GOBIERNO DE PUERTO RICO
20 ma. Asamblea 2 da. Sesión
Legislativa Ordinaria
SENADO DE PUERTO RICO
P. de la C. 475
INFORME POSITIVO
17 de septiembre de 2025
AL SENADO DE PUERTO RICO:
La Comisión de Educación, Arte y Cultura del Senado de Puerto Rico, previo estudio y consideración del Proyecto de la Cámara 475, presenta a este Alto Cuerpo Legislativo el Informe Positivo de la presente medida, con las enmiendas contenidas en el entirillado electrónico que se acompaña.
ALCANCE DE LA MEDIDA
El Proyecto de la Cámara 475, tiene el propósito de enmendar el Artículo 9.10 de la Ley Núm. 85-2018, según enmendada, conocida como “Ley de Reforma Educativa de Puerto Rico”, a los fines de establecer que dentro de los talleres y campañas educativas sobre estilos de vida saludables y buenas prácticas nutricionales dispuestos en dicho Artículo, se incluya orientación y educación con respecto a la prevención de trastornos alimenticios, tales como la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón, entre otros.
El Proyecto de la Cámara 475, constituye un esfuerzo legislativo de gran trascendencia en el ámbito educativo y de salud pública, al proponer la incorporación de talleres y campañas educativas que incluyan orientación sobre la prevención de los trastornos alimenticios en las escuelas del país. Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) representan un serio problema de salud mental y física que impacta de manera directa la calidad de vida de quienes los padecen, así como de sus familias y comunidades. De acuerdo con estimados recientes, aproximadamente un 9% de la población estadounidense, equivalente a 28.8 millones de personas, padecerá un trastorno alimentario en algún momento de su vida. La magnitud del problema queda aún más evidenciada al señalarse que cada 52 minutos fallece una persona como consecuencia directa de un trastorno alimenticio, lo que representa unas 10,200 muertes al año. Asimismo, el costo económico anual asociado a estos desórdenes asciende a 64.7 billones de dólares, lo que refleja la gravedad y el alcance de sus repercusiones sociales y económicas.
Entre los trastornos más comunes se encuentran la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón, cada uno con consecuencias graves para la salud física y mental. La anorexia puede provocar deterioro orgánico severo y hasta la muerte debido a la malnutrición extrema; la bulimia se asocia a desequilibrios electrolíticos y problemas cardíacos; mientras que el trastorno por atracón conlleva un mayor riesgo de obesidad, diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Además, investigaciones demuestran que las personas con TCA presentan tasas más elevadas de depresión, ansiedad, conductas autolesivas e incluso suicidios en comparación con la población general.
Es alarmante destacar que estos trastornos suelen iniciar en la adolescencia, etapa crítica del desarrollo en la que la presión social, los estereotipos de belleza y los factores emocionales tienen un impacto decisivo en la construcción de la identidad. Las estadísticas reflejan que las mujeres jóvenes son las más afectadas, aunque la incidencia en varones ha ido en aumento, lo que subraya la necesidad de medidas inclusivas y preventivas que alcancen a toda la población escolar. La situación se agrava en el caso de niños y adolescentes, ya que los nutrientes son fundamentales durante las etapas de crecimiento. Una detección tardía puede causar daños físicos irreversibles y comprometer el desarrollo físico, cognitivo y emocional de los estudiantes.
Ante este panorama, se hace evidente la urgencia de implantar estrategias de educación, concienciación y prevención desde el entorno escolar. La escuela constituye un espacio privilegiado para fomentar hábitos alimentarios saludables, promover una imagen corporal positiva y fortalecer el bienestar emocional de los estudiantes. Incluir de manera expresa la orientación sobre trastornos alimenticios dentro de los programas y campañas de salud escolar permitirá no solo prevenir su aparición, sino también identificar señales tempranas que faciliten una intervención adecuada y oportuna. De esta manera, el Estado cumple con su deber de proteger la salud integral de la niñez y juventud de Puerto Rico.
ANÁLISIS DE LA MEDIDA
La Comisión de Educación, Arte y Cultura del Senado de Puerto Rico, en adelante, Comisión, como parte de la evaluación y análisis del P. de la C. 475, solicitó memoriales explicativos al Departamento de Educación de Puerto Rico; Departamento de Salud; Asociación de Psicología de Puerto Rico; UPR Recinto de Ciencias Médicas; Colegio de Nutricionista y Dietistas de Puerto Rico y la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA).
Al momento de la redacción de este informe, no habíamos recibido los memoriales explicativos de la UPR Recinto de Ciencias Médicas, ni del Colegio de Nutricionista y Dietistas de Puerto Rico.
DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN DE PUERTO RICO
El Departamento de Educación de Puerto Rico (DEPR) expresó en su memorial, que la medida es coherente con la misión de promover el bienestar y la formación completa de los estudiantes, al atender no solo sus necesidades académicas, sino también su salud física, emocional y social.
Los trastornos de la conducta alimentaria son reconocidos como condiciones de salud mental complejas y multifactoriales que afectan principalmente a niños y adolescentes, impactando negativamente su salud, su rendimiento académico y sus relaciones interpersonales. El memorial enfatiza que la adolescencia es una etapa crítica en la que suelen aparecer los primeros signos de estos trastornos, por lo que la prevención desde el entorno escolar resulta indispensable. La inclusión de orientación sobre estos temas permitirá no solo concienciar a los estudiantes, sino también facilitar la detección temprana y la intervención oportuna.
El DEPR respalda la propuesta porque fomenta la colaboración interagencial y con entidades del tercer sector, lo que asegura un enfoque integral en la atención de la salud de la comunidad estudiantil. La medida refuerza la función del Programa de Enfermería Escolar y de los equipos interdisciplinarios socioemocionales del Departamento, quienes desarrollan campañas de concienciación, capacitan al personal docente para identificar señales de alerta y coordinan esfuerzos con las familias y profesionales de la salud. Además, se recomienda la creación de un directorio de recursos gratuitos para facilitar la coordinación de estas iniciativas en las escuelas.
El memorial concluye que el P. de la C. 475 es una propuesta necesaria y cónsona con la política pública educativa vigente. El Departamento de Educación no tiene objeción alguna a su aprobación y reconoce que la medida contribuirá a crear comunidades escolares más seguras y saludables, donde la prevención y la orientación en torno a los trastornos alimenticios se conviertan en herramientas clave para garantizar la salud integral de los estudiantes. Asimismo, reitera su disponibilidad para colaborar en la implantación de las disposiciones que se aprueben, en beneficio de la niñez y juventud de Puerto Rico
DEPARTAMENTO DE SALUD
El Departamento de Salud de Puerto Rico, junto con la Comisión de Alimentación y Nutrición de Puerto Rico (CANPR), expresó su respaldo al Proyecto de la Cámara 475. Este subraya que los TCA son condiciones de salud mental y física de gran complejidad, que afectan sobre todo a niños y adolescentes en etapas críticas de desarrollo. La prevención desde la escuela se considera una herramienta esencial para educar, concienciar y detectar tempranamente posibles casos, reduciendo así el impacto en la salud física y emocional de la juventud. Se enfatiza que la educación nutricional puede normalizar hábitos alimentarios, desmontar mitos dañinos sobre la alimentación y el peso, y fortalecer la autoestima, promoviendo a su vez la positividad corporal y evitando el estigma asociado al peso.
La Academia Americana de Pediatría y la Academia de Nutrición y Dietética coinciden en que la educación nutricional temprana, enfocada en la salud y no en la “cultura de la dieta”, puede disminuir la incidencia de TCA y de obesidad, además de mejorar la recuperación en aquellos que ya los padecen.
El Departamento de Salud recordó que, mediante la Ley Núm. 132-2023, se estableció el Día de la Lucha contra los Trastornos de la Conducta Alimentaria (30 de noviembre de cada año), como un esfuerzo para educar y sensibilizar al pueblo. No obstante, la aprobación del P. de la C. 475 permitirá ampliar y formalizar estas iniciativas dentro del sistema educativo, alcanzando a una población más amplia en etapa escolar.
Por otra parte el memorial incluye observaciones y recomendaciones puntuales para fortalecer la medida, entre las que destacan:
El Departamento de Salud concluye que el P. de la C. 475 es una herramienta clave y necesaria para atender una problemática de salud pública en aumento. La medida permitirá reforzar la educación preventiva en los planteles escolares, fomentar hábitos de vida saludables, y brindar a los estudiantes, padres y maestros herramientas para enfrentar los TCA con un enfoque positivo y de apoyo integral. Por todo lo anterior, el Departamento endosa la aprobación del proyecto, sujeto a las recomendaciones técnicas señaladas, y reitera su disposición para colaborar en la implantación de esta política pública.
DEPARTAMENTO DE LA FAMILIA
El Departamento de la Familia en coordinación con la Comisión de Alimentación y Nutrición de Puerto Rico, reconoce en su memorial explicativo que los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son desórdenes mentales graves que alteran la relación con la comida, el peso y la imagen corporal, y que tienen consecuencias devastadoras para la salud física y emocional de los niños y adolescentes. Señala que la intervención temprana es crucial para evitar daños permanentes durante etapas de crecimiento y desarrollo. Por eso, considera que la educación es una herramienta esencial para identificar y prevenir estas condiciones desde la escuela.
Aunque el Departamento no es una agencia especializada en temas clínicos de salud, enfatiza su rol como agencia de protección social y como administrador de programas que promueven una nutrición adecuada y accesible para las familias más necesitadas. Entre ellos se destacan:
Estos programas no solo combaten la inseguridad alimentaria, sino que también fomentan una alimentación saludable y la autosuficiencia familiar, lo cual se complementa con la medida al atender la raíz social de los problemas de nutrición.
Postura y deferencia a otras agencias
El Departamento de la Familia respalda la aprobación del P. de la C. 475, pero subraya que, al tratarse de una medida con componentes de salud y de educación, concede deferencia a los análisis técnicos y recomendaciones que realicen el Departamento de Salud y el Departamento de Educación, entidades con el peritaje especializado en trastornos alimentarios y en la implantación de programas escolares.
El memorial concluye que la medida es necesaria porque permitirá prevenir y atender de manera más eficaz los trastornos alimentarios en la niñez y la adolescencia, garantizando una educación que no solo instruya en lo académico, sino que también proteja la salud integral de los estudiantes.
ADMINISTRACIÓN DE SERVICIOS DE SALUD MENTAL
Y CONTRA LA ADICCIÓN (ASSMCA)
La Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA) expresó su respaldo al Proyecto de la Cámara 475, que propone enmendar el Artículo 9.10 de la Ley de Reforma Educativa de Puerto Rico (Ley 85-2018) para incluir de manera explícita la orientación y educación sobre la prevención de trastornos alimenticios como la anorexia, la bulimia y el trastorno por atracón, dentro de los talleres y campañas educativas sobre estilos de vida saludables.
ASSMCA subraya que la salud física y mental de los estudiantes es un componente fundamental para su bienestar general y su desempeño académico. Sin embargo, la ley vigente no contempla de forma clara la prevención de los trastornos alimenticios, lo cual representa un vacío importante dada la magnitud del problema.
Estos trastornos suelen manifestarse en la adolescencia, una etapa marcada por la vulnerabilidad ante presiones sociales, estigmas y expectativas irreales sobre la imagen corporal. La falta de educación adecuada provoca que estas condiciones sean mal comprendidas o pasen desapercibidas entre estudiantes, padres y educadores.
La Consulta Juvenil 2020-2022, comisionada por ASSMCA, evidenció la urgencia del tema: más de 100,000 estudiantes han sido víctimas de acoso escolar en algún momento de su vida y un 26.6% en el último año (aproximadamente 48,533 estudiantes). Dentro de las razones reportadas por jóvenes de 7mo a 12mo grado, el 10.7% mencionó la apariencia física y un 5.15% el peso como causas principales de acoso, factores directamente vinculados con la autoimagen y el riesgo de desarrollar trastornos alimentarios.
Es por ello que, ASSMCA sostiene que la aprobación de esta medida permitirá:
El memorial enfatiza que la prevención es la herramienta más poderosa contra los trastornos alimenticios, y que incluir esta orientación en el currículo escolar es una acción urgente y necesaria para atender un problema que, aunque a menudo invisible, tiene consecuencias devastadoras. Por ello, ASSMCA endosa la aprobación del P. de la C. 475, entendiendo que esta medida refuerza el compromiso del Gobierno de Puerto Rico con la salud integral de la niñez y juventud de la Isla.
ASOCIACIÓN DE PSICOLOGÍA DE PUERTO RICO
La Asociación de Psicología de Puerto Rico (APPR), principal entidad que agrupa a los profesionales de la psicología en la Isla, expresó su respaldo al Proyecto de la Cámara 475. La APPR reconoce que los trastornos alimentarios son condiciones complejas y multifactoriales, que surgen de la interacción de factores genéticos, biológicos, psicológicos, sociales y culturales. Entre ellos se encuentran la predisposición genética, la baja autoestima, la depresión, la ansiedad, las dinámicas familiares disfuncionales, el historial de abuso o negligencia, así como la presión mediática y los estándares sociales de belleza. Estas condiciones no solo afectan la salud física y emocional, sino que suelen estar vinculadas a problemáticas significativas que requieren atención clínica especializada.
Por tal razón, la APPR considera que la educación preventiva en las escuelas es un paso imprescindible, pero advierte que debe complementarse con mecanismos de detección temprana e intervención que permitan atender de manera más efectiva esta problemática.
La Asociación sugiere varias acciones que refuerzan la necesidad de aprobar la medida y que aseguran su implementación efectiva:
El memorial concluye que la aprobación del P. de la C. 475 es necesaria porque permitirá que el sistema educativo integre un enfoque preventivo frente a los trastornos alimentarios, promueva la salud integral de los estudiantes y facilite la identificación temprana de situaciones que, de no atenderse, pueden derivar en problemas de salud graves y persistentes. La APPR reitera su disposición de colaborar en la elaboración de campañas y en la inclusión de profesionales capacitados que aseguren la efectividad de esta política pública.
IMPACTO FISCAL MUNICIPAL
En cumplimiento con el Artículo 1.007 de la Ley 107-2020, según enmendada, conocida como "Código Municipal de Puerto Rico", la Comisión de Educación, Arte y Cultura del Senado de Puerto Rico certifica que el P. de la C. 475, no impone obligación económica alguna en los presupuestos de los gobiernos municipales.
CONCLUSIÓN
Luego de un análisis ponderado de la medida y de los memoriales sometidos por las distintas agencias y entidades consultadas, la Comisión de Educación, Arte y Cultura concluye que el Proyecto de la Cámara 475 resulta no solo meritorio, sino también indispensable para atender una problemática de salud pública y educativa que afecta a miles de niños, adolescentes y jóvenes en Puerto Rico.
Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA); entre ellos la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por atracón; son condiciones complejas, multifactoriales y de graves consecuencias físicas, emocionales y sociales. Los datos presentados reflejan que estos desórdenes suelen iniciarse en la adolescencia, etapa en la cual la presión social, los estigmas de la imagen corporal y la influencia de los medios pueden impactar de manera devastadora la autoestima y el bienestar integral de los estudiantes. Las estadísticas evidencian que estas condiciones no solo afectan la salud física, sino que también están asociadas con mayores índices de depresión, ansiedad, conductas autolesivas e, incluso, con intentos y casos de suicidio.
El consenso de los memoriales recibidos reafirma que la prevención es la herramienta más poderosa en la lucha contra los TCA. En este sentido, la inclusión expresa de orientación y educación sobre su prevención dentro de los talleres y campañas escolares representa una medida proactiva, necesaria y urgente, que permitirá educar desde temprana edad, fomentar una imagen corporal positiva, derribar mitos dañinos sobre la alimentación y el peso, y normalizar hábitos alimentarios saludables.
El Departamento de Educación, como principal entidad a cargo del sistema público escolar, destacó la pertinencia de esta medida al integrarse con programas ya existentes, como el Programa de Enfermería Escolar y los equipos interdisciplinarios socioemocionales, y recomendó fortalecer la colaboración interagencial para lograr un impacto mayor. Por su parte, el Departamento de Salud y la Comisión de Alimentación y Nutrición enfatizaron que la medida permitirá ampliar y formalizar esfuerzos ya en marcha, como el Día de la Lucha contra los Trastornos de la Conducta Alimentaria, y recomendaron ajustes técnicos al lenguaje legal para asegurar una cobertura más amplia y precisa. El Departamento de la Familia reafirmó la importancia de la medida en tanto complementa su rol de agencia de protección social y su trabajo en programas que promueven la nutrición adecuada y accesible.
Asimismo, ASSMCA recalcó la urgencia de la aprobación a la luz de los datos de la Consulta Juvenil 2020-2022, que revelan cómo el acoso por apariencia física y peso impacta directamente a decenas de miles de estudiantes y aumenta el riesgo de desarrollar TCA. Finalmente, la Asociación de Psicología de Puerto Rico resaltó la necesidad de que la medida se complemente con intervenciones de detección temprana, adiestramiento a maestros y familias, y la inclusión de profesionales de la salud mental y nutricional en las campañas escolares, de manera que se garantice una atención integral.
En conjunto, estos memoriales confirman que el P. de la C. 475 armoniza con la política pública vigente, responde a una necesidad real y urgente de nuestro sistema educativo y de salud, y refuerza el compromiso del Estado con la protección de la niñez y juventud puertorriqueña. Su aprobación permitirá crear comunidades escolares más seguras, informadas y saludables; empoderar a padres, maestros y estudiantes en la identificación temprana de señales de alerta; y, sobre todo, contribuir a la formación de ciudadanos más resilientes, con mayor bienestar físico, emocional y social.
Cabe señalar que en su versión original la medida indicaba que se trataba de una enmienda al Artículo 9.10 de la Ley 85-2018; no obstante, tras las últimas enmiendas realizadas a la Ley de Reforma Educativa, el artículo al que se hace referencia es el Artículo 9.11, por lo que se realizaron las correspondientes enmiendas en el entirillado electrónico que se acompaña para atemperarlo a la realidad jurídica.
A TENOR CON LO ANTES EXPUESTO, la Comisión de Educación, Arte y Cultura del Senado de Puerto Rico previo al estudio y consideración del Proyecto de la Cámara 475, recomienda la aprobación de la medida, con las enmiendas contenidas en el entirillado electrónico que se acompaña.
Respetuosamente sometido,
Hon. Brenda Pérez Soto
Presidenta
Comisión de Educación, Arte y Cultura
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