GOBIERNO DE PUERTO RICO
20ma Asamblea 2da Sesión
Legislativa Ordinaria
CÁMARA DE REPRESENTANTES
R. de la C. 138
SEGUNDO INFORME PARCIAL
25 de septiembre de 2025
A LA CÁMARA DE REPRESENTANTES DE PUERTO RICO:
La Comisión de Asuntos de la Mujer de la Cámara de Representantes del Gobierno de Puerto Rico, previo estudio, investigación y consideración de la Resolución de la Cámara 138, tiene a bien someter este Segundo Informe Parcial con sus hallazgos, recomendaciones y conclusiones.
ALCANCE DE LA MEDIDA
La Resolución de la Cámara Núm. 138, para ordenar a la Comisión de Asuntos de la Mujer de la Cámara de Representantes de Puerto Rico realizar una investigación sobre todo asunto relacionado al desarrollo pleno de la mujer en la sociedad, orientada a garantizar y ampliar las oportunidades para que las mujeres tengan acceso a los procesos de formación y capacitación personal, ocupacional y profesional; promover acciones concretas dirigidas a mejorar significativamente las condiciones de vida de las mujeres en sus comunidades; alcanzar una verdadera igualdad, al impulsar, divulgar y ejecutar una política pública de verdadera equidad de género; los derechos legales y constitucionales de la mujer y su situación o estado en la sociedad en los aspectos jurídicos, económicos, políticos y sociales; el discrimen contra la mujer o posible violación de sus derechos legales y constitucionales; feminicidios; las necesidades de las madres solteras y sus familias, de las jóvenes que por razones de violencia, embarazos prematuros o circunstancias económicas, entre otras, optan por abandonar sus estudios, de las mujeres que por maltrato o divorcio requieren de un techo seguro, de las profesionales que requieren apoyo gubernamental para el cuido de sus hijos e hijas y acceso a oportunidades de empleo y actividades empresariales y de las que requieren acceso adecuado a servicios de salud sexual y reproductiva, prenatales, de parto y postparto; y para otros fines relacionados.
Este Segundo Informe Parcial se ha enfocado en el aspecto específico de la relación entre la salud mental y la violencia domestica contra las mujeres. A continuación, presentamos los hallazgos, recomendaciones y conclusiones sobre este particular.
ANÁLISIS DE LA MEDIDA
Para el análisis y dar cumplimiento a las disposiciones de la R. de la C. 138 solicitamos a: Instituto de Estadísticas de PR, Oficina de la Procuradora de las Mujeres, a la Administración de Servicios de Salud Mental y contra la Adicción (ASSMCA) información relacionada a la relación entre la salud mental y la violencia doméstica en contra de las mujeres.
El Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, en contestación al requerimiento de información por la Comisión de Asuntos de la Mujer basada en la Resolución de la Cámara 138, nos informa que la violencia contra las mujeres y su impacto en la salud mental es un problema global que requiere atención urgente y soluciones integrales.
Estadísticas Globales
Mujeres Víctimas de Violencia con Condiciones de Salud Mental
Sugieren que es esencial que las políticas públicas relacionadas con la equidad de género incorporen la salud mental como un componente fundamental. Se recomienda el desarrollo de intervenciones que reconozcan y atiendan la relación entre violencia y salud mental de manera holística y efectiva. Destacan la gravedad del problema y la necesidad de acciones concretas para abordar la violencia contra las mujeres y su impacto en la salud mental.
La Oficina de la Procuradora de las Mujeres (OPM), en atención al requerimiento contenido en la Resolución de la Cámara 138, presentaron, en resumen:
La OPM reconoce la importancia de la intersección entre violencia y salud mental en el proceso de recuperación de las víctimas. Están en gestiones para establecer acuerdos colaborativos que permitan avanzar en esta área y mejorar la atención integral.
La Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA), a través del escrito en contestación al requerimiento informa que de la evidencia recopilada en el informe demuestra de forma inequívoca que la violencia hacia la mujer y la salud, metal están estrechamente interrelacionadas, involucrando no solo a las secuelas psicológicas de las víctimas, sino también factores asociados a muchos agresores.
La ASMMCA reconoce que la violencia contra las mujeres es un grave problema de salud pública en Puerto Rico.
La prevalencia del Trastorno de Estrés Postraumático en mujeres víctimas de violencia doméstica nivel internacional oscila entre un 33% y un 84%. Esto significa que al menos de cada tres mujeres maltratadas desarrollara síntomas postraumáticos significativos, y en algunas muestras, el porcentaje puede superar las tres cuartas partes de las victimas estudiadas. La variabilidad depende de los factores como la gravedad del abuso y la presencia de apoyo social.
Los síntomas comunes del Trastorno de Estrés Postraumático en sobrevivientes de violencia incluyen:
ASMMCA informa que según estudios internacionales entre un 31% y más del 60% de las víctimas de violencia severa desarrollan síntomas postraumáticos significativos. Esta variabilidad en los porcentajes depende de diversos factores, como la gravedad y cronicidad del abuso. En general, se establece que el Trastorno de Estrés Postraumático es común entre sobrevivientes de género.
En Puerto Rico, más del 82% de las víctimas de violencia domesticas son mujeres. Esta cifra refleja la marcada disparidad de género en este tipo de violencia. La mayoría de las mujeres agredidas se encuentran en el rango de edad de 21 a 44 años.
Se recomienda un tratamiento especializado de doble vía para las personas agresoras con trastornos mentales concurrentes, que aborde simultáneamente el abuso de sustancias y problemas psicológicos subyacentes. Además, se sugiere adaptar el plan de intervención según las necesidades clínicas especificas del agresor, incluyendo terapia cognitivo-conductual y programas estructurados con supervisión legal estricta. Esto busca reducir la violencia al tratar la raíz multifactorial del problema.
Se estima que entre el 13% y el 24% de los casos de trastornos como la depresión, la ansiedad y el Trastorno de Estrés Postraumático en mujeres están vinculados a antecedentes de violencia física o sexual. Además, se han encontrado que aproximadamente el 47% de las mujeres maltratadas padecen de depresión clínica, lo que indica una alta correlación con el desarrollo de trastornos postraumáticos.
La prevalencia del Trastorno de Estrés Postraumático en mujeres víctimas de violencia domestica a nivel internacional oscila entre un 33% y un 84%. Esto significa que al menos una de cada tres mujeres maltratadas desarrollara síntomas postraumáticos significativos. La variabilidad en estas cifras depende de factores como la gravedad del abuso y el apoyo social disponible.
Los agresores de pareja enfrentan principalmente problemas de salud mental como depresión, ansiedad, siendo el trastorno de personalidad un componente sobresaliente en el perfil clínico de los agresores. Metaanálisis recientes confirman que los perpetradores de violencia domestica presentan con elevada frecuencia rasgos o diagnósticos de personalidad patológico (Collison &Lynam 2021; Spencer et al., 2020). En particular el Trastorno Antisocial de la Personalidad, caracterizados por impulsividad, falta de empatía y violación crónica de normas, exhiben las tasas más altas de maltrato, lo que concuerda con la fuerte asociación entre este trastorno y la agresión intima (Collison & Lynam, 2021). Otras condiciones de personalidad del llamado de Cluster B, como la psicopatía y el narcisismo, también han documentado en agresores: se estima que entre un 15% y 30% de los maltratadores podrían presentar rasgos psicopáticos clínicamente relevantes (Robertson et al., 2020) y la grandiosidad egocéntrica propia del narcisismo correlaciona positivamente con comportamientos abusivos (Spencer et al., 2020). Los perfiles de personalidad patológica (Antisocial, limite, psicopático y narcisista) constituyen parte integral del cuadro clínico de muchos perpetradores.
Además, muchos presentan antecedentes de trauma psicológico y abuso de sustancias, lo que complica su perfil clínico. Esta combinación de condiciones de salud mental está profundamente entrelazada con su conducta violenta.
Se recomienda realizar una evaluación exhaustiva de la salud mental al inicio del tratamiento para identificar trastornos como depresión, ira patológica y consumo de sustancias, además, es crucial adaptar el plan de intervención a las necesidades clínicas especificas del agresor, integrando terapia para el manejo de ira y programas educativos. También se sugiere coordinar con el sistema judicial para asegurar el cumplimiento del tratamiento y supervisión.
Según el protocolo del CTIAM, se coordinan servicios como vivienda, empleo, asistencia alimenticia, servicios legales y atención a la salud física. Además, se proporciona orientación sobre medidas de seguridad y se activa un protocolo específico para el manejo de situaciones de violencia doméstica y órdenes de protección. Estos servicios buscan atender integralmente las necesidades de las víctimas y garantizar su seguridad y bienestar.
Se recomienda incorporar la perspectiva de las sobrevivientes en el diseño de servicios para garantizar que sean accesibles, especializados y efectivos, especialmente para grupos de mayor riesgo. Además, es fundamental la capacidad y respuesta del sistema de salud, asegurando que los profesionales indaguen proactivamente sobre la violencia domestica durante las consultas. Por último, se sugiere desarrollar políticas públicas que financien estos servicios especializados y capaciten a los profesionales adecuadamente las necesidades de las sobrevivientes.
Casi el 38% de los agresores busca ayuda para sus problemas de salud mental, lo que equivale a aproximadamente el 5% de las llamadas a servicios de apoyo en 2024. Esto sugiere una creciente visibilidad del problema y una mayor disposición de algunos agresores a reconocer su necesidad de asistencia profesional.
Anualmente, se reporta aproximadamente el 84% de los incidentes de violencia doméstica en Puerto Rico con víctimas mujeres. Esto refleja una alta proporción de mujeres afectadas por este tipo de violencia en la isla. Sin embargo, es importante señalar que muchas víctimas no denuncian los abusos, lo que puede subestimar la prevalencia real del problema.
Estudios internacionales han documentado violencia en parejas adolescentes muy jóvenes. En un estudio realizado en Malaui por Kidman y Kohler (2020), por ejemplo, un 87% de las adolescentes encuestadas ha experimentado algún tipo de violencia en el noviazgo, principalmente maltrato psicológico. Este dato resalta a la alta incidencia de violencia en relaciones de pareja entre adolescentes.
CONCLUSIÓN Y RECOMENDACIÓN
Contando con el beneficio de la información provista por el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, la Oficina de la Procuradora de las Mujeres y la Administración de Servicios de Salud Mental y contra la Adicción, esta Comisión realizó el análisis parcial de la investigación. El impacto en la salud mental de la violencia de genero tiene efectos devastadores en la salud mental de las víctimas a corto y largo plazo, urge la intervención de especialistas de la salud mental y conducta humana para poder cerrar el círculo y romper las cadenas generacionales.
La Comisión de Asuntos de la Mujer de la Cámara de Representantes, presenta un Informe Parcial de la Investigación conforme a la R. de la C. 138, en relación entre la salud mental y la violencia doméstica en contra de las mujeres. Por todo lo antes expuesto, la Comisión de Asuntos de la Mujer de la Cámara de Representantes del Gobierno de Puerto Rico, somete ante este Cuerpo su Segundo Informe Parcial sobre la Resolución de la Cámara 138.
Respetuosamente sometido,
Hon. Wanda del Valle Correa
Presidenta
Comisión de Asuntos de la Mujer
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