GOBIERNO DE PUERTO RICO
20 ma. Asamblea 2 da. Sesión
Legislativa Ordinaria
SENADO DE PUERTO RICO
R. C. del S. 66
INFORME POSITIVO
18 de septiembre de 2025
AL SENADO DE PUERTO RICO:
La Comisión de Educación, Arte y Cultura del Senado de Puerto Rico, previo estudio y consideración de la Resolución Conjunta del Senado 66, presenta a este Alto Cuerpo Legislativo el Informe Positivo de la presente medida, con las enmiendas contenidas en el entirillado electrónico que se acompaña.
ALCANCE DE LA MEDIDA
La Resolución Conjunta del Senado 66, tiene el propósito de ordenar al Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), al Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH), y al Departamento de Educación de Puerto Rico (DEPR) a establecer de manera conjunta mecanismos y programas educativos que utilicen las escuelas vocacionales como plataforma para enseñar a los estudiantes actuales y egresados de estas instituciones los fundamentos del emprendimiento, el acceso al financiamiento, y las oportunidades que ofrecen sus destrezas vocacionales en el contexto de la transformación del mundo laboral mediante la inteligencia artificial.
Puerto Rico enfrenta uno de los mayores retos de su historia contemporánea: preparar a las nuevas generaciones para un mundo laboral profundamente transformado por la inteligencia artificial (IA), la automatización y la digitalización. En este escenario, la aprobación de la Resolución Conjunta del Senado 66, resulta de vital importancia, pues busca convertir las escuelas vocacionales en plataformas estratégicas para el desarrollo del emprendimiento, la innovación y la autogestión económica de la juventud puertorriqueña.
La situación actual exige acción inmediata. De acuerdo con el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, apenas un 29.6% de la población empleada cuenta con diploma de escuela superior como máximo grado académico, mientras que un 54.9% posee grado universitario. Esto refleja una brecha significativa que coloca en desventaja a quienes optan por carreras técnicas si no se les proveen herramientas adicionales para competir en un mercado globalizado. A su vez, informes recientes sobre la migración revelan que la falta de oportunidades laborales locales continúa impulsando la emigración de jóvenes con destrezas técnicas, lo que debilita la base productiva de la Isla.
Las escuelas vocacionales han sido históricamente un pilar de formación práctica en oficios esenciales. Sin embargo, la formación técnica por sí sola ya no es suficiente. Estudios del World Economic Forum (2023) estiman que más del 40% de las destrezas laborales actuales serán obsoletas en menos de cinco años debido al impacto de la IA y la automatización. Ante este panorama, preparar a los estudiantes únicamente para ocupar un empleo resulta insuficiente: es necesario capacitarlos también para crear y sostener sus propios proyectos empresariales.
El desempleo juvenil en Puerto Rico, que en años recientes ha rondado el 16%, duplica el promedio general de desempleo. Este dato subraya la urgencia de fomentar alternativas innovadoras que permitan a los jóvenes convertirse en generadores de empleos y no solo buscadores de trabajo. Un sistema que integre formación técnica con emprendimiento y acceso a financiamiento ofrece una salida concreta para atender esta problemática, especialmente en comunidades más afectadas por la migración y la falta de inversión local.
La aprobación de esta medida también se alinea con los principios establecidos en la Ley de Reforma Educativa de Puerto Rico (Ley 85-2018), que reconoce la educación como piedra angular del desarrollo económico y social, y enfatiza la necesidad de que los estudiantes estén preparados para insertarse productivamente en un mercado laboral en constante evolución. Al integrar el emprendimiento y la innovación en la oferta vocacional, Puerto Rico estaría adelantando un modelo educativo que fomente resiliencia, creatividad y visión de futuro.
Por tal motivo, aprobar esta medida representa un paso decisivo hacia la construcción de un Puerto Rico más competitivo, inclusivo y sostenible. Impulsar programas educativos que combinen destrezas técnicas con conocimientos empresariales permitirá transformar a los estudiantes vocacionales y sus egresados en agentes activos del desarrollo económico, capaces de crear empresas, suplir servicios especializados y liderar proyectos innovadores en un mundo donde la inteligencia artificial ya es protagonista.
ANÁLISIS DE LA MEDIDA
La Comisión de Educación, Arte y Cultura del Senado de Puerto Rico, en adelante, Comisión, como parte de la evaluación y análisis de la Resolución Conjunta del Senado 66, solicitó memorial explicativo al Departamento de Educación de Puerto Rico, Departamento de Desarrollo Económico y Departamento del Trabajo y Recursos Humanos.
DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN
El Departamento de Educación de Puerto Rico (DEPR) explica en su memorial que en la actualidad el Programa de Estudios Sociales, ya ofrece cursos como Emprendimiento, Educación Financiera y Principios de Economía a nivel secundario, los cuales abordan la innovación, la administración financiera, la economía global y la creación de planes de negocio.
Expresa que, el curso de Emprendimiento ofrece una visión general sobre lo que significa emprender y el papel de la innovación. Este curso brinda al estudiante herramientas para desarrollar las características de una persona emprendedora, evaluar la viabilidad de una idea de negocio y comprender los elementos que la rodean. Además, provee experiencias educativas diseñadas para despertar el interés por emprender y considerarlo como una alternativa de futuro, al tiempo que ofrece los conceptos y destrezas esenciales en este campo.
En el curso de Educación Financiera se estudian los fundamentos económicos relacionados con la administración del dinero. El estudiante aprende a aplicar procesos asociados al ahorro, la inversión, la elaboración de presupuestos y la planificación estratégica del uso de los recursos financieros.
Por su parte, el curso de Principios de Economía examina de manera panorámica el concepto de economía y las necesidades primarias y secundarias de la sociedad. Además, se estudian temas como el mercado, la oferta y la demanda, la naturaleza y transformación del dinero a lo largo del tiempo, la globalización, las barreras proteccionistas y las iniciativas de desarrollo sustentable. También se analizan problemas actuales, tanto a nivel mundial como local, que inciden directamente en nuestro entorno social y económico.
No obstante, reconoce que estos cursos suelen ser electivos; y que en las escuelas vocacionales los estudiantes tienden a no tomarlos, aunque sí existe un curso de Empresarismo obligatorio para los programas de Educación Técnica y Profesional (CTE). Dicho curso cubre el desarrollo de negocios, la operación de empresas, las distintas fuentes de financiamiento y la integración de la inteligencia artificial según las exigencias del mercado.
Apuntan que actualmente, todas las especialidades ocupacionales ofrecidas en las escuelas del sistema público de enseñanza incluyen un curso de Empresarismo, en el cual se abordan temas como el desarrollo de planes de negocio, la creación y operación de empresas, los distintos tipos de financiamiento, así como la integración de la inteligencia artificial, acorde con las demandas del mercado laboral actual. Este curso constituye un requisito para la obtención del certificado ocupacional regular por parte de todos los estudiantes matriculados en un programa de estudios en Educación Técnica y Profesional (CTE, por sus siglas en inglés).
Por otra parte, sugiere que la resolución enfatice en la integración activa del DDEC y el DTRH con el DEPR, de manera que se provean recursos adicionales y se facilite que los estudiantes transformen sus ideas de negocio en proyectos viables. También recomienda que estas agencias participen en charlas, talleres, orientaciones y congresos que enriquezcan la experiencia de los estudiantes vocacionales, y que estas experiencias se reconozcan como parte de las estrategias de aprendizaje basado en la práctica (Work Based Learning). De este modo, la medida complementaría y potenciaría las iniciativas ya existentes del Departamento, fortaleciendo la formación de los jóvenes en emprendimiento y autogestión.
En su conclusión, el DEPR afirma que no tiene objeción alguna a lo propuesto en la resolución y que, por el contrario, reconoce el valor de unir esfuerzos interagenciales para maximizar los recursos disponibles y mejorar la calidad educativa.
DEPARTAMENTO DE DESARROLLO ECONÓMICO Y COMERCIO (DDEC)
El Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), expresa en su memorial, que actualmente implementa programas educativos en colaboración con el Departamento de Educación (DEPR) en las escuelas públicas, así como en universidades en alianza con la UPR y otras instituciones privadas. Estas iniciativas, como el programa 21st Century Techforce, han integrado elementos del modelo STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas) y tecnologías emergentes, incluyendo la inteligencia artificial, desde niveles elementales hasta el nivel superior. No obstante, el DDEC manifiesta su disposición a continuar y ampliar estas colaboraciones, trabajando junto al DEPR y al Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH), con el fin de fortalecer la preparación de los jóvenes en áreas de emprendimiento, innovación y empleabilidad.
Dentro de este marco, el DDEC describe los principales programas que ya lleva a cabo y que podrían alinearse con la medida. Entre ellos se encuentra el Programa de Desarrollo de la Juventud (PDJ), creado bajo el Código de Incentivos de Puerto Rico, que atiende jóvenes entre 13 y 35 años con el fin de fomentar una mentalidad emprendedora, la innovación y la autosuficiencia. Este programa busca no solo impulsar nuevas oportunidades de desarrollo económico, sino también atender problemas sociales como la deserción escolar y la fuga de talentos.
A través del PDJ se ofrecen múltiples iniciativas, tales como los hackatones tecnológicos, la Búsqueda del Tesoro Empresarial, las Mini Cumbres “Encuentros 360”, la Educación Financiera Gamificada y la plataforma Juvempleo. Además, el PDJ administra programas específicos como Juvempleo, que ofrece internados remunerados de seis meses para jóvenes en etapas finales de sus estudios técnicos o universitarios; la Beca Teodoro Moscoso, destinada a estudiantes de escasos recursos en carreras de difícil reclutamiento; y el Club JOVEM, desarrollado en alianza con el Departamento de Educación para promover liderazgo, innovación y empresarismo en estudiantes de escuelas públicas.
Otro esfuerzo destacado es el Programa de Desarrollo Laboral (PDL), que opera bajo la Ley de Oportunidades e Innovación de la Fuerza Laboral (WIOA, por sus siglas en inglés). Este programa atiende jóvenes entre 14 y 21 años con servicios de orientación vocacional, apoyo educativo, prácticas laborales e internados en ocupaciones de alta demanda. El propósito es guiar a los participantes hacia la educación postsecundaria, programas técnicos o directamente hacia el empleo, fortaleciendo sus competencias y aumentando sus posibilidades de inserción exitosa en la fuerza laboral.
Finalmente, el DDEC menciona los Proyectos Estratégicos de la Oficina del Secretario, entre los cuales se encuentra la iniciativa 21st Century Techforce, cuyo objetivo es posicionar a Puerto Rico entre los diez mejores ecosistemas de talento en tecnologías emergentes en los próximos diez años. Esta iniciativa ha beneficiado a más de 3,500 estudiantes y ha capacitado a cerca de 273 docentes en ciencias de la computación, programación, resolución de problemas, animación digital, videojuegos e inteligencia artificial. Se busca impactar a más de 50,000 trabajadores en la próxima década, consolidando así una base sólida de capital humano en áreas tecnológicas críticas.
En conclusión, el DDEC reconoce que ya existen programas vigentes que promueven la innovación, la empleabilidad y el emprendimiento entre la juventud, pero a la vez se muestra disponible para continuar colaborando con el Departamento de Educación y el DTRH. Esta disposición a trabajar en conjunto permitirá fortalecer y expandir los programas educativos en las escuelas vocacionales, alineándolos con las transformaciones del mercado laboral y asegurando que los estudiantes y egresados cuenten con las herramientas necesarias para aprovechar al máximo sus destrezas técnicas y emprender con éxito en un entorno económico cada vez más competitivo y marcado por la inteligencia artificial.
DEPARTAMENTO DEL TRABAJO Y RECURSOS HUMANOS (DTRH)
El Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH) reconoció en su memorial que la medida está alineada con los poderes y deberes que su Ley Orgánica de le asigna, ya que la agencia tiene entre sus facultades organizar programas de capacitación técnico-vocacional e impulsar el autoempleo mediante la creación de pequeños negocios y cooperativas. Dentro de su estructura, destaca la Secretaría Auxiliar de Adiestramiento y Promoción de Trabajo (SAAPE), la cual alberga el Negociado de Adiestramiento, Empleo y Desarrollo Empresarial. Este negociado administra el Programa de Autoempresas, diseñado para ofrecer adiestramientos especializados en desarrollo empresarial. El programa consiste en noventa horas contacto distribuidas en las áreas de mercadeo, contabilidad, ventas, permisos y desarrollo de propuestas o planes de negocio. Los participantes culminan con un plan empresarial completo que puede presentarse ante agencias y entidades públicas o privadas para obtener incentivos económicos y financiamiento.
Indica que el impacto del Programa de Autoempresas ha sido significativo, con múltiples historias de éxito que demuestran su utilidad práctica. Casos como “La Charca Eco Camp” en Aguada, “La Nueva Bicicross” en Mayagüez, “Café Dos Ruedas” en Toa Baja, “Escape Pastelería” en Juana Díaz y “Believe by Maritza” en Caguas ejemplifican cómo los participantes han logrado establecer negocios sostenibles luego de completar el adiestramiento. Asimismo, las estadísticas recientes reflejan su alcance: en 2024 se ofrecieron dos rondas del curso con más de 70 participantes, de los cuales casi todos completaron su plan de negocio; en 2025, la primera ronda contó con 29 estudiantes, de los cuales 24 se graduaron exitosamente. Estos resultados confirman que el modelo implementado por el DTRH contribuye directamente al desarrollo de empresarios locales y a la creación de empleo.
El DTRH resalta, sin embargo, que hasta el momento no ha incorporado adiestramientos específicamente dirigidos al impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral ni a las estrategias de adaptación a esta tecnología emergente. Por esa razón, recomienda que se tomen en consideración los recursos y asesoría de la Oficina de Innovación y Servicios de Tecnología del Gobierno de Puerto Rico (PRITS), de modo que los programas que se desarrollen bajo la Resolución Conjunta incluyan este componente de innovación tecnológica.
En su conclusión, el DTRH reitera su disponibilidad para colaborar plenamente con el DDEC y el DEPR en la implantación de la medida. Señala que su peritaje en programas de adiestramiento empresarial y de autoempleo, unido a la experiencia de las demás agencias, permitiría crear un marco educativo robusto que prepare a los jóvenes y egresados vocacionales para emprender con éxito, acceder a financiamiento y competir en un mercado laboral que exige nuevas competencias. A juicio del DTRH, esta colaboración interagencial potenciaría las fortalezas ya existentes, ampliaría el alcance de programas probados como el de Autoempresas, y brindaría nuevas oportunidades a la juventud puertorriqueña en un momento crucial de transformación económica y tecnológica.
IMPACTO FISCAL MUNICIPAL
En cumplimiento con el Artículo 1.007 de la Ley 107-2020, según enmendada, conocida como "Código Municipal de Puerto Rico", la Comisión de Educación, Arte y Cultura del Senado de Puerto Rico certifica que la R. C. del S. 66, no impone obligación económica alguna en los presupuestos de los gobiernos municipales.
CONCLUSIÓN
Luego de analizar los memoriales presentados por el Departamento de Educación (DEPR), el Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) y el Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH), esta Comisión concluye que la Resolución Conjunta del Senado 66 constituye una medida altamente beneficiosa y necesaria para el futuro educativo y económico de la Isla.
En primer lugar, el DEPR reconoce que, aunque ya se ofrecen cursos en emprendimiento, educación financiera y economía, la naturaleza electiva de muchos de ellos limita su alcance en las escuelas vocacionales. La medida permite ampliar y fortalecer esas oportunidades, garantizando que todos los estudiantes vocacionales reciban la capacitación necesaria para transformar sus destrezas técnicas en proyectos empresariales sostenibles. Además, la recomendación de integrar activamente al DDEC y al DTRH asegura que los estudiantes no solo adquieran conocimientos teóricos, sino también experiencias prácticas mediante talleres, charlas y programas de aprendizaje basado en la práctica (Work Based Learning).
Por su parte, el DDEC expone que ya está implementando programas en colaboración con el DEPR, como el Programa de Desarrollo de la Juventud (PDJ), el Programa de Desarrollo Laboral (PDL) y la iniciativa 21st Century Techforce. Estos programas han demostrado impacto en el fomento de la innovación, el empresarismo y la formación tecnológica de la juventud. No obstante, el DDEC manifiesta su disponibilidad para continuar y ampliar estas colaboraciones, uniendo esfuerzos con el DTRH y el DEPR para maximizar recursos y fortalecer la preparación de los jóvenes en emprendimiento, empleabilidad y tecnologías emergentes.
De igual manera, el DTRH señala que la medida está alineada con las responsabilidades que su Ley Orgánica le confiere, particularmente en la capacitación técnico-vocacional y el fomento del autoempleo. A través de su Programa de Autoempresas, la agencia ya ha logrado historias de éxito que validan la efectividad de su modelo de adiestramiento empresarial. Sin embargo, el DTRH reconoce la necesidad de integrar el componente de la inteligencia artificial, razón por la cual recomienda la colaboración con la Oficina de Innovación y Servicios de Tecnología (PRITS) para incorporar este elemento en los programas futuros. Al mismo tiempo, la agencia reitera su compromiso de aportar su experiencia en la implementación de programas conjuntos que fortalezcan la autogestión y la inserción laboral de los egresados vocacionales.
En conjunto, los tres memoriales apuntan hacia una misma dirección: la necesidad de fortalecer la educación vocacional con una visión integrada de emprendimiento, innovación y tecnología, garantizando que los estudiantes y egresados tengan las herramientas necesarias para competir en un mercado laboral en plena transformación por la inteligencia artificial y la automatización. Esta colaboración interagencial permitirá ampliar el impacto de iniciativas ya existentes, evitar duplicidad de esfuerzos y crear un ecosistema educativo que fomente la resiliencia, la creatividad y la autosuficiencia económica de la juventud puertorriqueña.
La aprobación de presente medida, es un paso importante para atajar los retos actuales de desempleo juvenil, fuga de talentos y falta de oportunidades locales. Al convertir las escuelas vocacionales en plataformas estratégicas de desarrollo empresarial y tecnológico, Puerto Rico se encamina hacia un modelo educativo más inclusivo, competitivo y adaptado a las demandas del siglo XXI.
A TENOR CON LO ANTES EXPUESTO, la Comisión de Educación, Arte y Cultura del Senado de Puerto Rico previo al estudio y consideración de la Resolución Conjunta del Senado 66, recomienda la aprobación de la medida, con las enmiendas contenidas en el entirillado electrónico que se acompaña.
Respetuosamente sometido,
Hon. Brenda Pérez Soto
Presidenta
Comisión de Educación, Arte y Cultura
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