyendo las órdenes de protección ex parte.

En toda Orden de protección expedida, incluyendo las Órdenes de Protección Ex Parte, el Tribunal podrá ordenar:

(o) …”

Sección 2.- Se añade un nuevo Artículo 2.1-C a la Ley Núm. 54 de 15 de agosto

de 1989, según enmendada, para que lea como sigue:

“Artículo 2.1-C-Entrega de Armas de Fuego

En toda Orden de Protección o de acecho emitida, incluyendo las órdenes de protección ex parte, el tribunal ordenará de inmediato a la parte promovida entregar a la Policía de Puerto Rico para su custodia, cualquier arma de fuego perteneciente al promovido y sobre la cual se le haya expedido una licencia de tener o poseer, o de portación, o de tiro al blanco, de caza o de cualquier tipo, según fuera el caso. La orden de entrega de cualquier arma de fuego, así como la suspensión de cualquier tipo de licencia de armas de fuego se pondrá en rigor de forma compulsoria. Asimismo, al emitirse dicha orden por un tribunal, dicho dictamen tendrá el efecto de suspender la licencia de poseer o portar cualquier arma de fuego incluyendo de cualquier tipo, tales como, pero sin limitarse a, tiro al blanco, de caza o de cualquier tipo aun cuando forme parte del desempeño profesional del imputado. Dicha restricción se aplicará como mínimo por el mismo período de tiempo en que se extienda la orden. Cualquier violación a los términos de la orden de protección, que resulte en una convicción, conllevará la revocación permanente de cualquier tipo de licencia de armas que el promovido poseyere, y se procederá a la confiscación de las armas que le pertenezcan. El objetivo de este estatuto es eliminar la posibilidad de que el imputado pueda utilizar cualquier arma de fuego para causarle daño corporal, amenaza o intimidación al peticionario o a los miembros de su núcleo familiar.”

Sección 3.-Se enmienda el Artículo 2.4 de la Ley Núm. 54 de 15 de agosto de 1989, según enmendada, para que se lea como sigue:

“Artículo 2.4.-Notificación

  1. Una vez solicitada o expedida la orden de protección de acuerdo con lo dispuesto en esta Ley, el tribunal expedirá una citación a las partes bajo apercibimiento de desacato, para una comparecencia dentro de un término que no excederá de cinco (5) días.
  2. La notificación de las citaciones y copia de la petición o de la orden de protección ex parte y de la citación por solicitud de orden se hará conforme a las Reglas de Procedimiento Civil de Puerto Rico, y será diligenciada por un alguacil del tribunal o por cualquier otro oficial del orden público a la brevedad posible y tomará preferencia sobre otro tipo de citación, excepto aquéllas de similar naturaleza. El tribunal mantendrá un expediente para cada caso en el cual se anotará toda citación emitida al amparo de esta Ley.
  3. El tribunal podrá emitir una Orden de Protección si determina que se han hecho gestiones de forma diligente para notificar a la parte peticionada con copia de la citación expedida por el Tribunal y de la Petición que se ha presentado ante el Tribunal o de la Orden de Protección ex parte expedida y la citación a vista y no hubo éxito en las gestiones para notificar conforme a las Reglas de Procedimiento Civil de Puerto Rico.”

Sección 4.-Se enmienda el Artículo 2.5 de la Ley Núm. 54 de 15 de agosto de 1989, según enmendada, para que se lea como sigue:

“Artículo 2.5.-Órdenes Ex Parte

Una vez solicitada una orden de protección por una parte cuyas alegaciones constituyan violaciones a esta Ley en cualquiera de sus modalidades, el tribunal podrá emitir dicha orden de forma ex parte inmediatamente.

El tribunal podrá emitir una orden de protección de forma ex parte si luego de evaluar las alegaciones o la prueba determina que:

  1. Existe la probabilidad de que dar notificación previa a la parte peticionada provocará el daño irreparable que se intenta prevenir al solicitar la orden de protección, o
  2. cuando la parte peticionaria demuestre que existe una probabilidad de riesgo inmediato de maltrato o que constituyan violaciones a esta Ley en cualquiera de sus modalidades.

Una vez el tribunal expida una orden de protección de manera ex parte, lo hará con carácter provisional, notificará inmediatamente, y le brindará una oportunidad a la parte peticionada para oponerse a ésta. A esos efectos señalará una vista a celebrarse dentro de un término que no excederá de cinco (5) días, luego de haberse expedido dicha orden ex parte, salvo que la parte peticionada o peticionaria solicite prórroga a tal efecto. Durante esta vista el tribunal podrá dejar sin efecto la orden o extender los efectos de la misma por el término que estime necesario. El no diligenciar la orden de manera inmediata, no tendrá como consecuencia dejar dicha orden sin efecto.”

Sección 5.-Vigencia.

Esta Ley comenzará a regir inmediatamente después de su aprobación.

Documento oficial de SUTRA convertido a texto para facilitar la lectura. El formato puede variar respecto al original; para la versión exacta usa “Descargar original”.