GOBIERNO DE PUERTO RICO
20ma. Asamblea 3ra. Sesión
Legislativa Ordinaria
CÁMARA DE REPRESENTANTES
R. de la C. 678
21 DE ABRIL DE 2026
Presentada por el representante Márquez Lebrón;
y las representantes Gutiérrez Colón y Lebrón Robles
Referida a la Comisión de Asuntos Internos
RESOLUCIÓN
Para ordenar a la Comisión de Agricultura de la Cámara de Representantes a realizar una investigación sobre las estadísticas de producción agrícola recopiladas por el Censo de Agricultura de 2022, en comparación con las estadísticas oficiales del Departamento de Agricultura de Puerto Rico y los datos que informan las empresas agrícolas, los/as agricultores/as bona fide y profesionales y académicos/as de las ciencias agrícolas en los informes recurrentes requeridos por leyes y programas estatales y federales, con el propósito de confirmar qué proporción de los alimentos que se consumen en Puerto Rico son producidos localmente y, de esa manera, calcular con precisión la dimensión del problema de seguridad alimentaria que enfrenta el país.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
En julio de 2024 el Departamento de Agricultura de Estados Unidos publicó el informe titulado “2022 Census of Agriculture: Puerto Rico: Island and Regional Data”[1]. Dicho informe contiene la información y las estadísticas que recopila cada cinco años (los años terminados en 5 y 7) la referida agencia, con un enfoque abarcador y extremadamente amplio sobre la actividad agrícola en Puerto Rico, así como de todas y cada una de las variables relacionadas con este sector industrial el cual, junto a la minería, forma parte del sector primario de nuestra economía. En síntesis, y a pesar de que al momento de redactar la presente Resolución ya ha transcurrido una cuarta parte del año calendario 2026, el Censo Agrícola de 2022 (como también se le conoce) constituye la fuente primaria oficial de datos sobre la agricultura puertorriqueña, hasta que dentro de varios meses se coordine el inicio de la programación y planificación del Censo Agrícola de 2027.
Desde que se publicó el Censo Agrícola de 2022 en el verano de 2024 hasta el presente, tanto los profesionales de las ciencias agrícolas como agricultores/as, empresarios/as agrícolas y miembros de la comunidad científica del país, han enfrentado problemas con la corroboración de las estadísticas que aparecen en la referida publicación, especialmente cuando se realizan trabajos de campo y se coordinan labores con el Departamento de Agricultura de Puerto Rico y con el Colegio de Ciencias Agrícolas de la Universidad de Puerto Rico, adscrito al Recinto Universitario de Mayagüez, así como del Recinto de Utuado de la UPR. Tanto en conversaciones y reuniones formales como en diálogos informales con personas que laboran en los sectores aludidos, se menciona reiteradamente que los datos de las distintas agencias o centros de estudio como el RUM y el Recinto de Utuado de la UPR, no necesariamente coinciden con los datos del Censo Agrícola. Esto crea problemas al sector privado, particularmente cuando se tramitan solicitudes de fondos para distintos propósitos en ese sector y cuando se redactan informes recurrentes requeridos por leyes y programas estatales y federales. Ello no necesariamente significa que los datos del Censo Agrícola sean incorrectos, pero la mera diferencia en la información provista por este documento, al compararse con otras fuentes, crea dudas y puede prestarse a manipulaciones que contravengan el interés público y las decisiones relacionadas con la política pública agrícola.
Según la edición más reciente del Apéndice Estadístico de la Junta de Planificación de Puerto Rico, para el año 2025 el Ingreso Bruto Agrícola alcanzó la cifra de $961 millones, $11 millones más que la cifra revisada del año 2024[2]. La misma fuente informa que el Ingreso Neto Interno de la Agricultura para el año 2025 alcanzó la cifra de $891.6 millones, lo que representó apenas el 0.81% del Ingreso Interno Neto del país en ese año, es decir, menos del 1%[3].
Los datos del párrafo anterior deben contrastarse con las cifras de consumo de alimentos en Puerto Rico. Un análisis reciente del Profesor Javier Lafont, Catedrático de Ciencias Agrícolas en la UPR, Recinto de Utuado, confirma que “Puerto Rico enfrenta una vulnerabilidad estructural que raya en lo crítico y trasciende la debilidad de su sistema alimentario. Más del 85% de los alimentos que consumimos son importados, mientras apenas producimos cerca del 15% de lo que comemos.”[4] Añade el Prof. Pérez Lafont que:
“El problema no es solo económico. Es estratégico. En un mundo marcado por pandemias, conflictos geopolíticos y crisis climáticas, depender casi totalmente de barcos para alimentarnos es una apuesta riesgosa. Ya lo vivimos: tras el huracán María, el sistema colapsó y comunidades enteras enfrentaron escasez inmediata de alimentos… El dato más alarmante es que uno de cada tres adultos en Puerto Rico enfrenta inseguridad alimentaria. Miles de familias no saben con certeza si podrán comer adecuadamente mañana. Más del 20% ha tenido que reducir porciones o saltarse comidas por falta de dinero. Esto no es un escenario futuro; es una crisis presente.”[5]
El Prof. Pérez Lafont concluye con la siguiente reflexión, la cual debe ser considerada por las autoridades gubernamentales como un llamado a la acción urgente:
“La contradicción es evidente. En la década de 1980, Puerto Rico producía cerca del 45% de sus alimentos. Hoy apenas alcanza un 15%. En una sola generación hemos perdido dos tercios de nuestra capacidad productiva. A esto se suman la reducción de fincas, la pérdida de terrenos agrícolas y el éxodo de mano de obra, señales todas de un abandono progresivo del sector… Esta realidad nos coloca en una posición frágil ante cualquier interrupción global. Un conflicto internacional, una huelga portuaria o un evento climático pueden traducirse rápidamente en escasez en los supermercados del país. La seguridad alimentaria no puede seguir tratándose como tema secundario. Es un asunto de seguridad nacional, de estabilidad económica y de dignidad humana… Puerto Rico tiene tierra, clima, conocimiento y capacidad institucional para revertir esta tendencia. Lo que falta no es potencial, es voluntad. Si no actuamos ahora, no será la próxima crisis la que nos sorprenda. Será la próxima escasez”.[6]
A las estadísticas presentadas en los párrafos anteriores se añade el hecho de que durante el año 2025 los residentes de Puerto Rico gastamos en consumo de bienes y servicios la cifra de $89,234 millones, de los cuales $9,587 millones fueron gastos en alimentos, es decir, el 10.7% del gasto total en consumo para ese año[7]. Por consiguiente, al contrastar la cifra del Ingreso Interno Neto de la Agricultura citada anteriormente ($891.6 millones) con el gasto en alimentos ($9,587 millones), esta representó solamente el 9.3% de dicho gasto. Esta proporción ofrece una idea, aunque no exacta del todo ni correcta desde el punto de vista del análisis macroeconómico, del volumen extremadamente bajo de bienes agrícolas y agropecuarios producidos localmente, que llegan a nuestras mesas para ser consumidos. Además, no debe perderse de vista que una proporción de los productos agrícolas que se cuantifican como parte del Ingreso Neto Interno de la Agricultura, se exportan, como es el caso de una proporción del café y de los mangos producidos en nuestras fincas, entre otros productos.
Desde la época en que la Dra. Myrna Comas Pagán, Catedrática del Colegio de Ciencias Agrícolas del RUM-UPR, ocupó el cargo de Secretaria del Departamento de Agricultura de Puerto Rico, entre los años 2013 y 2016, la funcionaria e investigadora alertó sobre la proximidad de un periodo en el futuro previsible en el que el país enfrentaría un serio problema de seguridad alimentaria. Sus estudios, así como los de investigadores y especialistas que anticiparon lo mismo antes y después de sus publicaciones sobre el tema, confirman, fuera de toda duda, que si el país no comienza a producir agresiva, sistemática y urgentemente los alimentos que consumimos, estaríamos expuestos al escenario que los expertos, alguno de los cuales han sido citados en esta Resolución, anticipan en el corto o mediano plazo.
Resulta ineludible la responsabilidad de las autoridades gubernamentales de Puerto Rico, de tener, quizás por primera vez en nuestra historia contemporánea, un cuadro preciso del panorama de producción agrícola local, vis-a-vis la importación de alimentos. Ese cuadro permitirá iniciar un proceso de planificación mediante el cual podamos anticipar las posibilidades de aumentar sustancialmente la producción local de alimentos, hasta que logremos arribar a una proporción considerable que nos aleje del escenario de inseguridad alimentaria. Contar con estadísticas confiables sobre producción agrícola, usos de terrenos, y problemas que enfrenta la actividad agrícola y agropecuaria en Puerto Rico, constituye un primer paso en esa dirección.
A la Cámara de Representantes le preocupan las implicaciones de la situación discutida en los párrafos anteriores, particularmente por las serias consecuencias de corto y mediano plazo que el escenario descrito puede acarrear para el futuro de Puerto Rico.
RESUÉLVESE POR LA CÁMARA DE REPRESENTANTES DE PUERTO RICO:
Sección 1. – Se ordena a la Comisión de Agricultura de la Cámara de Representantes a realizar una investigación sobre las estadísticas de producción agrícola recopiladas por el Censo de Agricultura de 2022, en comparación con las estadísticas oficiales del Departamento de Agricultura de Puerto Rico y los datos que informan las empresas agrícolas, los/as agricultores/as bona fide y profesionales y académicos/as de las ciencias agrícolas en los informes recurrentes requeridos por leyes y programas estatales y federales, con el propósito de confirmar qué proporción de los alimentos que se consumen en Puerto Rico son producidos localmente y, de esa manera, calcular con precisión la dimensión del problema de seguridad alimentaria que enfrenta el país.
Sección 2 – Como parte del proceso de investigación y sin entenderse como una limitación, la Comisión deberá citar a Vistas Públicas a representantes de las siguientes entidades, agencias y organizaciones científicas y comunitarias:
Sección 3. – Como resultado de la información técnica y científica que se obtenga en el proceso de vistas públicas, la Comisión deberá elaborar un informe exhaustivo y detallado, que incluya hallazgos sobre las determinaciones de política pública relacionadas con la planificación de la producción agrícola y agropecuaria necesaria para superar la situación de inseguridad alimentaria, o evitar que esta situación empeore en el futuro previsible, en un término no mayor de ciento ochenta (180) días, después de aprobada esta Resolución.
Sección 4. – Esta Resolución entrará en vigor inmediatamente después de su aprobación.
United States Department of Agriculture, rescatado de: https://www.nass.usda.gov/Publications/AgCensus/2022/Full_Report/Outlying_Areas/Puerto_Rico/prv1.pdf. ↑
Refiérase al Apéndice Estadístico del Informe Económico al Gobernador y a la Legislatura 2025, Tabla 13. ↑
Ibid., Tabla 11. ↑
Javier Pérez Lafont, rescatado de https://www.elnuevodia.com/opinion/punto-de-vista/puerto-rico-la-crisis-alimentaria-que-no-queremos-ver/. ↑
Ibid. ↑
Ibid. ↑
Apéndice Estadístico del Informe Económico al Gobernador y a la Legislatura 2025, Tabla 6. ↑
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