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GOBIERNO DE PUERTO RICO

20 ma Asamblea 1 ra Sesión

Legislativa Ordinaria

CÁMARA DE REPRESENTANTES

P. de la C. 625

INFORME POSITIVO

25 DE JUNIO DE 2025

A LA CÁMARA DE REPRESENTANTES DE PUERTO RICO:

La Comisión de Educación, tras el correspondiente análisis y evaluación, recomienda respetuosamente a este Honorable Cuerpo Legislativo la aprobación del Proyecto de la Cámara 625 (en adelante, P. de la C. 625), mediante el presente Informe Positivo e incorporando las enmiendas sugeridas que se detallan en el entirillado electrónico que se acompaña.

ALCANCE DE LA MEDIDA

El P. de la C. 625, tiene como propósito establecer la “Ley de Oportunidad Educativa para Subsanar los Efectos Académicos Causados por la Pandemia del COVID-19 en Estudiantes Universitarios”, con el propósito de permitir la reincorporación a la Universidad de Puerto Rico de aquellos estudiantes cuyas trayectorias académicas fueron interrumpidas entre los años 2020 y 2023 como consecuencia de los efectos de la pandemia del COVID-19; disponer sobre los criterios de elegibilidad, el procedimiento de reintegración a la universidad, las obligaciones de la Universidad de Puerto Rico respecto a estos estudiantes, las exclusiones aplicables, la supervisión correspondiente, y para otros fines relacionados.

INTRODUCCIÓN

La Exposición de Motivos de la pieza legislativa expone sobre la Universidad de Puerto Rico (en adelante, UPR) en el 2020 tuvo que cerrar sus recintos debido a la pandemia de COVID-19, lo que llevó a un cambio inesperado hacia la educación remota. Esta transición afectó a estudiantes de todos los niveles, quienes enfrentaron serios problemas como la falta de tecnología, conexión a internet, pérdida de ingresos familiares y malas condiciones para estudiar. Además, los estudiantes no pudieron acceder a servicios universitarios esenciales, como orientación y apoyo psicológico, lo que perjudicó aún más su bienestar y progreso académico.

Entre 2020 y 2022, la UPR y otras universidades sufrieron limitaciones para atender adecuadamente a sus estudiantes. Había una sobrecarga de trabajo para el personal docente y administrativo, falta de experiencia en herramientas digitales y problemas con la infraestructura de educación a distancia. Todo esto resultó en una baja calidad educativa y un aumento en la deserción y bajo rendimiento de los estudiantes. Diversos estudios han demostrado el impacto negativo de la pandemia en la salud mental y el rendimiento académico de los jóvenes. Un informe del Cirujano General de EE. UU. en diciembre de 2021 mencionó un aumento en la ansiedad, depresión y desconexión académica entre universitarios debido a la pandemia. Organizaciones como la UNESCO y la OCDE han pedido a los gobiernos y universidades que tomen medidas para abordar estas consecuencias.

Puerto Rico enfrenta además una crisis demográfica, con una baja en la tasa de nacimientos, un aumento en la emigración de jóvenes y una jubilación masiva de la generación de los “baby boomers” Estos cambios ocurren en un contexto donde la pandemia alteró las trayectorias educativas. Es importante ayudar a aquellos que interrumpieron sus estudios, ya que esto se considera un acto de justicia educativa. Hay que reconocer que las dificultades no eliminan el mérito académico y que los estudiantes tienen derecho a continuar su educación es fundamental. Se propone crear la Ley de Oportunidad Educativa para Subsanar los Efectos Académicos Causados por la Pandemia del COVID-19. Esta ley busca facilitar la reincorporación a la UPR de los estudiantes que debieron interrumpir su educación entre 2020 y 2023 por la pandemia. La ley establecerá criterios de elegibilidad y procedimientos de reintegración, así como las responsabilidades de la UPR y mecanismos de supervisión.

No se trata de un privilegio, sino de justicia educativa. Universidades de renombre fomentan la retención y graduación de sus estudiantes, entendiendo que el éxito académico es una responsabilidad compartida. La UPR, como principal institución pública de Puerto Rico, debe adoptar un enfoque similar, comprometido con el bienestar estudiantil y el desarrollo de la sociedad. Este proyecto de ley no busca flexibilizar los requisitos de graduación, sino corregir los efectos de una crisis que estuvo fuera del control de los estudiantes, ofreciendo una oportunidad a quienes comenzaron su educación con esfuerzo y mérito, pero se vieron obligados a abandonarla por circunstancias imprevistas.

ANÁLISIS DE LA MEDIDA

El P. de la C. 625 fue radicado el 9 de mayo de 2025 y referido a la Comisión de Educación el 12 de mayo de 2025. Para la evaluación y análisis de la referida medida fueron solicitados Memoriales Explicativos de: Departamento de Educación de Puerto Rico, Administración de Servicios de Salud y Contra la Adicción y Universidad de Puerto Rico. Al momento de la redacción de este informe solo se ha recibido: Departamento de Educación de Puerto Rico y Administración de Servicios de Salud

En cumplimiento con nuestra responsabilidad legislativa y con el propósito de obtener el aporte necesario dichos memoriales fueron evaluados y analizados para propósitos de la redacción de este informe bajo nuestra consideración.

A continuación, se presenta un resumen detallado de los comentarios proporcionados por las entidades gubernamentales antes mencionadas:

DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN DE PUERTO RICO

El Departamento de Educación de Puerto Rico (en adelante, DEPR), representada por su secretario, Lcdo. Eliezer Ramos Pares, presenta comentarios y recomendaciones sobre el P. de la C. 625, que propone establecer la "Ley de Oportunidad Educativa para Subsanar los Efectos Académicos Causados por la Pandemia del COVID-19 en Estudiantes Universitarios". El objetivo de esta ley es permitir que los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico, cuya educación se interrumpió entre 2020 y 2023 debido a la pandemia, puedan reincorporarse a la universidad. La ley incluirá criterios de elegibilidad, el proceso de reintegración, las responsabilidades de la universidad y otros aspectos necesarios para su implementación efectiva.

El proyecto de ley se basa en estudios que muestran el impacto negativo de la pandemia en la salud mental y el rendimiento académico de los estudiantes. Un informe del U. S. Surgeon General en diciembre de 2021 destacó un aumento en los niveles de ansiedad, depresión y desconexión académica entre los jóvenes universitarios. Organizaciones como UNESCO y la OCDE también han instado a tomar medidas para abordar estas consecuencias y evitar desigualdades educativas. La autora de la medida propone que la ley no flexibilice los requisitos académicos de graduación, pero busque mitigar los efectos negativos de la crisis en los estudiantes. Se trata de una oportunidad para aquellos que comenzaron sus estudios con esfuerzo, pero tuvieron que abandonarlos debido a circunstancias fuera de su control.

Es importante señalar que esta ley solo afecta a la Universidad de Puerto Rico y no a otras instituciones del Departamento de Educación. Se respeta la autonomía universitaria al no interferir en cómo se implementará el proyecto de ley. En conclusión, el Departamento de Educación de Puerto Rico opta por no emitir un juicio sobre esta medida y se muestra dispuesto a colaborar en la implementación de políticas públicas relevantes y responder a cualquier duda o solicitud de información adicional.

ADMINISTRACIÓN DE SERVICIOS DE SALUD Y CONTRA LA ADICCIÓN

La Administración De Servicios De Salud Y Contra La Adicción (en adelante, ASSMCA), representada por su administradora, Dra. Catherine Oliver Franco, MSW, Ph.D., presenta comentarios y recomendaciones sobre el P. de la C. 625, que busca establecer la "Ley de Oportunidad Educativa para Subsanar los Efectos Académicos Causados por la Pandemia del COVID-19 en Estudiantes Universitarios". Esta ley tiene como objetivo permitir que los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico, cuya educación se vio afectada entre 2020 y 2023 por la pandemia, puedan reintegrarse a sus estudios. Incluye criterios de elegibilidad, procedimientos para la reintegración y las responsabilidades de la universidad con respecto a estos estudiantes.

La pandemia del COVID-19 ha causado un impacto significativo en la salud emocional y mental de la población de Puerto Rico. Esta crisis ha generado una dislocación masiva a nivel individual y social, intensificando las reacciones emocionales de la población ante el miedo y la incertidumbre. Los estresores constantes, como el toque de queda y las medidas sanitarias, aumentaron la ansiedad, la tristeza, el aislamiento y otros problemas de salud mental. La rutina diaria fue alterada, y se observó un daño emocional profundo, afectando especialmente la vida académica de los estudiantes.

Puerto Rico es conocido por su resiliencia y esperanza, pero la pandemia desató un aumento de emociones negativas que impactaron todas las áreas de la vida, especialmente lo académico. Desde abril de 2020, los efectos sociales, emocionales y económicos de la pandemia se han evidenciado a nivel mundial y en nuestro país. Durante este tiempo, ASSMCA ha brindado servicios de apoyo emocional a través de la Línea PAS y otros programas comunitarios.

También se han notado cambios en las emociones de la población. Ha habido un incremento en actos violentos, irritabilidad y consumo de sustancias como el alcohol y drogas. Factores como el confinamiento, la pérdida de empleo y el riesgo de contagio afectaron la salud mental de muchas personas. Las distintas edades enfrentaron diferentes desafíos: los jóvenes adultos (18-40 años) tuvieron dificultades en su adaptación a la vida universitaria; los adultos de mediana edad (40-65 años) lidiaron con el aislamiento y la preocupación por sus seres queridos; y los adultos mayores (65 años y más) enfrentaron el mayor riesgo de contagio y el dolor de perder la conexión con sus seres queridos.

La transición de consultas médicas presenciales a virtuales también complicó el acceso a servicios de salud para los adultos mayores, quienes muchas veces no dominan las tecnologías necesarias. Estos cambios incrementaron los síntomas de ansiedad, tristeza y soledad. En general, el impacto emocional de la pandemia ha alcanzado dimensiones individuales, familiares y comunitarias, generando problemas como hipervigilancia, estrés, miedo, angustia y depresión. La pandemia provocó un aumento en los contagios, hospitalizaciones y muertes, llevando a crisis emocionales. Nuevas cepas del virus complicaron aún más la situación, afectando a diversas poblaciones. Los individuos experimentaron irritabilidad, desesperación y pánico; las familias, miedo y desconexión; las comunidades, aislamiento y falta de comunicación; y quienes perdieron seres queridos, tristeza y profunda confusión.

ASSMCA reconoce su responsabilidad de promover y restaurar la salud biopsicosocial en Puerto Rico y respalda la ley propuesta. Además, ofrece el servicio de la Línea PAS 24/7 para ayudar a los estudiantes que han padecido problemas emocionales, con el número 1-800-981-0023 / 988, para facilitar el acceso a la ayuda y fortalecer la salud mental en la isla. Al considerar el impacto de la pandemia en lo académico y en la salud mental, ASSMCA apoya la aprobación del P. de la C. 625
Contexto de la Crisis Educativa

La pandemia del COVID-19 ha desencadenado una serie de desafíos para el sistema educativo, incluyendo el cierre abrupto de instituciones educativas y una transición forzada hacia la educación remota. Estos cambios no solo interrumpieron la trayectoria académica de miles de estudiantes, sino que también agravaron problemas existentes como la falta de acceso a tecnologías y recursos adecuados. Las consecuencias de estas interrupciones han sido evidentes en el rendimiento académico, la salud mental y el bienestar integral de los estudiantes universitarios.

JUSTIFICACIÓN DE LA LEY

  1. Restauración de Oportunidades: La ley busca permitir la reincorporación de estudiantes que se vieron obligados a interrumpir sus estudios entre 2020 y 2023. Esta reincorporación no solo es un acto de justicia, sino también una forma de reparar el daño causado por la pandemia, reconociendo que el mérito académico no se borra por circunstancias adversas.
  2. Criterios Claros y Justos: La medida establece criterios de elegibilidad y procedimientos de reintegración que aseguran un proceso justo y equitativo para todos los estudiantes afectados. Esto incluye mecanismos de supervisión para garantizar que se cumplan las disposiciones de la ley.
  3. Compromiso Institucional: La ley enfatiza las responsabilidades de la UPR en el manejo de las solicitudes de reincorporación, lo que garantiza que la institución asuma su papel en la creación de un entorno educativo inclusivo y comprensivo.
  4. Enfoque en la Justicia Educativa: Este proyecto de ley no representa un privilegio, sino un acto de justicia educativa que reconoce el derecho de los estudiantes a retomar su formación académica. Las universidades de prestigio mundial ya adoptan políticas similares, y Puerto Rico debe hacer lo mismo para no quedar rezagado.
  5. Prevención de Desigualdades: Al facilitar la reincorporación, la ley contribuye a mitigar las desigualdades educativas exacerbadas por la pandemia. Esto es especialmente relevante en un contexto donde las tasas de nacimientos están disminuyendo y la emigración de jóvenes en edad universitaria está en aumento, lo que pone en riesgo el futuro del capital humano en Puerto Rico.

DETERMINACIÓN DE IMPACTO ECONÓMICO

Conforme al análisis y los hallazgos de la medida, la Comisión de Educación considera que su aprobación no tendrá un impacto fiscal significativo en los presupuestos de las agencias, departamentos, organismos, instrumentalidades o corporaciones públicas que requiera certificación de la Oficina de Gerencia y Presupuesto.

CONCLUSIÓN Y RECOMENDACIÓN

La Comisión de Educación ha llevado a cabo un análisis detallado de todas las comunicaciones recibidas. Las agencias consultadas han expresado su respaldo a la medida.

La creación de la “Ley de Oportunidad Educativa para Subsanar los Efectos Académicos Causados por la Pandemia del COVID-19 en Estudiantes Universitarios”, es una medida necesaria y urgente para el fortalecimiento del sistema educativo en Puerto Rico. Al fomentar la medida se potenciará el aprendizaje de los estudiantes y se contribuirá a la construcción de un futuro más prometedor para la educación en nuestra isla. Apoyar esta legislación es invertir en el desarrollo académico y social de nuestros jóvenes, asegurando un mejor mañana para Puerto Rico.

Por lo antes expuesto, recomendamos la aprobación del P. de la C. 625, mediante el presente Informe Positivo e incorporando las enmiendas sugeridas que se detallan en el entirillado electrónico que se acompaña.

Respetuosamente sometido,

Hon. Tatiana Pérez Ramírez

Presidenta

Comisión de Educación

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