GOBIERNO DE PUERTO RICO
20ma Asamblea 3ra Sesión
Legislativa Ordinaria
SENADO DE PUERTO RICO
INFORME FINAL SOBRE LA
R. DEL S. 246
14 de enero de 2026
AL SENADO DE PUERTO RICO
La Comisión de Agricultura, previo estudio y consideración de la R. del S. 246, tiene a bien recomendar la aprobación de este informe final, con sus correspondientes hallazgos, conclusiones y recomendaciones.
ALCANCE DE LA MEDIDA
La R. del S. 246 tiene el propósito de ordenarle a la Comisión de Agricultura del Senado de Puerto Rico, realizar una investigación exhaustiva sobre el proyecto para inundar el Valle de Lajas, su impacto en la infraestructura agrícola, los cultivos y la economía local; la respuesta gubernamental inmediata y a mediano plazo del estado de los sistemas de mitigación de inundaciones y drenaje; y los posibles efectos de la propuesta de restauración de la Laguna de Guánica en la producción y cadena agroalimentaria de la Isla.
Se nos señala en su Exposición de Motivos que, el Valle de Lajas constituye una de las zonas agrícolas más fértiles y productivas de la Isla, siendo considerado un activo estratégico para la seguridad alimentaria de Puerto Rico. Empresas agroindustriales con presencia internacional, así como decenas de agricultores locales, han desarrollado en esta región un ecosistema agrícola de alto valor socioeconómico que genera empleos, innovación, exportación de productos y transferencia de conocimiento.
Así las cosas, indican los autores de la medida que, la propuesta de restauración ambiental de la Laguna de Guánica ha despertado serias preocupaciones entre los agricultores y expertos del sector. Si bien los objetivos de conservación y rehabilitación ambiental son loables, su implementación sin un análisis integral del impacto en la hidrología del Valle de Lajas podría afectar adversamente el sistema de drenaje que sustenta la producción agrícola de la zona. Esta posibilidad podría representar una amenaza directa al sustento de cientos de familias, así como a la estabilidad de la producción local de alimentos.
Por lo tanto, la Resolución del Senado 246 propone evaluar el estado actual de la infraestructura agrícola del Valle de Lajas y garantizar que cualquier política pública o proyecto ambiental se implemente de forma balanceada, sin poner en riesgo la productividad agrícola ni la seguridad alimentaria de la Isla. Para lograr lo anterior, se entiende indispensable conocer las acciones realizadas por el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), el Departamento de Agricultura, la Administración para el Desarrollo de Empresas Agropecuarias (ADEA), la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), y cualquier otra entidad con injerencia en la planificación, manejo y supervisión de sistemas de riego, drenaje y control de inundaciones.
INTRODUCCIÓN
De conformidad con la Ley 277-1999, según enmendada, se declaró como un asunto de política pública, promover el crecimiento, modernización y diversificación de la producción agrícola a fin de satisfacer las necesidades de consumo, y permitir precios razonables para el consumidor, ganancias atractivas para los agricultores y salarios justos para los trabajadores. A tales efectos, se reconoció que los terrenos que componen el Valle de Lajas son primordialmente valiosos para uso agrícola debido a su localización, características físicas, topográficas y geológicas. Por ello, se declaró el Valle de Lajas como una reserva agrícola.
Para instrumentar la Ley, la Junta de Planificación, en coordinación con el Departamento de Agricultura, debían llevar a cabo todos los estudios necesarios de las fincas comprendidas dentro del denominado Valle de Lajas, para el ordenamiento de esos terrenos mediante la promulgación y adopción de una Resolución de Zonificación especial, a los fines de reservar y destinar las fincas del referido Valle a la producción y desarrollo agrícola. Para este propósito, podían requerir a todo ente gubernamental o privado, apoyo pericial o de campo.
Respecto a la Laguna de Guánica, la cual fue intencionalmente drenada desde 1955, se asignaron cerca de $7.4 millones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), gestionada por la organización Protectores de Cuencas. El plan busca transformar 1,200 cuerdas de terreno árido en un gran ecosistema de agua dulce que devuelva la vida al paisaje, impulse la reforestación y convierta la zona en un nuevo imán ecológico y turístico para Puerto Rico.
Sin embargo, la propuesta ha desatado agrias controversias, especialmente entre agricultores del Valle de Lajas, quienes aseguran que la inundación de estas tierras podría afectar severamente la producción alimentaria de la región. Con el propósito de evaluar, identificar y recomendar estrategias viables, la Gobernadora de Puerto Rico, a través de la OE2025-027, ordenó la creación de un Grupo de Trabajo Interagencial para que se estudie y se proponga alternativas para la ejecución del proyecto de restauración de la Laguna de Guánica sin menoscabo a las actividades agrícolas y económicas en la zona. El Grupo de Trabajo está compuesto por los siguientes funcionarios:
(1) El secretario del Departamento de Agricultura, quien lo preside,
(2) El secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio,
(3) El secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales,
(4) La directoria ejecutiva de la Autoridad de Tierras de Puerto Rico,
(5) La directora ejecutiva de la Autoridad de Energía Eléctrica,
(6) El presidente de la Universidad de Puerto Rico,
(7) El director del Caribe del Servicio de Conservación de Recursos Naturales del Departamento de Agricultura Federal (NRCS),
(8) El alcalde de Guánica,
(9) El alcalde de Lajas,
(10) El alcalde de Cabo Rojo,
(11) El alcalde de Sabana Grande,
(12) Un representante de la organización Protectores de Cuencas, Inc.,
(13) Un representante del sector agrícola de la zona, recomendado por el secretario del Departamento de Agricultura, y
(14) Un representante del sector industrial de la zona, recomendado por el secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio.
Así las cosas, es la intención de esta Resolución, evaluar el proyecto para inundar el Valle de Lajas, su impacto en la infraestructura agrícola, los cultivos y la economía local.
TRÁMITE PROCESAL
Para el cabal análisis de la medida, la Comisión de Agricultura celebró Vista Pública el pasado 24 de septiembre de 2025. De igual manera, se cuenta con las ponencias escritas de: Luis R. Pérez-Alegría, catedrático jubilado del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, Municipio Autónomo de Guánica, Municipio de Sabana Grande, Colegio de Ciencias Agrícolas del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, David Sotomayor Ramírez, PhD., Autoridad de Energía Eléctrica, Protectores de Cuencas sobre la Restauración de La Laguna de Guánica, RiceTec, Bananera Fabre Inc., Asociación de Agricultores de Puerto Rico, Departamento de Agricultura, Departamento de Recursos Naturales y Ambientales y la Autoridad de Tierras de Puerto Rico.
A continuación, se incluye un resumen de los memoriales explicativos recibidos, sobre la Resolución objeto de análisis.
LUIS R. PÉREZ-ALEGRÍA, CATEDRÁTICO JUBILADO DEL RECINTO UNIVERSITARIO DE MAYAGÜEZ DE LA UNIVERSIDAD DE PUERTO RICO
En el memorial sometido, Luis R. Pérez-Alegría, catedrático jubilado del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, dijo que, proyecto de riego y drenaje del Suroeste de Puerto Rico ha sido un total éxito por los pasados 70 años. Este proyecto muy ingeniosamente cosecha aguas de las montañas húmedas que miran hacia el norte, en el centro de Puerto Rico, las almacenas en embalases y las transfiere a la vertiente seca del suroeste de la Isla. Todo esto es posible gracias al efecto de la fuerza gravitacional, no se invierte energía externa en el proceso, solo el efecto de la fuerza gravitacional. El Sistema además aporta sobre 29,000 KW de energía a la red eléctrica de Puerto Rico. El proyecto del suroeste es también la fuente principal de agua cruda a los acueductos del suroeste de la Isla, desde Yauco hasta Cabo Rojo.
La precipitación anual medida en el centro del valle en la Estación Experimental Agrícola de Lajas es de 43 pulgadas y ocurre principalmente en la temporada húmeda de agosto a noviembre, aunque también ocurren lluvias intensas en mayo cada año (EEA-Lajas). Por otra parte, la evaporación PAN promedia anual en el valle es de 60 pulgadas al año (EEA-Lajas). Es decir, el Valle de Lajas tiene un déficit natural de precipitación pluvial. Esto tiene importantes consecuencias para los sistemas naturales que no son atendidos por el sistema de riego del Valle de Lajas. En particular, estos números indican que la antigua Laguna de Guánica era una laguna de temporada, tenía columna de agua sobre la superficie del suelo durante la época lluviosa de agosto a noviembre y luego se secaba por la evapotranspiración de la superficie del agua y la transpiración de la vegetación hidrofítica. La laguna permanencia más días del año seca, sin columna de agua sobre la superficie del suelo que, inundada, según se puede inferir de los registros meteorológicos del Valle (EEA-Lajas).
El Valle de Lajas tiene aproximadamente 19 millas de longitud orientadas de Este a Oeste y entre 1.7 a 3.5 millas de ancho, de Norte a Sur (González Chapel, 1965). La pendiente longitudinal (Este a Oeste) varia de 0 a 0.28%, es prácticamente llano, plano. La pendiente transversal (Norte a Sur) del terreno en el valle varia de 15% en el piedemonte al norte y sur del valle a casi cero en el centro del valle (Willarson, 1958). Esto quiere decir que las aguas de escorrentía superficial se mueven de las montañas al norte y sur del valle hacia el centro, acumulándose en el mismo centro del valle.
Los proponentes del proyecto del sur-oeste trazaron el canal principal de drenaje por punto más bajo de la topografía del valle para sacar la escorrentía superficial hacia el Este y descargando en el canal del Río Loco. Para esto era necesario conectar los puntos más bajos de la topografía. Esta alineación coincidía con la laguna intermitente de Guánica. No puede haber un sistema de remoción de exceso de agua y sales disueltas del subsuelo con una laguna de Guánica restaurada y ubicada justamente antes de la descarga al Río Loco.
La propuesta restauración de la laguna de Guánica va a revertir el propósito del proyecto del Sur-Oeste y reducir la frontera agrícola de Puerto Rico. Las consecuencias de esta propuesta restauración aumentarían la saturación y la salinidad de los suelos, haciéndolos improductivos. Inevitablemente los residentes del Valle verían canales permanentemente llenos de agua a capacidad y posiblemente aumentos significativos en los niveles de inundación.
El escenario más parecido a la delineación de la antigua laguna podría llegar a impactar sobre 2,000 cuerdas de terreno. Sin embargo, el canal de drenaje en condición de bankfull aumentaría el impacto de la saturación de los terrenos posiblemente convirtiéndolos en humedales y aumentando los niveles de inundación en tiempos de tormenta. Finaliza recordando que el canal de drenaje del Valle de Lajas es la única salida de la escorrentía superficial generada por la Cuenca Este del Valle de Lajas con 35,840 Ac de área de captación.
MUNICIPIO DE GUÁNICA
Por su parte, el Alcalde de Guánica comentó que, la restauración de la laguna generará múltiples beneficios ambientales, económicos, sociales y agrícolas. Restablecerá un hábitat crítico para especies nativas y migratorias, permitirá filtrar contaminantes y químicos, y funcionará como una barrera natural de protección contra inundaciones en una región vulnerable a eventos climáticos extremos. Abrirá paso a iniciativas de ecoturismo, educación ambiental y recreación pasiva, que pueden convertirse en un motor de desarrollo económico sostenible, generando empleo y nuevas oportunidades para agricultores, pescadores y pequeños comerciantes locales.
Culmina enfatizando en la importancia de un diseño que asegure la coexistencia entre la restauración ambiental y la producción agrícola, evitando afectaciones a terrenos productivos mediante una planificación balanceada y participativa. En síntesis, este proyecto no solo rescata un recurso natural perdido, sino que fortalece nuestra resiliencia ambiental, promueve un desarrollo económico justo y protege el bienestar de nuestras presentes y futuras generaciones.
MUNICIPIO DE SABANA GRANDE
Expresaron desde Sabana Grande que, el Valle de Lajas cubre una extensión de aproximadamente 160 millas cuadradas, es una llanura uniforme de alrededor de 20 millas de largo por 3 millas de ancho ubicada en el suroeste de Puerto Rico. El valle se extiende desde el barrio Palomas de Yauco hasta el barrio Boquerón en Cabo Rojo. Además, incluye terrenos de Lajas, Guánica y Sabana Grande. Este cuenta con terrenos clasificados por el Natural Resource Conservation Service del United States Department of Agrículture como Prime Farm Land y por la Junta de Planificación como suelos especialmente protegidos agrícolas. Estos son suelos bien fértiles que tienen propiedades extraordinarias para la producción agrícola. La ley 277 de 1999 declaró el Valle de Lajas como la primera reserva agrícola de Puerto Rico.
Datos históricos relacionados con el desarrollo del valle:
• Desde el 1908 se evaluaba el potencial de desarrollo agrícola del Valle de Lajas por su topografía llana, suelos fértiles y considerable extensión de terreno, pero tenía una situación crítica de precipitación pluvial, de abasto de agua y suelos con problemas de sales y sodio.
• Por décadas se realizaron varios estudios evaluando la posibilidad de llevar agua al Valle de Lajas desde distintas cuencas hidrográficas del suroeste de Puerto Rico.
• En el 1941 se creó un Comité Gubernamental para preparar un Plan de Acción para el Valle de Lajas.
• La Ley 101 de 1945 facultó a la Autoridad de Fuentes Fluviales, hoy Autoridad de Energía Eléctrica, para iniciar el Proyecto del Valle de Lajas o Proyecto de Riego del Suroeste con el fin de proveer agua a 20,000 cuerdas de terreno y producir energía eléctrica.
• La Ley 187 de 1947 (autoría de Juan Armando Guardiola, considerado padre del Proyecto de Riego del Suroeste), Ley 2 de 1950 y Ley 23 de 1952 asignaron fondos para la obtención de terrenos y construcción de obras del Proyecto de Riego del Suroeste.
• En la década de 1950 se estableció el Sistema de Riego y Desagüe del Valle de Lajas también conocido como Sistema de Riego del Suroeste. Este inicia en las montañas de Adjuntas en el centro de la Isla de Puerto Rico. El sistema incluye una red de cuatro embalses principales conectados por túneles y canales. El sistema entrelaza las cuencas de los Ríos Yauco, Loco y el Valle de Lajas con los embalses de Yahuecas y Guayo.
• Estos embalses se conectan al Sistema de Riego y Desagüe del Valle de Lajas, iniciando en el Barrio Palomas deYauco y finalizando en el Barrio Boquerón de Cabo Rojo. El sistema consta de un canal principal de riego que tiene 23 millas de largo cruzando el valle de este a oeste por su parte más alta. Desde este canal principal se derivan aproximadamente 43 millas de canales secundarios que distribuyen el agua a los agricultores.
• El excedente de estas aguas sale del valle a través de dos canales de desagüe uno que desemboca al mar en el municipio de Guánica y el otro hacia Boquerón, Cabo Rojo. Este sistema de desagüe previene que el agua se acumule en los suelos, aumenten las sales en el subsuelo y afecte la producción agrícola en el valle.
• La inversión inicial del proyecto se estimó en $36 millones, a precios actuales estaríamos hablando de $430.64 millones. (Autoridad de Fuentes Fluviales - Proyecto del Valle de Lajas - Informe sobre los estudios e investigaciones)
• En el 1955 el gobernador de Puerto Rico designó el Comité Gubernamental del Valle de Lajas.
• De 1955-56 al 1962-63 el valor de la producción agrícola en el Valle de Lajas se triplico. Según los economistas este aumento se logró por el establecimiento del sistema de riego y desagüe, la diversificación de empresas agrícolas y el trabajo colaborativo de agencias gubernamentales. El proyecto aumento el nivel de vida de las familias del valle y estabilizó la economía del suroeste.
• En el 1990 se realizó un estudio sobre la actividad agrícola en el Distrito de Riego del Valle de Lajas
• La Ley 277 del 20 de agosto de 1999 declaró 48,036 cuerdas del Valle de Lajas como Reserva Agrícola. La Ley establece que los terrenos que componen el Valle de Lajas son primordialmente valiosos para uso agrícola debido a su localización, características físicas, topográficas y geológicas.
• En el 2015, cumpliendo con el Artículo 7 de la Ley 277-1999, la Secretaria de Agricultura, Hon. Myrna Comas Pagán, constituyó un Comité para redactar un Plan de Desarrollo de la Reserva Agrícola del Valle de Lajas. Tras el cambio de gobierno a este plan no se le dio continuidad.
El Sistema de Riego y Desagüe consistía en embalses en la montaña; interconectados por túneles de riego y canales que distribuirían agua hacia el Valle de Lajas en el sur. Este incluiría facilidades para suplir y distribuir agua y para ser efectivo debía incluir un buen sistema de desagüe superficial y del subsuelo.
Como parte del establecimiento del Sistema de Riego del Suroeste se debía establecer un sistema de desagüe por lo que se determinó que el canal de desagüe principal tendría dos vertientes, una hacia el oeste desembocando en Boquerón, Cabo Rojo y una hacia el este, desembocando en la Bahía de Guánica. La acción de drenar la Laguna de Guánica era esencial para establecer el canal de desagüe del este del valle. Esta estaba localizada en la parte más baja del valle.
El Sistema de Desagüe del Valle de Lajas está compuesto por el canal principal con desagüe por el oeste y por el este. El canal principal con desagüe hacia el oeste, descarga sus aguas hacia la Laguna Cartagena y luego hasta el refugio de Aves en Boquerón Cabo Rojo, donde no tiene salida al mar. El canal del este comienza en el Barrio Sabana Yegua de Lajas adyacente a la finca del Sr. Jorge Ferrer. Este desagua en la bahía de Guánica, recogiendo agua de aproximadamente 15,000 cuerdas del Valle de Lajas, descarga de quebradas, aguas de descargas de aliviaderos del canal principal de riego, de canales laterales y del Rio Loco. Por otro lado, los desagües laterales tienen un ancho promedio de 35 pies y una profundidad de 12 pies y guían todas las aguas a los desagües principales.
Con el fin de restaurar la laguna la propuesta menciona que se construirá una estructura de control hidráulico que se pueda manejar para medir impacto según se va inundando. No describen la estructura hidráulica que van a utilizar ni tampoco presentan donde se ubicaría. Expresan que se va a medir el impacto antes de seguir inundando. Esto presenta un alto grado de inseguridad que pone en riesgo la producción agrícola existente en esta zona del valle. En un Estimado Preliminar de Impacto Económico para el Sector Agrícola, preparado por esta servidora en el 2025 se estimó que se podrían poner en riesgo $53 millones de ingreso potencial agrícola, $25 millones en inversiones agrícolas y 210 empleos.
La propuesta contempla un desarrollo económico basado en ecoturismo que incluiría paseos en kayak, cabalgatas, caminatas, fotografía, “bird watching”, artesanías y cacería. Entre los beneficios de la acción propuesta están: restaurar la laguna ayudara al desarrollo de humedales para especies, tratamiento natural de aguas provenientes del Valle de Lajas contaminada por plaguicidas, mejorar la calidad de agua que llega a la Bahía de Guánica y reducir estresores.
En el caso particular de Sabana Grande, el Sistema de Riego y Desagüe transcurre por los barrios Susua, Machuchal y Rayo del municipio de Sabana Grande. Del sistema de riego se nutre la planta de Maginas de la AAA que brinda servicios a 5,100 abonados y a 17 agricultores sabaneños. Del sistema de desagüe se benefician 20 agricultores.
Según el Censo de Agricultura de Puerto Rico del 2022 en Sabana Grande había 85 fincas con unas 7,132 cuerdas de terreno para un promedio de 83.9 cuerdas. Esto representa casi el doble del promedio de cuerdas de Puerto Rico. El municipio cuenta con una agricultura diversificada donde se produce café, plátanos, guineos y otros cultivos en la zona montañosa y producción de ganado de carne, heno, guineos, plátanos y otros cultivos en los llanos ubicados principalmente en el Valle de Lajas.
Más del 50% de las tierras dedicadas a la agricultura en el municipio de Sabana Grande están ubicadas en el Valle de Lajas. Donde prevalecen empresas altamente tecnificadas para la producción de semillas, ganado de alto valor genético, heno, guineos, plátanos y otros cultivos.
Se han identificado 20 agricultores sabaneños con fincas en el Valle de Lajas. De estos, 7 tienen tierras arrendadas a la Autoridad de Tierras y 17 tienen tomas de agua del Sistema de Riego y Desagüe que administra PREPA en el Valle de Lajas. La tenencia legal de los terrenos incluidos en este análisis es: 2,787 cuerdas propias, 1,061 cuerdas alquiladas a la Autoridad de Tierras y 206 cuerdas alquiladas a otro, para un total de 4,054 cuerdas.
El volver a llenar la laguna causaría un daño irreversible a terrenos que tienen un alto potencial de desarrollo agrícola lo que va en contra de la “Farmland Protection Policy Act” (FPPA, 7 USC 4201, et seq.). Esta tiene como fin minimizar el impacto irreversible de cambiar el uso de terrenos con alto potencial de desarrollo agrícola en usos no agrícolas.
A juicio del Municipio, no importa el nivel de restauración de la Laguna el impacto será más allá de la mancha de agua, porque se va a inhibir el desagüe superficial y subterráneo de los terrenos agrícolas. Esta acción es contraria a:
o “Farmland Protection Policy Act”
o Ley de Seguridad Alimentaria
o Ley de Tierras
o Ley de la Reserva Agrícola del Valle de Lajas
o USDA’s National Farm Security Action Plan - Secure and Protect American Farmland - 2025
El nivel elevado del canal de desagüe principal provocará la obstaculización parcial o total de canales de desagüe secundarios que alimentan el primero, se reducirá la tasa de desagüe de los suelos en terrenos de mayor altura hacia el este del Valle, provocando incrementos en el nivel freático de lentes de agua subterráneo, ocasionando intrusión de aguas subterráneas en la zona vadosa y en la parte superior de perfil del suelo. El resultado de este cuadro, que podría ocurrir en forma paulatina y casi imperceptible para cualquier persona ajeno a la agricultura, resultaría en mayor incidencia de anegación en suelos agrícolas más cercano al lente de agua, mayor frecuencia y duración de suelos inundados, y el incremento en la salinización de los suelos.
En las propuestas presentadas se crea la impresión de que existe una capa impermeable entre el agua de la laguna y el sistema de agua del subsuelo. El suelo es poroso y cuenta con espacios de aire y agua. De no existir un buen desagüe en la zona, como consecuencia, de restablecer la laguna se incrementará el nivel freático (nivel de aguas subterráneas), se afectará el sistema de desagüe superficial y del subsuelo, aumentará la presencia de sales en las capas superficiales del suelo a través de todo el valle y aumentará la incidencia de plagas por la retención de agua en el perfil del suelo, problemas que se redujeron en el valle como consecuencia de drenar la Laguna en la década de 1950. Al momento no hay un estudio del impacto de esta inundación en el sistema de riego y desagüe del Valle de Lajas. Los proponentes han expresado que estarían inundando las tierras poco a poco para ir evaluando el impacto poniendo en riesgo las operaciones agrícolas existentes en la zona. Hay que tomar en consideración que el comportamiento del agua en el suelo no es igual a su comportamiento en la superficie.
Otros puntos que sugieren considerar están relacionados con el desarrollo de la economía agrícola del Valle. Con este proyecto se podrían afectar miles de cuerdas de empresas agrícolas existentes de semillas, heno, ganadería, vaquerías, cultivos diversos y de forma indirecta otras empresas. Según el Distrito de Conservación del Suroeste se estima que hay 93 agricultores en la zona este del valle.
Además, se debe considerar que la saturación del suelo a través del valle impediría la preparación y manejo de los suelos, afectando la producción agrícola a través de toda la reserva. Unos estimados del impacto económico de inundar terrenos agrícolas ubicados en la huella de la laguna con una pérdida potencial de más de $53 millones en ingresos, $25 millones en infraestructura agrícola y 210 empleos. Este estimado se debe actualizar cuando se tengan detalles del plan propuesto.
Se identificaron 20 agricultores sabaneños con fincas en el Valle de Lajas de los cuales se obtuvo información mediante un estudio informal (agosto 2025) que incluyo entrevistas y revisión del informe de PRABIA. Estos representan el 24° o del total de agricultores de Sabana Grande y 22% de los agricultores ubicados en el este del valle. La tenencia legal de los terrenos de estos agricultores se distribuye en: 2,787 cuerdas propias, 1,061 cuerdas alquiladas a la Autoridad de Tierras y 206 cuerdas alquiladas a otro para un total de 4,054 cuerdas. Estas cuerdas representan 56.8 % de las tierras dedicadas a la agricultura en Sabana Grande. Como se puede concluir la mayoría de los agricultores sabaneños ubicados en el valle tienen operaciones grandes, con ingresos altos y sirven de modelo a otras empresas agrícolas en Puerto Rico. Estas son empresas altamente tecnificadas para la producción de semillas, ganado de alto valor genético, heno, guineos, plátanos y otros cultivos. Cabe señalar que la producción de heno en Sabana Grande representa cerca del 15% del heno que se produce en Puerto Rico y está destinado principalmente al mercado de la industria de ganado de leche ubicada en la costa norte de Puerto Rico.
De los 20 agricultores sabaneños ubicados en el Valle de Lajas 17 tienen tomas de agua del Sistema de Riego que administra PREPA y todos los agricultores se benefician de los canales de desagüe existentes en el valle. De los agricultores identificados uno es residente de Sabana Grande pero su finca está ubicada en la Huella de la Laguna en el municipio de Guánica. Nueve agricultores tienen fincas en Sabana Grande solamente, siete tienen fincas en Sabana Grande y Guánica, uno tiene finca en Sabana Grande y Lajas y 2 en Sabana Grande, Guánica y Lajas. El total de agricultores que se afectaría por la inundación de sus tierras son cinco, dos en más del 50% de sus tierras y tres en menos de 50°c. Por ejemplo, los terrenos de la empresa BASF en Guánica están dentro de la Huella de la Laguna, no así los terrenos que administran y ubican en el municipio de Sabana Grande.
Doce agricultores se afectarían por aumentos en el nivel freático (aumento en columnas de agua del subsuelo) y todos los agricultores sabaneños ubicados en el valle se podrían ver afectados por aumentos en el nivel de agua en los desagües de la Plata, Barbara, Antorgiorgi, Maginas y Cristales. Cualquier obstrucción a la salida del Canal de Desagüe principal del Sistema del Sureste causaría inestabilidad en todo el sistema. En todo el Valle de Lajas hay una pendiente de .28% lo que causaría que cualquier obstrucción en el canal de desagüe principal causaría que todos los canales de desagüe a través del este del valle se llenen a su máxima capacidad y algunos hasta se desbordarían. En períodos de lluvia el valle quedaría bajo agua y tardaría semanas en drenarse afectando significativamente la producción agrícola y el mismo Sistema de Riego y Desagüe.
Esto pone en riesgo un ingreso bruto potencial de más de $12.7 millones año y 142 empleos solo en empresas con base en Sabana Grande. Tres agricultores han expresado que esto conllevaría el cierre de sus operaciones, incluyendo la empresa BASF, ya que ellos operan sus proyectos de Guánica y Sabana Grande como un bloque y en caso de que se inunden sus tierras en Guánica ellos han expresado que ellos podrían cerrar todas sus operaciones.
Por todo lo antes expuesto el alcalde del municipio de Sabana Grande concluye que la restauración de la Laguna de Guánica no puede coexistir con las empresas agrícolas ubicadas en el Valle de Lajas. El proyecto de restaurar la laguna de Guánica atenta contra el desarrollo económico agrícola del Valle de Lajas por lo que manifiesta su oposición al mismo.
COLEGIO DE CIENCIAS AGRÍCOLAS DEL RECINTO UNIVERSITARIO DE MAYAGÜEZ DE LA UNIVERSIDAD DE PUERTO RICO
Indicaron desde la UPR que, el drenaje de los valles y tierras bajas en todo Puerto Rico y el establecimiento de infraestructura de riego, donde fuese viable, fue parte de una iniciativa de país para reclamar nuevos terrenos para la producción agrícola, salvaguardar propiedades contra las inundaciones y mejorar las condiciones socioeconómicas de familias y comunidades. Previo a la década del 1950 el Valle de Lajas era una zona agrícola con limitaciones debido a las frecuentes inundaciones y problemas de exceso de sales y sodio (salinidad) en los suelos. Hay reportes sobre el desbordamiento de las aguas de la Laguna de Guánica y su efecto sobre los caminos, propiedades, actividades agrícolas y plagas. La creación del sistema de riego y drenaje fue parte de un programa organizado y planificado donde se usaron los mejores conocimientos ingenieriles y agrícolas tanto de Puerto Rico como del exterior con el fin de fortalecer el desarrollo económico. Como resultado del Proyecto de Suroeste se redujo el exceso de humedad y el grado y la magnitud espacial de sales en el perfil de los suelos, resultando en un aumento significativo en la productividad y en la diversidad agrícola. En 1999, se creó la Reserva Agrícola del Valle de Lajas mediante la Ley 277, designando gran parte de los terrenos en la cuenca del Valle de Lajas para uso exclusivo agrícola.
No hay información técnica del proyecto propuesto más allá de (i) la propuesta incompleta, (ii) una presentación oral y visual realizada por representantes de PDC Inc., (iii) partes de prensa, y (iv) una reunión técnica realizada entre representantes de PDC, USDA-NRCS y la UPR. Basado en la información disponible, el plan omite información y plantea algunos raciocinios que carecen de evidencia técnica y científica y que en su mayoría son especulativos. La propuesta (i) no contiene endosos de representantes oficiales de agencias gubernamentales (con menester en el asunto); (ii) no incluye cartas de endoso de fondos de pareo, los cuales deben ser no-federales; (iii) ignora limitaciones legales, ambientales y los reclamos del sector agrícola.
Para que el proyecto sea una opción viable, hay al menos cinco aspectos legales que deben ser superados. Los terrenos donde pretenden construir el proyecto de inundación (i) están dentro de la Reserva Agrícola del Valle de Lajas decretada mediante la Ley 277 del 1999; (ii) el área es clasificada como Suelo Rústico Especialmente Protegido de Valor Agrícola (SREP-A) en el Plan de Uso de Terrenos; (iii) el área tiene calificación A-P y A-R, según Reglamento Conjunto; (iv) el Servicio de Conservación de Recursos Naturales de Departamento de Agricultura de EE. UU (USDA-NRCS) clasifica los suelos como “Prime farmland”, con buen manejo de riego, drenaje y controles de salinidad; es decir, de los mejores terrenos agrícolas; (v) y según Farmland Protection Policy Act (FPPA) no se deben usar fondos federales para eliminar áreas en terrenos agrícolas.
Añadieron que, la protección y preservación de los terrenos agrícolas es de especial importancia ya que Puerto Rico tiene un área agrícola pequeña y una proporción de terrenos agrícolas relativamente pequeña. Otro aspecto es la alta tasa de pérdida de área agrícola en Puerto Rico. El área en tierras agrícolas se ha reducido gradualmente a través de los años, por ejemplo, de 584,987 cuerdas en 2012 a 494,481 cuerdas en el 2022, o una pérdida anual de 9,050 cuerdas.
En el 1966 el área agrícola se estimó en 1,334,000 cuerdas. El área agrícola disponible y la alta tasa de pérdida de terrenos agrícolas pone en precariedad la seguridad alimentaria de Puerto Rico y le resta competitividad ante otros países. Los terrenos agrícolas del Valle de Lajas son un componente importante del inventario de terrenos agrícolas del país, ya que estos son fértiles, son mecanizables y tienen acceso a riego.
El plan propuesto por PDC es obstruir el principal canal de drenaje con algún tipo de estructura de control hidráulica en su punto más cercano a la confluencia con el Río Loco. El nivel hidráulico en el canal de drenaje aumentará hasta que las aguas se divertirán hacia las partes más bajas de los terrenos agrícolas. Dependiendo del nivel de obstrucción se inundarán entre 600 a 1,200 cuerdas agrícolas. Se prevé que el área inundada se expandirá y se contraerá según los niveles de precipitación y escorrentía, provocando una franja capilar geoespacial, por lo que las áreas impactadas posiblemente sean mucho mayores. El incremento en el nivel hidráulico del canal principal traerá como resultado el mismo fenómeno en canales secundarios que drenan de norte a sur y alimentan el primero, reduciéndose la tasa de drenaje de los suelos en terrenos de mayor altura hacia el este del Valle, provocando incrementos en el nivel freático de lentes de agua subterráneo, ocasionando intrusión de aguas subterráneas en la zona vadosa y en la parte superior de perfil del suelo. El resultado de este cuadro, que podría ocurrir en forma paulatina y casi imperceptible para cualquier persona ajeno a la agricultura, resultaría en mayor incidencia de anegación en suelos agrícolas más cercano al lente de agua, mayor frecuencia y duración de suelos inundados, y el incremento en la salinización de los suelos.
El Valle de Lajas es una extensa llanura que se extiende desde Boquerón hasta Yauco en configuración rectangular bordeado por montañas al norte y sur. Las únicas descargas hidrológicas ocurren hacia el oeste en la Bahía de Boquerón y al este en la Bahía de Guánica. El proceso de formación del Valle resultó en suelos arcillosos con cierta acumulación de sales en forma de lentes en la zona vadosa del perfil. Los suelos son del orden Vertisol son de alta fertilidad, pero con limitaciones de drenaje por su alto contenido de arcilla. La falta de desagüe superficial y del subsuelo exacerbaría el proceso de salinización de los suelos, ya que el drenaje facilita que el agua percole y acarree sales hacia los puntos más bajos y a los canales de drenaje. La obstaculización del drenaje de cualquier manera impedirá la percolación de agua y combinado con la evaporación de esta facilitará la acumulación de sales en la superficie.
El agua subterránea en el Valle es generalmente salobre, excepto en las áreas de recarga. En distintas partes de valle, ocurren presiones artesianas como resultado de gradientes hidráulicos ascendentes que desplazan aguas salobres profundas a la superficie. El nivel freático del aquífero depende de la época del año y de la ocurrencia de eventos de precipitación extrema. Estudios demuestran que hay una relación directa inversa entre la percolación y en el movimiento vertical de agua y la salinidad de los suelos.
Guánica y pueblos limítrofes poseen unos recursos naturales únicos y áreas protegidas que incluyen La Parguera, el Bosque Seco de Guánica sus playas, Laguna Cartagena, Reserva de Boquerón entre otros, todos accesibles a poca distancia. Existen oportunidades para que la ciudadanía desarrolle actividades económicas que giren alrededor de estos recursos. Los proponentes plantean que el proyecto de la laguna traerá nuevas oportunidades de turismo a una de las comunidades más desventajadas, incluyendo avistamiento de pájaros migratorios, cacería de los pájaros, pesca, y kayaks. La laguna se propone hasta para proveer comida para un sinnúmero (no precisado) de personas.
Estos planteamientos deben contextualizarse reconociendo las limitaciones de la pesca artesanal, que ya existen muchos sistemas naturales que pueden apoyar económicamente a la ciudadanía y que los terrenos que van a ser impactados y los que le rodean son terrenos agrícolas donde existe una actividad económica de importancia. Los proponentes deben presentar un análisis real del valor económico de los empleos y las actividades propuestas tales como alquiler de kayaks, viajes a canoa, venta de artesanías y pesquería versus el valor de las actividades agrícolas.
Protectores de Cuencas alega haber financiado estudios para evaluar los efectos que podría tener la “restauración” de la laguna sobre las actividades agrícolas. El estudio hidrológico-hidráulico por Greg Morris y Asoc. Del 2011, sugiere que una estructura que represe las aguas de drenaje del Valle de Lajas y Loco (combinado), con un evento de lluvia de 100 años y con ciertos niveles de agua en la laguna no sobrepasaban los niveles de inundación permitidos por reglamentación vigente de la Junta de Planificación. El estudio de salinidad del suelo R. Weber de USDA-NRCS del 2012 concluyó que existe poco potencial de aumento en los niveles de salinidad del suelo a causa de la restauración de la laguna. Un estudio de inventario agrícola demostró que el valor económico en la zona que va a ser inundada es igual o mayor que otras áreas productivas en el Valle de Lajas. Un estudio económico de Irizarry-Mora y Alameda sugirió que las comunidades que rodean la zona afectada desean que no haya actividades agrícolas, pero sí una laguna.
En su momento los estudios fueron revisados y en puntos particulares refutados por científicos agrícolas desde el punto de vista técnico y porque no atienden las preocupaciones del sector agrícola. Por ejemplo, preguntas sobre el movimiento de las sales hacia la superficie del suelo fuera del área propuesta para ser inundada, no han sido atendidas, pero, basado en la literatura y conocimiento profesional, con gran probabilidad va a ocurrir. Tampoco se ha atendido el tema de cómo la inundación influye sobre el fenómeno de las presiones artesianas.
El conocimiento técnico del comportamiento de las relaciones suelo-agua demuestra que, si se impide el drenaje de los suelos en el área cerca de la antigua laguna y del Anegado, así también se afectarán las presiones artesianas del agua subterránea. Cambios en el nivel de retención de humedad y en la química de los suelos resultará en una reducción en la salud y capacidad
El proponente alega que la laguna reducirá la aportación de nutrientes y sedimentos en escorrentía que provienen de actividades agrícolas y que llegan a los arrecifes de coral en la Bahía de Guánica. No hay duda de que los humedales pueden reducir el impacto de los nutrientes y los sedimentos a zonas costeras. Pero, la laguna no es un humedal, ya que poseen características muy distintas. Las causas por la degradación de los arrecifes de coral en la zona de Guánica y en otras partes de Puerto Rico son muy diversas y el grado de degradación en Guánica puede ser similar a otras partes en Puerto Rico. No hay evidencia que sustente que la degradación de los arrecifes es una de carácter localizado y que proviene estrictamente de las cuencas de Loco y Valle de Lajas, si no de un problema mucho más amplio relacionado con el cambio climático, fuentes de contaminación dispersas acarreadas por corrientes marinas de otras áreas, y su interacción. Si la lógica del proyecto se sustenta principalmente en crear un filtro natural para controlar los sedimentos y nutrientes que provienen de actividades agrícolas hay muchísimos ejemplos de prácticas de manejo que se pueden implementar para reducir la alegada carga, sin afectar la agricultura.
En conclusión, y de acuerdo a la UPR, el Proyecto del Suroeste, ha sido sin duda, un éxito desde la perspectiva agrícola, económica y seguridad a las comunidades, por muchas razones. La literatura disponible ha enfatizado distintos aspectos y temas desde los suelos y sus propiedades, hidrología superficial, hidrología subterránea, cultivos, salinidad de los suelos, manejo de nutrientes, entre otros.
Basado en la información provista por el proponente, la literatura científica disponible y en el mejor juicio profesional se reconoce que la recreación de la laguna según propuesto, de una manera u otra afectará negativamente las actividades agrícolas de la Reserva Agrícola del Valle de Lajas. Se prevé una reducción en área agrícola, con estimados que varían según la magnitud de la profundidad del agua de laguna y el área que ocuparía. Pero los efectos se van a manifestar fuera del lente de agua y los mecanismos probables de afectación serían mediante mayor frecuencia y duración de inundaciones, aumento en nivel de aguas subterráneas, aumento en el nivel freático por capilaridad y mayor salinización de los suelos. El resultado muy probablemente sería un menor rendimiento en las cosechas y animales y decenas de empresas agrícolas afectadas, sin contar con el posible impacto en comunidades y propiedades.
DAVID SOTOMAYOR RAMÍREZ, PHD.
El Dr. David Sotomayor Ramírez, PhD., se presentó por invitación y en mi carácter personal. Entiende que hay un asunto que debe ser evaluado como parte de la Resolución del Senado 246 y tiene que ver con las finanzas de la organización Protectores de Cuencas Inc. (PDC).
Es importante que exista transparencia financiera en las organizaciones que proponen proyectos para el cual su ejecución requiere cambios en las políticas públicas existentes. Se realizó un análisis financiero simple basado en fuentes de información pública.
Desde el 2014 hasta el presente, PDC ha recibido 53 subvenciones federales con fondos obligados u otorgados por $31.700 M (millones), 11 subvenciones por $1.768 M de USFWF2 y 58 contratos de agencias del gobierno de Puerto Rico, municipios y la Universidad de Puerto Rico por $10.586 M. El total asciende a 122 subvenciones y contratos para un total de $44.054 M. Parte de ese dinero está en asignaciones en donde los contratos continúan vigentes.
De las asignaciones federales en subvenciones que se estima que terminaron, se obligaron $13.357 M (entre fondos federales y de pareo) pero solamente se desembolsó un 17% del total o un 28% de los fondos federales. O sea que más del 70% del dinero asignado no fue desembolsado. De las asignaciones federales en subvenciones en curso se han obligado $18.343 M, pero solamente se han desembolsado $3.584 M o un 19.5% del total o 28% de los fondos federales.
En el proyecto NA23NMF4630086 con fondos de NOAA, que es el proyecto que financia la iniciativa de restauración, PDC ha recibido $939,695 de $4.902 M en fondos federales asignados, por lo que todavía debe aportar $2.436 M en fondos de pareo no-federal.
Las posibles razones por la cual hay poco dinero desembolsado en proyectos con fondos provenientes de agencias federales son: (i) Propuestas con presupuestos inflados que nadie detectó; (ii) Contratista no facturará por los servicios; (iii) Tareas no se completaron; (iv) Se presentan propuestas a varias agencias a la vez; (v) Hay fondos que no han sido contabilizados de otros donantes para hacer los trabajos.
De las asignaciones con agencias del gobierno de Puerto Rico, municipios y Universidad de Puerto Rico PDC ha recibido 58 contratos para un total de $10.587 M. Podría ser que la organización fue contratada para realizar trabajos que no están autorizadas o licenciadas para realizar. Algunos de los contratos provienen de fondos federales y otros no.
Durante el periodo 2015 a 2023, PDC reportó en ocho planillas ingresos por $14.804 M. Todos los ingresos fueron reportados como de origen federal. La discrepancia entre (i) fondos obligados en subvenciones del gobierno de los Estados Unidos por $31.700 M, (ii) subvenciones de la NFWF de $1.768 M, (iii) contratos con agencias gubernamentales de Puerto Rico, municipios y la Universidad de Puerto Rico por $10.568 M, (iv) donaciones y colectas no reportadas e (v) ingresos reportados al IRS por $14.803 M, para el período de tiempo seleccionado debe examinarse con cautela.
Hay una cantidad enorme de financiación adjudicada con fondos públicos. Pero, hay una brecha grande entre dinero obligado, dinero adjudicado e ingresos declarados. No está claro de donde han salido los dineros de pareo que es el dinero que la organización debía aportar para recibir muchas de las ayudas.
AUTORIDAD DE ENERGÍA ELÉCTRICA
Señalaron desde la AEE que, con respecto al Distrito de Riego del Valle de Lajas (en adelante, Distrito de Riego), su creación estuvo liderada por la entonces Autoridad de Fuentes Fluviales, hoy conocida como la Autoridad de Energía Eléctrica de Puerto Rico. Para su establecimiento, durante décadas se llevaron a cabo múltiples estudios técnicos y científicos, así como procesos de consultoría en los que participaron las siguientes entidades: la Estación Experimental de la Universidad de Puerto Rico, el Departamento de Agricultura, el Servicio de Extensión Agrícola, la Autoridad de Tierras, el Servicio Federal de Conservación de Suelos, la Estación Experimental Federal, el Departamento del Interior (Bureau of Reclamation) y el U.S. Geological Survey. Dichos estudios abarcaron aspectos clave como salinidad, riego, desagües y características del suelo, entre otros.
El Distrito de Riego constituye el ultimo eslabón del Proyecto del Suroeste, el cual incluye cinco represas interconectadas por 13 millas de túneles y dos centrales hidroeléctricas. Este distrito tiene su origen en la Represa Loco, ubicada en el municipio de Yauco, con una capacidad de 639 acre-pies y un nivel de desborde de 230 pies sobre el nivel del mar. El sistema está compuesto por canales de riego y canales de desagüe.
Por su canal principal de riego circulan aguas crudas, sin ningún tipo de tratamiento químico, que se desplazan hacia el oeste a lo largo de 21.76 millas, desde su inicio en Yauco hasta su desembocadura en Cabo Rojo. La mayor parte de estas aguas se distribuye a través de 28 canales laterales, cuya longitud total es de 41.14 millas. El sistema abastece 394 tomas agrícolas, así como tres plantas de filtración de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA), que dependen en un 100% del agua proveniente de este canal y suplen agua potable a los residentes de Sabana Grande, San German, Lajas y Cabo Rojo.
El sistema de desagües del Valle de Lajas está compuesto por el canal principal de desagüe del este, el cual desemboca en la bahía de Guánica, y por el canal principal de desagüe del oeste, que se divide en dos tramos: Oeste A y Oeste B. Estos descargan hacia el oeste, en la Laguna Cartagena, y posteriormente en el Refugio de Aves en Boquerón, Cabo Rojo, donde no existe salida al mar.
El sistema incluye 20 desagües laterales que recogen las aguas provenientes de las montañas, de las fincas ubicadas al norte del valle, de ajustes operacionales del canal principal de riego, de aguas subterráneas, de las variaciones de nivel de los embalses Loco y Luchetti, así como de aguas destinadas al control de inundaciones, conduciéndolas hacia su descarga en los canales principales. Dentro de la operación del Sistema de Riego, el sistema de desagües constituye un complemento indispensable. Actualmente, cumple la función de conducir las aguas de inundación hacia la desembocadura de los canales principales. Además, se utiliza para desviar el agua en caso de reparaciones mayores en el canal o en sus laterales.
La Laguna de Guánica, cuya restauración se propone, y el Sistema de Riego y Desagües nunca han coexistido. Esta laguna fue drenada y secada en el año 1955, hace ya 70 años. Tanto la Laguna de Guánica como el área inundable conocida como el Anegado tuvieron que ser drenadas para dar paso al Distrito de Riego del Valle de Lajas. Por esta razón, en la actualidad no se tiene un conocimiento preciso sobre el comportamiento de todas las aguas -superficiales y subterráneas- que fueron canalizadas hacia el norte y sur del Canal Principal.
El caudal de diseño del desagüe principal del Este es el siguiente: 500 ft3/s (pies cúbicos por segundo) en la primera sección, 1,000 ft3/s en la sección media y 2,000 ft3/s en la sección final. El Valle de Lajas presenta una topografía sumamente plana, con un declive que varía entre 0 % y 0.28 %, lo cual no ofrece pendiente suficiente para lograr descargas de mayor capacidad. Estas limitaciones no impiden totalmente las inundaciones, siendo el área de la antigua Laguna de Guánica una de las que permanece anegada por varios días tras eventos de tormentas significativas. Un ejemplo de estos eventos fue el paso de la Tormenta Isaías en 2020, durante la cual se registraron precipitaciones de 6 a 8 pulgadas en algunas zonas y de 8 a 10 pulgadas en otras. Esto provocó que el desagüe principal del Este operara a su máxima capacidad debido a las escorrentías pluviales. Fenómenos atmosféricos de este tipo -y de mayor magnitud- se han repetido en los últimos años, lo que genera preocupación ante la posible ocurrencia de una obstrucción en la salida del desagüe principal, especialmente si se destinara a dar paso a la restauración de la Laguna de Guánica.
De acuerdo con los mapas de inundación recopilados por la Junta de Planificación de Puerto Rico -elaborados en 2018 por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en ingles)- gran parte de la zona este del Valle de Lajas se considera inundable. Cabe señalar que dichos planos no contemplan un escenario con la Laguna de Guánica restaurada y llena de agua.
A pesar de que el proyecto de restauración de la laguna se presenta como una propuesta ecológica y cultural, es necesario evaluar sus posibles efectos en la agricultura y servicios de suministro de agua y control de inundaciones en el Valle de Lajas. Cualquier iniciativa de este tipo debe evaluarse con criterios de accesibilidad al suministro de agua, viabilidad técnica, sostenibilidad económica, riesgo ambiental y justicia social. Un enfoque responsable debe dar prioridad al buen uso de terreno, al cuidado del agua y a la protección de las comunidades, antes de intentar restaurar un ecosistema que ya ha sido previamente impactado, muy alterado y que no puede ser devuelto a su condición original.
Dice la AEE que, entre los múltiples impactos que tendría el proyecto propuesto se encuentran los siguientes:
Por otro lado, el área ha desarrollado un ecosistema alterno durante los 70 años transcurridos desde la desaparición de la Laguna de Guánica, cuya alteración podría ocasionar daños ambientales. Tampoco existe evidencia clara de que el ecosistema restaurado pueda mantener su integridad ecológica a largo plazo sin una fuente de agua dulce constante y sostenible.
Cualquier proyecto en el Valle de Lajas debe considerar la viabilidad técnica, impacto en el suministro de agua, costo económico y sostenibilidad operacional. Restaurar la laguna sin garantías firmes de funcionalidad hídrica, resiliencia ecológica y aceptación social podría resultar en un proyecto de alto costo con beneficios limitados y transitorios.
A continuación, se presentan los factores de sostenibilidad a largo plazo del sistema propuesto. La consideración de estos componentes es esencial para evaluar su viabilidad, funcionalidad y posibles efectos adversos.
Inundación:
El Valle de Lajas y su entorno, incluyendo la antigua laguna, se caracterizan por depósitos aluviales mixtos (fino, barro, limo y arena muy fina) de hasta 84 m de espesor, con acuíferos de escasa capacidad y calidad mediocre. El llano que comprende el área topográfica de la antigua laguna de Guánica está clasificado principalmente como terrenos tipo A (99.9%), X (0.2%) y ACF (0.1 %). Dicho terreno presenta riesgo de inundación durante eventos atmosféricos atípicos de alta precipitación como ondas, tormentas y huracanes.
Los terrenos en Guánica clasificados por FEMA como zonas A (alta probabilidad de inundación) y X (riesgo residual o 0.2%) implican que, al reintroducir un cuerpo de agua y contenerlo mediante una compuerta o un dique se incrementa el riesgo de desbordamiento en eventos de lluvias intensas o huracanes. Las zonas aledañas podrían verse inundadas más fácilmente, afectando carreteras, viviendas, y tierras agrícolas.
Permeabilidad del Suelo:
Los estudios históricos indicaron que estos terrenos presentan humedad elevada, drenaje limitado y suelos salines o con alto contenido de arcilla. La permeabilidad del suelo en la antigua Laguna de Guánica se caracteriza por ser muy baja, lo cual tiene implicaciones criticas para la restauración del cuerpo de agua y la construcción de un dique de contención. Según el Servicio de Conservación del Suelo de EE. UU. (NRCS), el suelo Guánica Series presente en el fondo de la antigua laguna es: muy profundo, con drenaje algo deficiente, posee permeabilidad muy lenta (very slowly permeable) y compuesto principalmente por arcillas esmécticas. Entre las implicaciones del proyecto se encuentran:
1. Retención natural de agua - la permeabilidad extremadamente baja es favorable porque reduce las infiltraciones del embalse hacia el subsuelo, lo que facilita mantener niveles de agua sin grandes pérdidas.
2. Riesgos estructurales en el dique - su característica de drenaje pobre puede causar acumulación de agua en el dique, generando presiones internas que pueden comprometer su estabilidad. Requiere sistemas de drenaje controlado para evitar saturación excesiva.
3. Dificultades en manejo de aguas excedentes - el escaso drenaje natural implica que el exceso de agua (por lluvias o huracanes) se estancará fácilmente, elevando el riesgo de erosión del talud, presión excesiva sobre el dique y posibles filtraciones no previstas.
Clima:
1. Nivel de Precipitación Anual - La recarga natural de agua en el área es limitada para mantener un cuerpo de agua superficial permanente sin otras fuentes (como escorrentía de cuenca, manantiales, riego o agua bombeada). Esto sugiere que la laguna no se mantendrá llena todo el año solo con lluvia y podría ser estacional o requerir manejo hidráulico activo. La temporada seca consiste generalmente entre el mes de diciembre a abril con ligera precipitación y la temporada lluviosa es de mayo a noviembre - con picos en septiembre y octubre hasta 20 días lluviosos. El terreno circundante de la laguna es uno llano con problema de desagüe donde gran parte de la lluvia se infiltra o se evaporaría.
2. Nivel de Evaporación - El nivel de evaporación potencial anual de la región supera el doble que la lluvia. El balance hídrico sería negativo, lo que causaría que el nivel del agua de la laguna baje o desaparezca en la estación seca. La fluctuación del nivel del agua.
Intrusión Salina:
La restauración de la antigua Laguna de Guánica como ecosistema de agua dulce plantea riesgos significativos de intrusión salina, tanto superficial como subterránea. Este fenómeno puede comprometer los objetivos ecológicos del proyecto y requiere una evaluación detallada para anticipar impactos, establecer medidas de mitigación y garantizar la sostenibilidad a largo plaza.
Por lo que factores tales como: los efectos que tendría sobre las aguas superficiales y las aguas a nivel de subsuelo que anegarían predios agrícolas y afectarían la salinidad de los suelos se tienen que evaluar y considerar de manera individual. En la actualidad cualquier proyecto que proponga alterar la compuerta, desvíos, estructuras de caída hidráulica, etc. el desagüe Principal del Este, es un riesgo directo para la operación del Distrito de Riego y para la agricultura de la zona.
Debemos destacar que, para hacer el Distrito de Riego del Valle de Lajas, la Autoridad incurrió en inversiones de propiedad inmueble y expropiaciones forzosas por lo que al memento no se cuenta con una tasación especial actualizada que contemple el área de bienes raíces. Solo la construcción de los canales de riego y desagües de la zona a valor presente superan los $155 millones, superando por mucho la cantidad de fondos asignados para dicha restauración. Por lo que, el proyecto del Suroeste no se podría desarrollar en nuestra actualidad.
Es importante recalcar que parte de los terrenos donde se propone el proyecto de restauración de la Laguna de Guánica le pertenecen a la Autoridad, quien es responsable de la operación y el mantenimiento del Distrito de Riego del Valle de Lajas. Sin embargo, les preocupa que hasta el momento la Autoridad no ha obtenido el detalle sobre el proyecto de restaurar la Laguna de Guánica. Tampoco se ha recibido acercamiento formal por parte de la entidad proponente del proyecto, sobre el uso y ocupación de estos terrenos.
El Distrito de Riego del Valle de Lajas se creó para el aprovechamiento de las aguas, utilizándolas en la producción de energía eléctrica para el abastecimiento y riego de las tierras comprendidas en el Distrito de Regadío que se establece por esta ley, así como para el control de inundaciones. De perderse estos terrenos cultivables y otros con potencial para el desarrollo agrícola, además de una parte de los canales de riego y desagüe, se estaría contraviniendo no solamente contra la Ley que creó el Sistema de Riego del Valle de Lajas, sino también contra la Ley Núm. 277-1999, Ley de la Reserva Agrícola del Valle de Lajas, la cual es también la primera reserva agrícola de Puerto Rico. La Laguna de Guánica tenía un ecosistema en su momento, el cual se eliminó al dar paso al sistema de riego. Restaurar la Laguna de Guánica podría alterar el balance de especies y los hábitats naturales que existen en la actualidad, afectando la biodiversidad de la zona. Esta restauración podría aumentar el problema de las especies invasoras como las serpientes: boa constrictora y pitón reticulada, iguanas, caimanes, peces, entre otros.
Otro factor que afecto la región y que se debe considerar es el movimiento sísmico que ocurrió durante el 2020. Dicho enjambre sísmico, muchos de los cuales tuvieron epicentro en Guánica, provocaron que la Bahía de Guayanilla cediera 6 pulgadas sobre el nivel del mar, inundando una comunidad que antes de los temblores no contaba con este problema. Esta depresión de la zona no es una puntual sino, una cónica por lo que otras áreas aledañas al epicentro también sufrieron este diferencial de elevación. Este suceso se debe contemplar y estudiar más a fondo, así como las fallas geotécnicas del área. Entre los estudios que se deben llevar a cabo es importante evaluar los efectos que podría tener estos terrenos saturados ante un evento sísmico, las estructuras que pueden estar expuestas a licuefacción, entre otros.
Algunos efectos adversos adicionales que puede tener el proyecto de la restauración de la Laguna de Guánica, algunos de los cuales ya se han discutido, y que deben considerarse son los siguientes:
• Requerirá agua adicional para su llenado o mantenimiento, limitando la capacidad disponible de suplido a agricultores y residentes.
• Posible impacto en el volumen destinado para riego agrícola, posiblemente reduciendo la actividad agrícola en el Valle.
• Limitaciones operacionales del Distrito de Lajas para suplir el agua necesaria a los agricultores y la AAA.
• Si la laguna presenta agua estancada, salina o eutrofizada presenta el riesgo de infiltración de agua no apta hacia el canal y el deterioro de la calidad del agua usada para cultivos.
• En eventos extremos (ej. Huracanes, tormenta), el canal puede verse sobrecargado, inundándose áreas que al presente no se inundan gracias a los sistemas de riego y desagüe existentes.
• La laguna puede presentar riesgo de desborde hacia el canal, bloqueándolo o contaminándolo.
• Requeriría el monitoreo constante de los parámetros fisicoquímicos de la laguna (salinidad, pH, nutrientes) para evitar impactos aguas abajo.
• Si se usa agua del canal para la laguna, podría reducirse el caudal disponible para riego y suministro de agua.
• Saturación del terreno por efecto del llenado de la laguna puede afectar la base del canal. (Posibles problemas estructurales).
• Problemas de manejo del sedimento arrastrado.
• La laguna podría incrementar la intrusión salina en áreas agrícolas cercanas perjudicando la producción agrícola local.
• Restaurar la laguna implicaría mantener un cuerpo de agua en una zona con riesgo de inundaciones y altos niveles freáticos. Esto puede complicar el drenaje natural y aumentaría el riesgo para las comunidades cercanas, especialmente durante eventos extremos como huracanes o lluvias intensas.
• Alta frecuencia de sismos puede afectar la geología local y las características de los acuíferos.
Finalmente, el sistema de riego y desagües del Valle de Lajas opera de manera unísona, por lo que no se puede ver de forma separada. Por esto, no resulta viable retirar una parte de este sistema sin afectar la operación del mismo como un todo. Así que restaurar la Laguna de Guánica estaría afectando esta operación, lo cual puede poner en peligro la vida y la propiedad de los habitantes de esa región. Este proyecto de inundar el Valle de Lajas y restaurar la Laguna de Guánica afecta directamente la operación y compromete la infraestructura del sistema de riego y desagües. Como se ha discutido anteriormente, además, esta acción tendrá graves consecuencias en la agricultura y en la economía de los municipios aledaños.
La Autoridad reconoce la importancia de la conservación ambiental, pero, en armonía con el suministro de servicios esenciales como lo es el agua. Por esto, no puede implementarse un proyecto que tenga riesgos sustanciales para la operación del Sistema de Riego y Desagües del Valle de Lajas y que afecte la seguridad alimentaria e infraestructura agrícola y de agua de esta región de la Isla.
PROTECTORES DE CUENCAS SOBRE LA RESTAURACIÓN DE LA LAGUNA DE GUÁNICA
Las comunidades de Guánica, el Gobierno Municipal de Guánica, múltiples organizaciones como Para la Naturaleza, Vida Marina, el Comité Pro-Restauración de la Laguna de Guánica, científicos, empresarios locales y a nivel isla y sobre 2,500 puertorriqueños apoyan la restauración de la Laguna. La Legislatura Municipal de Guánica aprobó por unanimidad una resolución que respalda oficialmente el Proyecto de Restauración de la Laguna de Guánica.
Durante las pasadas décadas, el Municipio de Guánica no solo ha enfrentado huracanes como María (2017) y Fiona (2022), sino una serie de terremotos y sismos que agravaron la situación de pobreza que enfrentan sus habitantes. El último censo realizado en Puerto Rico reveló que Guánica es el pueblo con la media salarial más baja de todos los 78 municipios, con $14,525 y se ubica como el tercer municipio con la mayor tasa de desempleo, solo detrás de Ciales y Salinas, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas.
Drenar la laguna no solo significó la pérdida directa de medios de sustento para el pueblo de Guánica y de otros pueblos del Suroeste que utilizaban la laguna, sino que se perdieron grandes superficies de hábitats para la vida silvestre y la biodiversidad.
Según era anticipable, los terrenos del lecho de la Laguna de Guánica han tenido una baja producción agrícola, debido a su condición de humedal, las frecuentes inundaciones y las difíciles condiciones de los suelos para el aprovechamiento agrícola.
La economía de Guánica se sustenta fundamentalmente en las actividades asociadas al uso, aprovechamiento y manejo de los recursos naturales. El 95% de los residentes apoya indiscutiblemente la restauración de la laguna. La restauración de la Laguna de Guánica generará entre 40 y 60 empleos durante el primer año de operaciones. La visión de desarrollo económico fundamentado en el manejo o co-manejo de las reservas naturales, constituye un modelo socioeconómico idóneo para la autogestión, para el desarrollo de empresas pequeñas, de cooperativas de servicios y de organizaciones similares. Solo 9% de las familias de la Laguna y Fuig tienen un ingreso de sobre $30,000 al año. El 91% de las familias se encuentra por debajo de dicho nivel de ingresos.
La restauración de la Laguna de Guánica ofrece importantes oportunidades para la generación de ingresos por concepto de distintas actividades económicas que permitan superar los niveles actuales de ingresos de la mayoría de los residentes. La restauración de la Laguna de Guánica es un proyecto que también podrá contribuir a la mitigación de inundaciones en el Municipio, sobre todo, de las comunidades aledañas. También podrá proveer oportunidades para la recreación. Además, ayudará a reducir las fuentes de sedimentación y contaminación en la bahía de Guánica. La huella de esta antigua laguna, drenada en 1955 y que pasó a formar parte del sistema de humedales del Valle de Lajas, es de aproximadamente 1,200 acres (Protectores de Cuencas, 2018).
En abril de 2023, la NOAA anunció la otorgación de $7.4 millones a la organización Protectores de Cuencas para completar el proyecto de restauración de la laguna (NOAA, 2023). Esto es una oportunidad para coordinar esfuerzos de apoyo en los trabajos de restauración de la laguna de Guánica con el Gobierno Municipal y el Gobierno Estatal; por ejemplo, realizando intervenciones que complementen el proyecto. Es importante reiterar que la Legislatura del Municipio de Guánica aprobó de forma unánime una resolución en apoyo a la restauración de la Laguna de Guánica. De igual manera, existe el precedente de acuerdos entre la Autoridad de Tierras, adscrita al Departamento de Agricultura y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales para la conservación, restauración y preservación del Caño Tiburones entre el Municipio de Arecibo y la colindancia con el Municipio de Barceloneta.
En general, los usos agrícolas del área de estudio son principalmente la producción de heno forrajero (35.4%), el pastoreo (26.3%) y la producción de semillas de arroz (8.2%). El pastoreo se divide en la producción de ganado y la producción de leche para el ganado. El 27.7% del área total de estudio no se utiliza actualmente en granjas. Se inspeccionaron un total de 15,678 acres. 35 cuerdas para producción de Forraje que producen aproximadamente 245 toneladas de heno al año.
Estudios Hidrológicos-Hidráulicos:
Los resultados de los estudios hidrológico -hidráulicos realizados por la Firma Greg Morris Engineers en 1999 y su actualización en el 201111, destacan que:
• Gran parte de los terrenos que comprenden al Valle de Lajas, en particular, los que se encuentran entre los municipios de Lajas y Guánica son catalogados como terrenos inundables.
• Las áreas activas agrícolamente en el área no se verán afectadas por eventos catastróficos más allá de lo que se afectan en la actualidad.
• No existen diferencias significativas en los niveles de inundación actuales ante eventos atmosféricos extremos cuando se comparan con los escenarios de laguna restaurada y no restaurada.
• El nivel máximo hidráulico propuesto en la Fase 2 del proyecto de restauración según las regulaciones de los mapas de inundación de FEMA actuales es de 3.1 metros (Profundidad aprox.: 1.4 m).
• La huella histórica de La Laguna Guánica comprende un área geográfica de unas 1,260 cuerdas que contaba con una elevación histórica hidráulica de 3.4 metros.
• Se examinaron tres alternativas de niveles hidráulicos de restauración en función de los estudios hidrológicos e hidráulicos que se han desarrollado: (1) Nivel más bajo para restaurar de 2 metros de elevación sobre el nivel del mar (msnm) con una cabida geográfica de 605 cuerdas, (2) Nivel intermedio para restaurar de 3 msnm con una cabida geográfica de 1,104 cuerdas, (3) Nivel más alto para restaurar de 3.1 msnm con una cabida geográfica de 1,144 cuerdas. (Inferior a la superficie histórica de la Laguna de Guánica).
Caracterización de los Suelos Hídricos e implicaciones para el Proyecto:
La Laguna de Guánica existía como una depresión o humedal de recarga antes de ser drenada. Este humedal recibía escorrentía superficial del Valle de Lajas y acumulaba agua sobre una capa freática más profunda, de la cual estaba hidráulicamente desconectado. Dado que no existe una capa freática superficial capaz de mover agua salina hacia dentro o fuera de la laguna, no hay potencial de que el agua subterránea aumente los niveles de salinidad en las áreas terrestres fuera de las zonas inundadas. La evidencia proporcionada por los suelos, la conductividad eléctrica y los análisis de laboratorio de suelos respalda mutuamente la conclusión de que este no es un sistema alimentado por aguas subterráneas.
De acuerdo con los estudios hidrológicos–hidráulicos desarrollados por Greg L. Morris Engineers, el aumento del nivel de agua de la laguna no alterara el régimen de inundabilidad actual de las tierras agrícolas adyacentes. El área del Valle de Lajas puede minimizar los efectos de la salinidad mediante el mantenimiento de la red de drenaje existente, lo cual no tendrá un impacto negativo en la laguna aguas abajo. Un proyecto que incorpore la restauración de la laguna junto a mejoras en el drenaje superficial cumpliría con los objetivos de protección de los arrecifes de coral, al tiempo que mantiene y mejora las condiciones de las tierras agrícolas activas del Valle de Lajas.
Durante la reunión del comité técnico junto al NRCS, se concluyó que se requiere información adicional para determinar la influencia de una laguna de 600 cuerdas en el nivel freático de los terrenos adyacentes a la Laguna a ser restaurada. Protectores de Cuencas ha iniciado conversaciones con el NRCS, la firma Greg Morris Engineers, la Universidad de Puerto Rico-Recinto de Mayagüez y expertos en modelaje acoplado (“coupled modeling”) de aguas superficiales y subterráneas para diseñar el estudio y las variables del modelo que permitan disipar las preocupaciones sobre los impactos de la restauración de la Laguna en el nivel freático y la salinización de los suelos en terrenos del Valle de Lajas. El diseño de este estudio requiere la colección de datos a través de una red de piezómetros que permitan inicialmente modelar y posteriormente monitorear la influencia de la restauración de la Laguna en el comportamiento de las aguas subterráneas, el nivel freático y el manejo de los niveles de la Laguna para evitar efectos en los terrenos agrícolas adyacentes, según establecido en la OE 2025-027.
Caracterización de las Cuencas, Subcuencas y de los Humedales:
Como parte del proceso de evaluación de la Cuenca de la Bahía de Guánica se evaluaron las cuencas del Rio Loco y otros afluentes del Sistema de Riego del Valle de Lajas, del antiguo lecho de la Laguna y de la Bahía de Guánica.
La firma especializada en Hidrología e Hidráulica, Greg Morris Engineers evaluó múltiples escenarios de inundación asociados a periodos de retorno de 2-, 50- y 100-años, evaluando según requerido los escenarios con (Future with Project - FWP) y sin proyecto (Future without Project – FWOP). Cambios al nivel de inundación más notables asociados a la huella histórica de la Laguna. Los niveles de inundación se van disipando en la medida que nos vamos alejando de la huella histórica de la Laguna. Demostrándose que al mantener las elevaciones entre 2 y 3 msnm (FWP), las condiciones de inundabilidad no varían significativamente de los escenarios sin el proyecto (FWOP).
Clasificación de los Humedales Existentes en el Antiguo Lecho de la Laguna:
La Autoridad de Tierras, consciente que los terrenos del antiguo lecho de la Laguna cumplen con las características de suelos hídricos, hidro-periodo y vegetación adaptada a estas condiciones propias de los humedales, propuso la restauración parcial de la Laguna de Guánica y de humedales periféricos para desarrollar un Banco de Mitigación de Humedales que incluía la restauración parcial de la Laguna de Guánica. En aquel momento el Banco de Humedales no fue apoyado por la comunidad debido a que no contemplaba el uso público y federalizaba los terrenos, con mínimos beneficios económicos para la región y una generación de empleos casi nula.
Posteriormente, el Departamento de Agricultura de Puerto Rico y la Autoridad de Tierras intentaron producir arroz en terrenos al norte del antiguo lecho de la Laguna. Durante el proceso de preparación de los terrenos entre los años 2013, se produjeron violaciones a la Ley de Agua Limpia Federal en las fincas María Antonia y Limón en el Barrio Ciénaga de Guánica al norte de la Laguna, que resultaron en la intervención de la Agencia de Protección Ambiental (USEPA) y la imposición de multas por parte de la agencia federal (2016).
Manifiestan que, es importante destacar que, durante periodos de lluvias intensas, los residentes de las comunidades aledañas a la Laguna de Guánica aprovechan las inundaciones para recrearse en sus aguas. Las aguas permanecen en el antiguo lecho de la Laguna por periodos prolongados (muchas veces en exceso de 40 días). Estas condiciones se producen con regularidad y demuestran las limitaciones de aprovechamiento agrícola del área del antiguo lecho de la Laguna.
El uso recreativo de estos espacios inundados demuestra el potencial de desarrollo de actividades como la caza, el uso de kayaks, la interpretación de la naturaleza, la observación de aves, el desarrollo de microempresas de turismo y la generación de empleos para el Municipio de Guánica y la Región Suroeste de Puerto Rico. El cuerpo de agua restaurado permitirá también el desarrollo de actividades de acuicultura, tales como la siembra y crianza de peces en estanques o jaulas en la laguna o áreas adyacentes, así como su aprovechamiento recreativo y comercial. La acuicultura se considera una actividad importante para la producción de alimentos y para activar este sector de la agricultura en la región.
Protectores de Cuencas, en atención al Plan de Manejo aprobado por el USCRTF y la asignación de fondos aprobados por la NOAA para la restauración de la Laguna, ha planteado adelantar el proceso de diseño por etapas:
Fase 1: Nivel de restauración propuesto: 605 cuerdas – Elevación: 2 msnm y profundidad máxima de 1 metro.
Fase 2: Una vez demostrado a través de estudios de monitoreo del comportamiento de las aguas subterráneas y confirmado que el manejo del nivel de la laguna no impacta terrenos agrícolas adyacentes, se consideraría elevar el nivel hasta un máximo de aprox. 1,140 cuerdas (inferior a las 1,260 cuerdas que una vez ocupo la Laguna de Guánica) - Elevación: 3.1 msnm y profundidad estimada de 1.4 metros.
En 2011, la firma Greg Morris Engineers actualizó el estudio hidrológico hidráulico que había desarrollado en el 1999 y es la firma a cargo del diseño del Proyecto de Restauración de la Laguna de Guánica:
1. El diseño se encuentra en su fase conceptual (50%) - Durante la fase de descubrimiento se han presentado preocupaciones relacionadas a las implicaciones de los diferentes niveles de inundación considerados.
2. El estudio hidrológico hidráulico provee la información fundamental para orientar el diseño en las fases de diseño subsiguientes (60%, 90% y diseño final). El proyecto se encuentra en un nivel de diseño 50%, que permite incorporar las estrategias de mitigación de posibles efectos que sean identificados a través de estudios específicos o el modelaje acoplado (“coupled modeling”) de las aguas superficiales, subterráneas y el nivel freático.
3. El Sistema de compuertas que se diseña como parte del Proyecto de Restauración será más efectivo para manejar los niveles de inundación que el drenaje actual del sistema de riego operado por la Autoridad de Energía Eléctrica.
4. Acceso y Drenaje: El camino de acceso al canal de drenaje se mantendrá activo durante la fase de restauración y será mejorado y elevado como parte del proyecto. Las actividades de dragado y mantenimiento del canal de drenaje implementadas por parte de la Autoridad de Energía Eléctrica se pondrán segur desarrollando con la Laguna restaurada.
5. La Laguna estará dividida por el centro entre el segmento sur y el segmento norte por el camino de acceso y el canal de drenaje. Los segmentos norte y sur de La Laguna estarán conectados hidrológicamente a través de la instalación de una serie de conductos que permitirá el flujo continuo Norte-Sur.
PDC ha solicitado una propuesta para el desarrollo del modelaje integrado de aguas superficiales, subterráneas como parte del estudio sobre los posibles efectos de la restauración de la Laguna en el nivel freático de terrenos adyacentes. El objetivo principal del modelaje acoplado (“Coupled Model”) es comprender cómo interactúan los sistemas de aguas superficiales, las agua subterráneas y su efecto en el nivel freático, particularmente en el extremo más oriental, su influencia en la periferia del cuerpo de agua a restaurar y a lo largo del Valle de Lajas, así como determinar los posibles efectos de la restauración de la laguna bajo dos escenarios: (1) Restauración de la Laguna a 600 cuerdas y (2) Restauración de la Laguna a 1,100 cuerdas. PDC ha solicitado que se definan los límites del modelo basándose en los mejores datos e información disponibles, así como la discusión con científicos e ingenieros del Servicio de Conservación de Recursos Naturales (NRCS, siglas en inglés), de la Universidad de Puerto Rico y de las firmas Greg Morris Engineers y Tetra Tech, Inc.
El modelo acoplado de aguas superficiales y subterráneas es esencial para simular estas interacciones y evaluar los impactos hidrológicos de la restauración. Es importante señalar que ni el NRCS, ni la Universidad de Puerto Rico, ni Protectores de Cuencas han realizado este esfuerzo de modelaje, el cual constituye el ejercicio esencial para determinar con certeza los posibles impactos de la restauración de la Laguna. Sin este modelaje, no es posible cuantificar la extensión de un posible efecto de la restauración de la Laguna.
En fin, Protectores de Cuencas, a través de sus consultores, ha propuesto el establecimiento de una red de piezómetros para monitorear el comportamiento del nivel freático, proporcionando datos críticos para la calibración y validación del modelo, así como para el monitoreo a largo plazo, la determinación de los niveles óptimos y críticos de la laguna restaurada y como apoyo al manejo integral de la Laguna de Guánica. Finalmente, resulta importante destacar que el diseño 50% de la laguna propone una serie de compuertas para el manejo de los niveles de agua bajo condiciones normales (nivel óptimo), bajo condiciones extremas ante eventos atmosféricos (Ej. tormentas y huracanes), regular y acelerar el flujo de salida del agua del Valle y de la Laguna hacia la Bahía de Guánica, lo cual asegura contar con un sistema optimizado para manejo de niveles de inundación que no existe hoy en día.
RICETEC
La iniciativa, liderada por la organización sin fines de lucro Protectores de Cuencas Inc., (PDC), busca recuperar un ecosistema de humedales de aproximadamente 1,200 acres que fue drenado en 1955 como parte de un proyecto de desarrollo agrícola en el Valle de Lajas. Los proponentes del proyecto destacan sus beneficios potenciales, como la creación de un hábitat para la vida silvestre, oportunidades recreativas y de riego, así como su función de filtro natural para la contaminación y control de inundaciones. El proyecto cuenta con una asignación de hasta un total de $7.4 millones (en un período máximo de 3 años) de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), como parte de un esfuerzo de restauración ambiental en Puerto Rico.
PDC propone restaurar la laguna lo más cerca posible de sus niveles históricos, enfocándose en su huella original para evitar impactos negativos en las actividades agrícolas más productivas del área de El Anegado. El plan de restauración incluye la construcción de una estructura de control hidráulico para permitir que los niveles del agua aumenten de manera gradual, lo que permitirá medir los impactos en cada etapa antes de continuar con la inundación.
El proyecto será implementado en colaboración con Gregory L. Morris Engineering CORP (GLME) para el diseño de ingeniería, y Tetra Tech, Inc., para el cumplimiento ambiental y los permisos. Además, PDC trabajará con el Departamento de Recursos Naturales, Organización Para La Naturaleza y el Departamento de Agricultura de Puerto Rico para obtener un acuerdo de manejo de los terrenos de la laguna. A primera vista, los objetivos del proyecto parecen alineados con la conservación ambiental, pero un análisis más profundo revela profundas incompatibilidades con la realidad agronómica y socioeconómica de la región.
La Reserva Agrícola del Valle de Lajas, es un activo de valor incalculable para la isla, cuya importancia se extiende a múltiples áreas clave. A través de la política pública, la base legal, el desarrollo económico y la seguridad alimentaria, se demuestra que su preservación es fundamental para el presente y futuro de Puerto Rico.
El Valle de Lajas no es simplemente un área de cultivo; es un pilar fundamental para la seguridad alimentaria y el desarrollo socioeconómico del país. Su valor se sustenta en una producción agrícola diversificada y de alto impacto. Según el Censo Agrícola de 2022, la Reserva Agrícola del Valle de Lajas generó $51.8 millones en ventas agrícolas, consolidando su posición como una de las regiones más productivas de Puerto Rico.
La zona es un centro de producción de heno, ganado de carne y cultivos de gran relevancia como sandías, farináceos, tomate, pimientos, cebolla, calabaza y papaya. Adicionalmente, el valle alberga un centro de investigación y desarrollo de importancia mundial para cultivos como algodón, soya, maíz y arroz, con la presencia de empresas multinacionales como BASF y RiceTec.
RiceTec, una entidad que ha sido ancla en nuestro Valle por más de tres décadas, no es solo un nombre local, es un líder global en la innovación de semillas de arroz, con operaciones que se extienden por Estados Unidos y el mundo entero. El hecho de que una corporación de esta envergadura haya elegido invertir y permanecer en el Valle de Lajas por 30 años, es un claro indicador del potencial y la calidad de nuestra tierra y nuestra gente.
Sus operaciones han significado un impacto socioeconómico tangible: generando empleos directos y estables para decenas de familias, impulsando la economía regional y fomentando la adopción de tecnologías agrícolas avanzadas. Más allá de sus propias operaciones, RiceTec ha cultivado sólidas relaciones de colaboración con la academia, apoyando la investigación y el desarrollo; con la comunidad, buscando el beneficio mutuo; y, fundamentalmente, arrendando tierras a agricultores privados, lo que amplifica la producción y optimiza el uso de nuestro recurso terrestre más valioso.
El éxito de esta producción es inseparable de su infraestructura de riego y drenaje. El sistema, un logro de la ingeniería que opera por gravedad y ha funcionado por más de 70 años, es crucial para el área, ya que es la única salida para las aguas de escorrentía de una cuenca hidrográfica de 35,840 acres.
La industria de la biotecnología agrícola en Puerto Rico es de gran importancia y tiene un impacto económico significativo, especialmente en la región sur de la isla. La industria, compuesta por siete empresas principales, dos de ellas localizadas en la Reserva Agrícola del Valle de Lajas, se dedica a la investigación y el desarrollo de semillas. Este trabajo es fundamental para enfrentar los desafíos globales en la producción de alimentos.
A pesar de los retos económicos de Puerto Rico, la industria ha logrado apoyar la cadena de suministro global de semillas genéticamente modificadas, al mismo tiempo que crea empleos y actividad económica local. La industria en Puerto Rico tiene una cartera de cultivos más diversa que sus competidores regionales y globales, cultivando arroz, soya, girasol, maíz, algodón, trigo y sorgo. El impacto económico anual de las empresas de biotecnología agrícola en Puerto Rico es de $284 millones en actividad económica, de los cuáles aproximadamente $75 millones podrían ser impactados directamente dado el caso que se apruebe el Proyecto de Restauración. La estabilidad de una infraestructura confiable, política pública contundente y toma de decisiones certeras enfocada en la sostenibilidad es esencial para apoyar la industria y mantener la competitividad de Puerto Rico a corto, mediano y largo plazo.
El proyecto de restauración ha encontrado una oposición unificada por parte de una amplia coalición que incluye a:
Sus argumentos se basan en un análisis técnico y económico que presenta el riesgo inminente para el desarrollo agrícola de la región.
El proyecto de restauración podría comprometer el sistema de riego y drenaje del valle, que ha funcionado con éxito durante más de 70 años. Un análisis de expertos señala que el proyecto podría tener graves consecuencias para la hidrología y la gestión del suelo:
El proyecto contradice la política pública de Puerto Rico de proteger sus tierras agrícolas. Se estima que el proyecto podría afectar directamente 1,835 cuerdas e impactar indirectamente a más de 3,000, lo que podría convertir grandes extensiones de terreno en humedales permanentes, poniendo en riesgo la producción de heno, ganado, vaquerías, cultivos diversos y semilleras. La Dra. Myrna Comas ha realizado estimados del impacto económico, proyectando una pérdida potencial de más de $53 millones y 210 empleos en riesgo en las zonas directamente afectadas.
Esta pérdida económica no se limita a los agricultores directamente impactados. El sector agrícola de la región 8, que incluye a San Germán, generó un valor de productos agrícolas vendidos que supera los $66.9 millones en 2022, representando casi el 10% del valor de mercado total del sector. La pérdida de productividad en una de las zonas más fértiles de Puerto Rico no solo afectaría a empresas como BASF y RiceTec, sino que también socavaría una infraestructura agroindustrial de importancia mundial. El impacto se extendería en cascada a los pequeños y medianos negocios que forman la espina dorsal de la economía local, incluyendo proveedores de equipos, servicios de transporte, distribuidores y comercios minoristas, todos intrínsecamente ligados a la cadena de suministro agroindustrial.
La pérdida económica estimada por el DEDC de la economía de Puerto Rico es de alrededor de $301.03 millones. Esta estimación no incluye los contratos de tierras agrícolas de la PRDA; la pérdida de ingresos de la industria ganadera ubicada en el norte; En esta evaluación no se incluyen los costos de gestión de emergencias, recuperación de desastres ni mitigación en caso de inundaciones.
El sector agrícola (Región 8) contribuye aproximadamente $75.6 millones a la economía local según el Censo de Agricultura de Puerto Rico de 2022, ajustado por inflación. Esta región representa casi el 10% del valor de mercado total estimado de los productos agrícolas para el sector.
Una evaluación completa del proyecto propuesto debe considerar factores como el impacto ambiental y económico, y las medidas de mitigación necesarias para evitar posibles impactos futuros de desastres naturales en la región.
El proyecto de restauración de la Laguna de Guánica no es una iniciativa nueva. A lo largo de los años, se han propuesto varias iniciativas que han sido evaluadas y, en su mayoría, descartadas por falta de viabilidad técnica o por entrar en conflicto con la política pública. Este historial de proyectos, con estudios y resoluciones que no recomendaron su aprobación, genera una incertidumbre que compromete los planes a corto, mediano y largo plazo.
Un análisis de los documentos disponibles indica que la propuesta para restaurar la Laguna de Guánica, históricamente un cuerpo de agua efímero, carece de un análisis técnico riguroso sobre cómo sostener un cuerpo de agua permanente.
Revertir la Laguna de Guánica a su estado anterior tendrá un impacto negativo en el estado actual del sistema de riego y drenaje desarrollado en la década de 1950. Esto tiene en cuenta el agua y los recursos de tierra relacionados para aliviar los problemas en la zona. Los hallazgos se detallan a continuación:
En conclusión, sostiene RiceTec que, proyecto de restauración de la Laguna de Guánica, aunque noble en su intención y respaldado por fondos federales, presenta serias inconsistencias que lo hacen incompatible con el desarrollo agrícola sostenible del Valle de Lajas. La información provista por los proponentes es incongruente y se basa en estudios desactualizados que no consideran la dinámica socioeconómica actual de la región. Esto crea una incertidumbre que compromete la estabilidad necesaria para atraer y mantener inversiones a largo plazo en Puerto Rico.
El Valle de Lajas, declarado Reserva Agrícola, es fundamental para la seguridad alimentaria y la economía de Puerto Rico. La industria de la agrobiotecnología en el sur del país genera un impacto económico de $284 millones anuales, apoya a 2,906 empleos y una nómina de $88.2 millones. El proyecto, en su diseño actual, representa un riesgo significativo de elevar el nivel freático y afectar miles de cuerdas de terreno productivo, comprometiendo el sistema de riego y drenaje, diseñado para mitigar precisamente estos problemas. La pérdida de actividad agrícola afectaría a toda la cadena de suministro y a los negocios locales, impactando directamente la calidad de vida de los trabajadores y sus familias.
Los agricultores del Valle de Lajas practican la agricultura sostenible, compatible con la protección del medio ambiente. La viabilidad del proyecto no puede medirse únicamente en términos de restauración ecológica, debe incluir un riguroso manejo de riesgos y un análisis exhaustivo del impacto en la viabilidad y prosperidad económica de la región. La pérdida económica estimada por el DEDC de la economía de Puerto Rico, solo por la industria de la agrobiotecnología, es de alrededor de $301.03 millones. Esta cifra no incluye la pérdida de contratos de tierras agrícolas, la pérdida de ingresos de la industria ganadera, ni los costos de gestión de emergencias y mitigación de inundaciones.
En un mercado global competitivo, la estabilidad y la coherencia en la política pública son cruciales para atraer inversiones. La falta de rigor técnico y el resurgimiento de proyectos sin una base sólida socavan los esfuerzos para posicionar a Puerto Rico como un centro de excelencia. Por lo tanto, es imperativo que las decisiones sobre proyectos de gran envergadura se tomen con un rigor técnico exhaustivo, que incluya la valoración de las tierras y la producción agrícola.
En suma, el proyecto no solo es incompatible con el desarrollo agrícola, sino que también socava las inversiones gubernamentales para fortalecer el sector. La preservación del Valle de Lajas, respaldada por una base legal sólida y políticas públicas estratégicas, es fundamental para asegurar un futuro más sostenible y resiliente para Puerto Rico.
BANANERA FABRE INC.
Piden tomar en consideración la voz de los agricultores que dependen de estas tierras y sistemas hidráulicos para sustentar nuestras cosechas y empleos. Actualmente, no se ha presentado un estudio técnico que garantice que estos cambios no afectarán la producción, el sustento de familias agricultoras y la economía regional. Esta restauración de la laguna contempla la reconexión de cuerpos de agua, que implicaría inundaciones en temporadas de lluvia que podrían alterar el sistema de riego tradicional, elevar el nivel freático y dañar cultivos sensibles. En el pasado, su finca ha enfrentado problemas de inundaciones, lo cual les preocupa que la restauración intensifique la situación y tengan pérdidas irreversibles en sus cosechas.
Actualmente, la finca tiene tres tipos de suelo principales en las cosechas, Fraternidad A, Fraternidad B y Fe.
Indican que se debe tomar en cuenta el impacto que esto tendrá al nivel freático de los suelos que se puede ver reflejada en la producción. Actualmente, el nivel de la zona sur de la finca se encuentra aproximadamente un 1.00 metro al nivel freático. Donde han invertido en canalización de drenaje para hacer su operación exitosa. Además, los niveles topográficos les indican que a un nivel freático más alto no tendríamos eficiencia en sus canales de desagüe. Donde esto conllevaría un pobre desarrollo del sistema radicular de las plantas al verse afectado por el exceso de agua y la salinidad de los suelos. Un aumento en el nivel freático provocado por la restauración de una laguna puede generar serios impactos sobre estas series de suelo. Al saturarse con mayor frecuencia, el suelo puede volverse anóxico (sin oxígeno), afectando negativamente el desarrollo radicular de los cultivos y favoreciendo condiciones que promueven enfermedades de las raíces. Además, el exceso de humedad reduce la capacidad de maquinaria agrícola para operar, limita el oxígeno disponible para las plantas y disminuye la eficiencia del uso de fertilizantes. En el largo plazo, esto puede comprometer la productividad de cultivos, dificultar la expansión agrícola, y aumentar el riesgo de pérdida de suelo por escorrentías o compactación. Por ello, cualquier modificación al nivel freático debe ser evaluada cuidadosamente mediante estudios hidrológicos y edáficos que consideren el impacto sobre suelos productivos.
Este proyecto de restauración debe ser evaluado con mayor rigor científico y social. Durante décadas, hemos operado con un sistema de riego que ha beneficiado a numerosos sectores agrícolas y comunidades. Sin una investigación adecuada sobre los efectos del relleno de la laguna, y sin una planificación que considere todos los factores socioambientales, corremos el riesgo de implementar una medida que podría poner en peligro uno de los sectores agrícolas más importantes de Puerto Rico. Además, existe la posibilidad de que se generen problemas de desplazamiento en las comunidades debido a inundaciones y al riesgo de derrumbes, provocados por el alto nivel freático del suelo.
También, acota que es crucial preguntarse, si se restaura la laguna, ¿habrá suficiente agua para abastecer tanto a las comunidades como a las empresas agrícolas? Estas interrogantes deben ser respondidas con datos concretos antes de proceder con el proyecto.
ASOCIACIÓN DE AGRICULTORES DE PUERTO RICO
Exponen que, el sistema de canales de riego y drenaje del Valle de Lajas es una infraestructura vital, resultado de décadas de inversión y manejo técnico. El proyecto de restauración, que propone la inundación de terrenos para recrear la laguna, compromete directamente la integridad de estos canales.
Un estudio de la Estación Experimental Agrícola de la Universidad de Puerto Rico (UPR) ha advertido que esta alteración podría colapsar el sistema de drenaje, provocando la anegación permanente de tierras productivas y dañando la infraestructura de riego, lo que resultaría en una pérdida masiva de cosechas.
• Intrusión Salina y Contaminación de Acuíferos:
Como profesionales del agro, sabemos que la calidad del agua es un factor existencial. El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) ha señalado la vulnerabilidad de los acuíferos del Valle de Lajas. La inundación propuesta para la restauración alteraría el balance hidrológico en la zona costera, acelerando la intrusión de agua salina en los acuíferos utilizados para el riego. Esta contaminación es irreversible y arruinaría las tierras y cultivos de la región a largo plazo.
• Pérdida de Capacidad Productiva:
Un análisis preliminar de la Asociación, en colaboración con expertos, estima que la pérdida directa de las tierras que se inundarían podría significar una reducción de millones de dólares anuales en la producción de heno, forraje y otros cultivos, un golpe directo a la ganadería y a la economía agrícola del sur.
Según los datos recientes del Censo Agrícola de 2022, la producción combinada de sus cinco municipios — Lajas, Cabos Rojo, Guánica, Sabana Grande y Yauco — genero ventas por más de $51.8 millones de dólares.
Mas allá de los números, el Valle de Lajas es fundamental para nuestra seguridad alimentaria. Esto no solo demuestra el inmenso potencial de nuestra agricultura. Proteger sus fértiles terrenos no es solo una cuestión económica; es una inversión en nuestro futuro, en la comida que llega a nuestras mesas y en la sostenibilidad de Puerto Rico.
En su pasada Asamblea el 16 de agosto de 2025 realizada en Ponce, de manera unánime se aprobó una moción de oposición al proyecto de restauración de la Laguna de Guánica. Por cuanto se debe detener el proyecto y abrir un proceso de evaluación de impacto transparente y exhaustivo.
Crear una mesa de trabajo que incluya a la Asociación de Agricultores de Puerto Rico, expertos técnicos y agencias pertinentes, para diseñar un plan que proteja tanto el ambiente como nuestra agricultura.
Para concluir, entienden que, la agricultura del Valle de Lajas es la columna vertebral de nuestra política pública y de nuestra seguridad alimentaria. La protección de nuestros sistemas de riego y drenaje, y de nuestras tierras productivas, es un deber compartido. Estamos listos para colaborar y aportar nuestro conocimiento para encontrar soluciones que beneficien a toda la isla.
AUTORIDAD DE TIERRAS DE PUERTO RICO
Mencionaron que, como parte del análisis técnico y socioeconómico del Proyecto de Restauración de la Laguna de Guánica, se ha evaluado el efecto directo e indirecto que tendría dicha intervención sobre la actividad agropecuaria desarrollada en terrenos pertenecientes a la ATPR. Se realizó un estudio sabre el impacto económico que conlleva este proyecto en los predios pertenecientes a esta Agencia. El propósito fundamental es aportar de forma clara, precisa y actualizada información que sirva de apoyo en la toma de decisiones estratégicas para establecer la política pública en la preservación de los terrenos agrícolas.
El estudio refleja el compromiso de la ATPR con la transparencia, la eficiencia en el uso de los terrenos y la búsqueda constante de alternativas que fortalezcan la misión para la cual fue creada en Ley, la protección de los terrenos agrícolas y las garantías del buen uso de estos. En adición, recoge el análisis técnico y recomendaciones que permiten que el proyecto pueda reconvertirse en una aportación para el continuo desarrollo de sus arrendatarios y mejoramiento de las canales de drenaje y riego que comprenden las Municipios de Caba Rojo, Lajas, Guánica, Sabana Grande y Yauco, aprovechando las diferentes oportunidades que se vislumbran en el sector agrícola y desarrollo económico de Puerto Rico.
Enfatizaron que este esfuerzo fue posible gracias al compromiso y respaldo de los arrendatarios, del equipo de trabajo de la ATPR y de la Oficina de Estadísticas Agrícolas del Departamento de Agricultura. A continuación, se exponen los hallazgos más relevantes, junto a la postura institucional y la recomendación correspondiente. Del análisis realizado, se identifican múltiples efectos adversos que tendría el Proyecto de Restauración de la Laguna de Guánica sabre la actividad agropecuaria desarrollada en terrenos de la Autoridad de Tierras.
El impacto económico directo en la producción agropecuaria supera los $3.9 millones anuales, con una pérdida estimada de 1,234 cabezas de ganado y más de 201,600 pacas de heno que se dejarán de producir. Esta pérdida afectará negativamente la producción de carne en Puerto Rico, que actualmente solo cubre un 12.16% de la demanda local, según datos oficiales del año fiscal 2023. (External Trade Statistics 2023). Además, se verían afectados cuarenta y ocho (48) empleos directos en el Municipio de Guánica, donde el 62.1% de la población vive bajo el nivel de pobreza. (Perfil del Municipio: Guánica. Datos de la Juventud).
El proyecto propone inundar 3,762.75 cuerdas de terrenos agrícolas, lo que profundiza el déficit existente de tierras agrícolas necesarias para garantizar la seguridad de alimentos de la Isla, más afectaría la nutrición del ganado. Sustituir estos terrenos implicaría un costo estimado de aproximadamente $36.4 millones, sin que dicha restitución esté contemplada en la propuesta actual presentada para la restauración de la Laguna.
Asimismo, la iniciativa incrementa el riesgo de inundaciones, al eliminar una zona de escorrentía natural, en un área donde se han desarrollado nuevos asentamientos urbanos desde el drenaje original de la Laguna. También, se estima que, el Ingreso Anual por concepto de arrendamiento alcanza las $134,141.00, sin embargo, este estimado no contempla el incremento estipulado para cada quinquenio, por lo que el valor proyectado será mayor.
La propuesta incluye la alteración de la geomorfología original del cuerpo de agua, aumentando su profundidad, lo cual haría extremadamente costoso revertir el proyecto en caso de que no resulte viable. Por otro lado, es importante señalar que la ATPR podría exponerse a infringir legalmente por incumplir sus obligaciones contractuales con los arrendatarios, tales como garantizar el uso pacífico y adecuado de los predios arrendados, desarrollar sus cultivos conforme a sus planes de siembra y estimular el crecimiento de su ganado en el área arrendada, máxime cuando pagan unos cánones de arrendamiento por uso para estos fines.
Por todas las razones expuestas, se concluye que el proyecto propuesto resulta improcedente y contrario al interés público, por lo que no se recomienda, ya que los recursos disponibles serian mejor utilizados en la rehabilitación de los canales de drenaje y riego existentes, con el fin de fortalecer la actividad agrícola y el desarrollo socioeconómico de la región.
DEPARTAMENTO DE RECURSOS NATURALES Y AMBIENTALES
Esbozaron que, el Valle de Lajas, cuenta con aproximadamente 17,000 cuerdas de terreno agrícola, por lo que es una zona de alto valor productivo. Es crucial que se realicen evaluaciones y estudios que incluyan, sin limitarse, lo siguiente:
La carencia de un estudio hidrológico podría provocar inundaciones en tierras agrícolas, afectando la producción alimentaria en la zona.
La infraestructura de grandes diques o muros de contención construidos sin considerar la dinámica hidrosedimentaria, así como ecológica, pueden provocar efectos negativos en aguas. El anteponer soluciones basadas en la naturaleza o “infraestructura verde”, regeneración natural y mayor sostenibilidad no evitaran los riesgos futuros.
La laguna restaurada actuará como una reserva de agua y un sistema de retención de sedimentos. Por esta razón, el DRNA enfatiza la necesidad de garantizar la seguridad de las comunidades aledañas, especialmente ante eventos extremos como huracanes. A esos efectos, se requieren:
Por otra parte, añaden que la reforestación o revegetación con especies únicas o no nativas puede reducir la biodiversidad, alterar el balance ecológico y comprometer la resiliencia del sistema ante plagas, incendios o eventos extremos.
Igualmente, opinan que centrarse exclusivamente en la restauración de cuerpos de agua (como lagunas o embalses) sin tratar simultáneamente las fuentes de presión desde la cuenca (erosión, vertimientos y/o deforestación), reducirá significativamente la efectividad y vida útil de la intervención. Por tanto, se debe trabajar integralmente desde la cuenca hacia el cuerpo de agua.
El DRNA subraya la necesidad de fortalecer y continuar los esfuerzos en toda la cuenca hidrográfica. Esto incluye:
Para concluir, sostienen en el DRNA que, existe la necesidad de escuchar a los locales, agricultores y comunidades. La falta de información puede generar resistencia social, conflictos o incluso la paralización del proyecto y cultivos. En síntesis, aprobar el proyecto de restauración de la Laguna de Guánica sin un análisis integral de riesgos podría generar consecuencias negativas tanto ambientales como sociales. El DRNA reafirma que el proyecto podría generar consecuencias negativas tanto ambientales como sociales.
DEPARTAMENTO DE AGRICULTURA
Luego de un exhaustivo análisis exhaustivo, presentaciones e información técnica provista por los proponentes del Comité Grupo de Trabajo Interagencial, creado a través de la OE2025-027, y otros expertos, así como de haber realizado una visita de campo, escuchado testimonios en audiencia pública, dialogado con la comunidad, los agricultores y los proponentes, hemos procedido a realizar una evaluación integral de las implicaciones agrícolas, ambientales, sociales y económicas del proyecto de restauración de la Laguna de Guánica. Es fundamental reconocer que, tal como está conceptualizado, el proyecto de restauración de la Laguna de Guánica y el desarrollo agrícola del Valle de Lajas no son coexistentes. La razón principal de esta incompatibilidad reside en el conflicto fundamental entre la creación de un humedal y las necesidades de la agricultura de alto rendimiento.
La seguridad alimentaria de Puerto Rico depende en gran medida de la productividad de la Reserva Agrícola del Valle de Lajas. Comprometer esta capacidad productiva, sin un plan de mitigación viable y probado, representa un riesgo para Puerto Rico. Más allá de la producción de alimentos, la reserva agrícola es un pilar para el desarrollo social y el bienestar de las comunidades circundantes. Los servicios esenciales, la economía local y la calidad de vida de la zona están intrínsecamente ligados a la viabilidad de la agricultura. El objetivo de un humedal es mantener un nivel freático alto y suelos saturados de agua, lo que es ideal para la vida silvestre, pero perjudicial para los cultivos. Esto podría anegar las raíces, reducir la aireación del suelo y, en última instancia, disminuir drásticamente la productividad agrícola, con repercusiones directas en el tejido social y económico de la región. Además de los impactos agrícolas, el aumento del nivel freático y la consecuente humedad excesiva podrían propiciar la proliferación de plagas y vectores de enfermedades, lo cual representa un riesgo directo para la salud pública y la calidad de vida de los ciudadanos.
A pesar de la magnitud de la inversión y la promoción del proyecto como un de beneficio para las comunidades, no se ha presentado evidencia concreta que respalde las afirmaciones de un desarrollo comunitario sostenible. Las justificaciones se basan en especulaciones sobre un potencial ecoturismo, sin estudios de mercado, planes de desarrollo o proyecciones socioeconómicas que demuestren cómo este beneficio se traduciría en una mejora tangible para la población local, más allá de la mera restauración ecológica. Este vacío de información genera una profunda inquietud sobre la equidad y el impacto real del proyecto en la calidad de vida de los residentes.
El riguroso análisis científico y la data económica del Censo de Agricultura de 2022 demuestran que el Valle de Lajas, parte de la región de San Germán, es un pilar de la economía agrícola puertorriqueña. Las presentaciones e información técnica provista por los proponentes del proyecto de restauración de la laguna, quienes proponen inundar terrenos de alto valor productivo, ha sido rigurosamente cuestionada por la comunidad agrícola y otros sectores. Las objeciones presentadas se sustentan en una base de datos contundente: la región de San Germán (Región 8 del censo) generó un valor de productos agrícolas vendidos que supera los $66.9 millones en 2022.
Dar paso a este proyecto de restauración podría afectar miles de cuerdas de empresas agrícolas existentes de semillas, heno, ganadería, vaquerías, cultivos diversos y de forma indirecta otras empresas; lo que tendría su impacto en ingresos y empleos. Además, debemos considerar que la saturación del suelo a través del valle impediría la preparación y manejo de estos suelos, afectando la producción agrícola a través de toda la reserva. Se han realizado estimados del impacto económico de inundar terrenos agrícolas ubicados en la huella de la laguna, se estima una perdida potencial de más de $66.9 millones de dólares en la región y 210 empleos en riesgo (esto solamente en las zonas directamente afectadas por la restauración de la laguna). El riesgo económico agregado supera los $330 millones de dólares (estimados multisectoriales).
La pérdida de productividad en una de las zonas más fértiles de Puerto Rico no solo afectaría a empresas como BASF y RiceTec, sino que también socavaría una infraestructura agroindustrial de importancia mundial. Estas compañías, establecidas en el área por más de 30 años, son centros de investigación y desarrollo de cultivos como algodón, soya, maíz y arroz. Su presencia es crucial, ya que aportan, directa e indirectamente, cerca de $88.2 millones a la economía del suroeste de Puerto Rico a través de impuestos, salarios, adiestramientos y actividad comunitaria, entre otros. El impacto se extendería en cascada a los pequeños y medianos negocios que forman la espina dorsal de la economía local, incluyendo proveedores de equipos, servicios de transporte, distribuidores y comercios minoristas, todos intrínsecamente ligados a la cadena de suministro agroindustrial.
Inundar la antigua Laguna en el Valle de Lajas, comprometería su infraestructura de riego y drenaje, un sistema ingenioso que ha operado por más de 70 años. El humedal exige suelos saturados y nivel freático alto, la agricultura requiere lo opuesto. Se proyecta afectación de hasta 13,000 cuerdas por banda capilar en eventos de lluvia, lo que resulta en que la salinización volvería inviable parte del valle. El agua de la laguna, con una alta concentración de sales y nutrientes, no sería adecuada para la agricultura. Además. el sistema de riego y desagüe (62.8 mi riego/64.1 mi desagüe) opera como unidad, subir los niveles en el canal principal, bloquea laterales, compromete control de salinidad e inundación. Los costos de mitigar los daños, reparar canales o construir nuevas estructuras para manejar el nivel del agua podrían recaer sobre el Gobierno de Puerto Rico y los propios agricultores, lo que representa un gasto público y privado no contemplado en el presupuesto del proyecto de restauración de la laguna.
Desde una perspectiva de inversión, el proyecto introduce un nivel de incertidumbre que puede tener un efecto paralizante. La devaluación de los terrenos agrícolas y la falta de coherencia en la política pública envían una señal negativa a inversionistas potenciales. Esto no solo pone en riesgo la infraestructura y las inversiones existentes en el corto y mediano plazo, sino que también socava los esfuerzos para posicionar a Puerto Rico como el centro de excelencia global en la industria de las semillas a largo plazo. El beneficio potencial del ecoturismo, presentado como una justificación económica, sigue siendo una especulación sin un respaldo empírico robusto, por lo que no puede compensar las pérdidas significativas y demostrables del sector agrícola. Estas consecuencias agronómicas y económicas, junto con la reducción del área agrícola disponible, serían catastróficas para el sector.
Además, mediante la Ley Núm. 277 de 1999, el Valle de Lajas fue declarado Reserva Agrícola, una designación legal que protege una vasta extensión de más de 48,000 cuerdas de terrenos de alto valor para la agricultura, estableciendo su uso exclusivo para fines agrícolas. Esta iniciativa no solo protegió esta área, sino que también sirvió como modelo para la creación de otras ocho reservas en Puerto Rico, asegurando la protección de un total de al menos 137,297 cuerdas para la agricultura. Los terrenos en la zona de la antigua Laguna de Guánica fueron incluidos dentro de esta reserva agrícola en 2004, conforme a la delimitación establecida por la Junta de Planificación. Dentro de esta área, 17,337 cuerdas son regables, lo que subraya su potencial productivo. En el Plan de Uso de Terrenos de 2015, estos suelos fueron clasificados como "Suelo Rústico Especialmente Protegido Agrícola/Hídrico", confirmando su importancia crítica para Puerto Rico. El Valle de Lajas es un centro agrícola de alto valor y un pilar fundamental para la seguridad alimentaria y el desarrollo socioeconómico de la Isla.
El proyecto de restauración propuesto para la Laguna de Guánica presenta una contradicción fundamental con los principios y metas establecidos en la política pública agrícola de Puerto Rico. La Ley Núm. 277 de 1999, establece de manera explícita la política pública de "proteger y fomentar la producción agrícola" en esta región. Esta designación legal tiene como propósito salvaguardar una de las áreas de mayor productividad agrícola del Caribe. La zona de la antigua laguna de Guánica, al ser parte de esta reserva, está clasificada como "Suelo Rústico Especialmente Protegido Agrícola/Hídrico". Esta clasificación no es meramente una etiqueta; es una designación legal que prohíbe de manera estricta cualquier uso de los terrenos que no esté directamente relacionado con la agricultura. El proyecto de restauración, al alterar significativamente las condiciones hidrológicas y edafológicas de la zona, podría comprometer la viabilidad de la producción agrícola en miles de cuerdas de terreno. Esto, a su vez, contraviene la misión del Departamento de Agricultura de Puerto Rico y las iniciativas del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), las cuales buscan fortalecer la seguridad alimentaria de la Isla. La restauración de la laguna de Guánica, tal como se plantea, resulta en un riesgo directo a la productividad agrícola de la región. La inundación o saturación de los terrenos circundantes podría salinizar o degradar los suelos, lo que los haría inadecuados para el cultivo.
Este riesgo es particularmente preocupante dado que la región del Valle de Lajas es conocida por su alta calidad de suelo y su capacidad de sostener una variedad de cultivos.
El proyecto de restauración de la Laguna de Guánica, aunque es una iniciativa ambiental loable -y posiblemente viable- con una inversión federal significativa, genera una considerable controversia debido a su potencial impacto negativo en la Reserva Agrícola del Valle de Lajas. Un análisis exhaustivo de las implicaciones hidrológicas, agrícolas, económicas, sociales y ambientales revela una serie de riesgos sustanciales que merecen una atención cuidadosa. La pérdida de terrenos productivos no solo afectaría a los agricultores locales, sino que también aumentaría la dependencia de la Isla en la importación de alimentos, un objetivo que la política pública agrícola ha intentado revertir por décadas. Nuestro análisis detallado, basado en evidencia científica, estudios técnicos y testimonios de la comunidad, revela que el proyecto, en su concepción actual, es fundamentalmente incompatible con los sistemas hidrológicos y productivos de la región.
Desde una perspectiva económica, se estima que el impacto negativo en la agricultura e industria podría superar los $330 millones de dólares según estudio económico presentado al Grupo de Trabajo por el Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC), eclipsando con creces la inversión federal. Este desbalance pone en riesgo una fuente de empleo e ingresos ya establecida, comprometiendo la seguridad alimentaria de Puerto Rico y la estabilidad económica de la región.
Por lo cual, dadas las inconsistencias y la falta de datos actualizados en la propuesta, el Departamento de Agricultura de Puerto Rico, opina que la restauración de esta laguna no es viable en la forma que está propuesta. Es imprescindible que cualquier proyecto de esta magnitud se someta a un rigor técnico y científico exhaustivo, con estudios independientes que valoren adecuadamente la tierra, los comercios, residencias, y la producción agrícola. La preservación del Valle de Lajas, que es ley, como una reserva agrícola de importancia caribeña debe ser una prioridad de política pública, equilibrando de manera holística la conservación con la producción de alimentos. Por las razones antes expresadas, respetuosamente no podemos avalar la restauración de la Laguna de Guánica y por esto presentamos opciones que pudieran propiciar la conservación, proteger la agricultura y mitigar el efecto de futuras inundaciones.
HALLAZGOS, CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
El Valle de Lajas es una extensa llanura en el Suroeste de Puerto Rico que se extiende desde Guánica hasta la Bahía de Boquerón (incluyendo los municipios de Yauco, Guánica, Sabana Grande, Lajas y Cabo Rojo). Reconocida como una de las áreas agrícolas más importantes de Puerto Rico. Su gran potencial para la producción de cultivos fue destacado en 1953 por Koenig, quien lo consideró uno de los lugares más favorables del mundo para la agricultura. Su éxito se debe, en gran parte, a la construcción del Proyecto del Suroeste en las décadas de 1940 y 1950, que estableció un sistema fundamental de riego y drenaje. Como parte del Proyecto del Suroeste, se drenó la laguna de Guánica, lo que permitió que el valle se desarrollara económicamente lograra un notable aumento en su productividad, mayor diversidad de cultivos, mejor salud del suelo y una importante contribución a la economía de la región y de Puerto Rico.
Desde hace varios años, se han propuesto varias iniciativas para restaurar la Laguna de Guánica, lo que implicaría la inundación de terrenos agrícolas productivos en la Reserva Agrícola del Valle de Lajas. En la década de 1990, la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (USEPA) y el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) de Puerto Rico encargaron a la consultora ambiental Greg Morris y Asociados un estudio sobre la viabilidad de la restauración. Posteriormente, en 1998, se creó el U.S. Coral Reef Task Force (USCRTF), que designó a la cuenca de Guánica como un área modelo para recibir fondos federales con el fin de mejorar la salud de los arrecifes de coral a través del manejo de cuencas.
En 2008, el Center for Watershed Protection publicó el informe "Guánica Bay Watershed Management Plan", que recomendaba la restauración de la Laguna. Al año siguiente, en 2009, se presentaron resoluciones en la Cámara y el Senado de Puerto Rico para investigar el estado de los terrenos y ordenar al DRNA a retomar los trabajos de restauración; sin embargo, esta última fue vetada por el entonces Gobernador de Puerto Rico. En 2010, el USDA NRCS también produjo el programa "Río Loco Watershed Program", y en 2011, se realizó un estudio hidrológico e hidráulico sobre los posibles impactos de la restauración. En 2013, se presentó un proyecto de ley en el Senado para declarar la restauración de la Laguna de Guánica como política pública del gobierno, el cual pretendía inundar de 750 a 800 cuerdas. A pesar de esto, en 2016 la Comisión de Agricultura y Recursos Naturales no recomendó su aprobación.
Más recientemente, en el 2022, la organización Protectores de Cuencas, Inc. presentó una propuesta a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), la cual fue aprobada y financiada bajo las subvenciones de NOAA para la restauración de hábitats y la resiliencia costera. Su propuesta busca recuperar un ecosistema de humedales de aproximadamente 1,200 acres que fue drenado en 1955, como parte de un proyecto de desarrollo agrícola en el Valle de Lajas, para la creación de un hábitat para la vida silvestre, oportunidades recreativas y de riego, así como su función de filtro natural para la contaminación y control de inundaciones. El proyecto cuenta con una asignación de hasta un total de $7.4 millones (a ejecutarse en un período máximo de 3 años).
Ciertamente, el proyecto ha generado debate entre los sectores ambientales, industrial, agrícolas y la comunidad. Con el propósito de evaluar, identificar y recomendar estrategias viables, la Gobernadora de Puerto Rico, a través de la OE2025-027, ordenó la creación de un Grupo de Trabajo Interagencial para que se estudie y se proponga alternativas para la ejecución del proyecto de restauración de la Laguna de Guánica sin menoscabo a las actividades agrícolas y económicas en la zona.
Como mencionáramos al principio de este informe, el Grupo de Trabajo está compuesto por los siguientes funcionarios: (1) El secretario del Departamento de Agricultura, quien lo preside, (2) El secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio, (3) El secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, (4) La directoria ejecutiva de la Autoridad de Tierras de Puerto Rico, (5) La directora ejecutiva de la Autoridad de Energía Eléctrica, (6) El presidente de la Universidad de Puerto Rico, (7) El director del Caribe del Servicio de Conservación de Recursos Naturales del Departamento de Agricultura Federal (NRCS), (8) El alcalde de Guánica, (9) El alcalde de Lajas, (10) El alcalde de Cabo Rojo, (11) El alcalde de Sabana Grande, (12) Un representante de la organización Protectores de Cuencas, Inc., (13) Un representante del sector agrícola de la zona, recomendado por el secretario del Departamento de Agricultura, y (14) Un representante del sector industrial de la zona, recomendado por el secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio.
No obstante, de la información obtenida durante el proceso legislativo, podemos resumir los siguientes hallazgos, conclusiones y recomendaciones:
HALLAZGOS PRINCIPALES
CONCLUSIONES
RECOMENDACIONES
Con excepción del Municipio de Guánica y Protectores de Cuencas sobre la Restauración de La Laguna de Guánica, todos los demás participantes de este estudio comparecieron expresándose totalmente en contra del proyecto de la restauración de la Laguna de Guánica, a saber, Luis R. Pérez-Alegría, catedrático jubilado del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, Municipio de Sabana Grande, Colegio de Ciencias Agrícolas del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, David Sotomayor Ramírez, PhD., Autoridad de Energía Eléctrica, RiceTec, Bananera Fabre Inc., Asociación de Agricultores de Puerto Rico, Departamento de Agricultura, Departamento de Recursos Naturales y Ambientales y la Autoridad de Tierras de Puerto Rico.
Aquellos que se expresaron en contra del proyecto, presentaron datos contundentes en contra del mismo, puesto que restaurar la laguna causaría un daño irreversible a terrenos que tienen un alto potencial de desarrollo agrícola. De hecho, según la ex secretaria del Departamento de Agricultura, Dra. Myrna Comas Pagán, este proyecto atenta contra la “Farmland Protection Policy Act”, la Ley de Tierras de Puerto Rico, la Ley de la Reserva Agrícola del Valle de Lajas, y el USDA’s National Farm Security Action Plan - Secure and Protect American Farmland – 2025.
Por otra parte, nos dice el Departamento de Agricultura que, desde una perspectiva de inversión, el proyecto introduce un nivel de incertidumbre que puede tener un efecto paralizante. La devaluación de los terrenos agrícolas y la falta de coherencia en la política pública envían una señal negativa a inversionistas potenciales. Esto, no solo pone en riesgo la infraestructura y las inversiones existentes en el corto y mediano plazo, sino que también socava los esfuerzos para posicionar a Puerto Rico como el centro de excelencia global en la industria de las semillas a largo plazo. El beneficio potencial del ecoturismo, presentado como una justificación económica en la propuesta de la restauración de la laguna, es una especulación sin un respaldo empírico robusto, por lo que no puede compensar las pérdidas significativas y demostrables del sector agrícola. Estas consecuencias agronómicas y económicas, junto con la reducción del área agrícola disponible, serían catastróficas para el sector.
Así las cosas, y por ser contraria al espíritu de la Ley 277-1999, según enmendada, mediante la cual se reconoce que los terrenos que componen el Valle de Lajas son primordialmente valiosos para uso agrícola, esta Comisión de Agricultura del Senado de Puerto Rico recomienda que se descarte el proyecto para restaurar la Laguna de Guánica. Es imperativo destacar que, la Ley 277, antes citada, establece de manera explícita la política pública de “proteger y fomentar la producción agrícola” en esta región. Esta designación legal tiene como propósito salvaguardar una de las áreas de mayor productividad agrícola del Caribe. La zona de la antigua laguna de Guánica, al ser parte de esta reserva, está clasificada como “Suelo Rústico Especialmente Protegido Agrícola/Hídrico”.
Dicho por el Departamento de Agricultura, esta clasificación no es meramente una etiqueta; es una designación legal que prohíbe de manera estricta cualquier uso de los terrenos que no esté directamente relacionado con la agricultura. El proyecto de restauración, al alterar significativamente las condiciones hidrológicas y edafológicas de la zona, podría comprometer la viabilidad de la producción agrícola en miles de cuerdas de terreno. Esto, a su vez, y según admitido por el Departamento de Agricultura de Puerto Rico, contraviene su misión, así como las iniciativas del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), las cuales buscan fortalecer la seguridad alimentaria de la Isla. La restauración de la laguna de Guánica, tal como se plantea, resulta en un riesgo directo a la productividad agrícola de la región. La inundación o saturación de los terrenos circundantes podría salinizar o degradar los suelos, lo que los haría inadecuados para el cultivo.
Reconociendo la existencia de un firme rechazo al proyecto de restauración de la Laguna Guánica, y teniéndose en cuenta las posiciones tajantes de los participantes que colaboraron con esta Comisión en su estudio, no vemos razón por la cual debamos continuar con la investigación ordenada, por la R. del S. 246.
Por las consideraciones antes expuestas, esta Comisión de Agricultura del Senado de Puerto Rico, recomienda la aprobación de este informe final sobre la R. del S. 246, con sus correspondientes hallazgos, conclusiones y recomendaciones y que el mismo sea remitido a al Municipio Autónomo de Guánica, Municipio de Sabana Grande, Colegio de Ciencias Agrícolas del Recinto Universitario de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, Autoridad de Energía Eléctrica, Protectores de Cuencas sobre la Restauración de La Laguna de Guánica, RiceTec, Bananera Fabre Inc., Asociación de Agricultores de Puerto Rico, Departamento de Agricultura, Departamento de Recursos Naturales y Ambientales y a la Autoridad de Tierras de Puerto Rico, para su conocimiento y acción correspondiente.
Respetuosamente sometido,
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Hon. Jeison Rosa Ramos
Presidente
Comisión de Agricultura
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