GOBIERNO DE PUERTO RICO
20ma. Asamblea 3ra. Sesión
Legislativa Ordinaria
CAMARA DE REPRESENTANTES
P. de la C. 1092
INFORME POSITIVO
10 de junio de 2026
A LA CÁMARA DE REPRESENTANTES:
La Comisión de Desarrollo Económico de la Cámara de Representantes de Puerto Rico; previo estudio y consideración del Proyecto de la Cámara 1092, tiene a bien recomendar a este Alto Cuerpo la aprobación de la pieza legislativa con las enmiendas incluidas en el Entirillado Electrónico que acompaña este informe.
ALCANCE DE LA MEDIDA
El Proyecto de la Camara 1092 con el finde “enmendar los Artículos 1.2, 1.4 y 2.3 de la “Ley de Política Pública de Diversificación Energética por Medio de la Energía Renovable Sostenible y Alterna en Puerto Rico”, Ley 82-2010, según enmendada,; a los fines de actualizar la Declaración de Política Pública para reforzar la diversificación energética y la reducción de emisiones; añadir definiciones relativas a los Reactores Modulares Pequeños (SMR, por sus siglas en inglés) y promover la investigación sobre su posible implementación en Puerto Rico; ordenar a la Universidad de Puerto Rico a desarrollar currículos académicos y programas de investigación enfocados en alternativas energéticas modernas y de menor impacto ambiental, así como a diseñar y ejecutar programas educativos comunitarios sobre fuentes de energía limpias; y para otros fines relacionados.”
INTRODUCCIÓN
El Proyecto de la Cámara 1092 busca enmendar la política pública energética de Puerto Rico, a los fines de incluir la energía nuclear como una opción de energía limpia, constante y resiliente, a los esfuerzos de renovar el sistema energético del país.
La política pública energética actual, definida en la “Ley de Política Pública Energética de Puerto Rico”, Ley Núm. 17 de 11 de abril de 2019, según enmendada, establece como principio rector la transformación del sistema eléctrico hacia un modelo moderno, resiliente, asequible y sustentado en fuentes limpias y de menor impacto ambiental. Mientras tanto, el vertiginoso ritmo de los avances tecnológicos en el sector energético global exige que el marco legal vigente se mantenga dinámico y responda con responsabilidad a nuevas alternativas que emergen como herramientas viables para fortalecer la seguridad energética del País.
En esa dirección, el Proyecto de la Cámara 1092 propone integrar la energía nuclear, particularmente mediante tecnologías avanzadas como los reactores modulares pequeños (SMR), dentro del espectro de opciones que Puerto Rico puede estudiar como parte de su política pública energética. La medida no altera las metas de Cartera de Energía Renovable establecidas en la Ley Núm. 17-2019; con estas enmiendas propuestas a la “Ley de Política Pública de Diversificación Energética por Medio de la Energía Renovable Sostenible y Alterna en Puerto Rico”, Ley 82 de 2010, según enmendada, se amplía el marco de análisis para reconocer que la evolución tecnológica abre paso a nuevas soluciones de bajas emisiones que pueden complementar, y no sustituir, el despliegue acelerado de fuentes renovables en la Isla.
Incorporar la energía nuclear como una alternativa sujeta a evaluación técnica, económica, ambiental y regulatoria constituye un paso necesario para asegurar que Puerto Rico no quede rezagado frente a las tendencias internacionales en materia de innovación energética. La inclusión de esta opción dentro del entorno de política pública permitirá al País explorar tecnologías firmes, modernas y potencialmente adaptables a las limitaciones de infraestructura, topografía y confiabilidad del sistema eléctrico local.
En síntesis, el P. de la C. 1092 persigue actualizar el marco legal vigente para habilitar un análisis responsable y basado en evidencia sobre la posible función de la energía nuclear como componente complementario dentro de la diversificación energética del País, garantizando que futuras decisiones se fundamenten en información científica, capacidades académicas adecuadas y un entendimiento claro del impacto que estas tecnologías podrían tener en la resiliencia y sostenibilidad del sistema eléctrico de Puerto Rico.
AnÁlisis de la Medida
Como parte del proceso de evaluación de esta medida, la Comisión recibió memoriales de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), el Negociado de Energía, el Zar de Energía, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), la Universidad de Puerto Rico (UPR), así como del Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico (CIAPR), la Dra. Marvi Matos Rodríguez y la empresa First American Nuclear Company (FANCO).
Además, como parte del proceso de evaluación de la medida, esta Comisión celebró una Vista Ocular el 18 de marzo de 2026, en el Recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, donde conocimos de primera mano el primer currículo universitario enfocado en Ingeniería Nuclear en Puerto Rico, así como a los miembros de la facultad que fueron parte de este proceso. Del mismo modo, se celebró una Vista Pública el 21 de mayo de 2026, en la que participaron representantes del sector público, privado y universitario.
AUTORIDAD DE ENERGIA ELECTRICA
La Autoridad de Energía Eléctrica en su memorial explicativo resalta luego de la aprobación de la Ley 82-2010, según enmendada, han surgido avances tecnológicos que no ha sido contemplados como parte de la política publica actual, debido a que no existían en ese momento. De igual modo, resaltan como en la Republica Dominicana hoy día existe un viceministro de Energía Nuclear, viéndolo como un esfuerzo de renovar la producción de energía en nuestra región.
Como parte de su análisis, la AEE destaca que los avances tecnológicos en la producción de energía nuclear permiten un uso más eficiente y adecuado de los recursos de combustible nuclear, el reciclaje de combustible gastado y una reducción significativa del volumen, toxicidad y vida útil de los residuos, lo que a su vez garantiza un mejor desempeño ambiental en su ciclo de producción.
Como parte de su análisis, la AEE destaca que, “de los estudios del sistema eléctrico de Puerto Rico y la experiencia operacional de la Autoridad, se ha encontrado que implementar una sola tecnología de suplido de energía no es beneficioso para el servicio de electricidad. La diversificación de las fuentes de energía aporta resiliencia, confiabilidad, estabilidad y seguridad a la red eléctrica. Por esto, la Autoridad apoya el estudio y evaluación científica y financiera de tecnologías probadas comercialmente para la producción de energía eléctrica.”
Además, se resalta que, “entre las tecnologías disponibles en el mercado hoy día, la energía nuclear, en particular los reactores modulares pequeños (SMR), surge como una alternativa que amerita estudiarse para validar su viabilidad en Puerto Rico, especialmente para respaldar una red descentralizada con alta penetración de generación distribuida.” En cuanto a esto, mencionan que, “el 11 de mayo de 2020, el Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE) publicó un estudio preliminar de viabilidad de pequeños reactores modulares y microreactores para Puerto Rico (Preliminary Feasibility Study for Small Modular Reactors and Microreactors in Puerto Rico). Este informe incluye una evaluación del mercado eléctrico, diseño de electricidad y de reactores, análisis de la red eléctrica, el marco legal y regulatorio aplicable a la energía nuclear, aspectos de financiamiento y consideraciones operacionales para SMR en la isla.”
Este estudio, entre otras cosas, examina la posible necesidad de reactores avanzados en Puerto Rico, sopesando beneficios y desafíos, entre otros factores relevantes. La AEE, en su memorial resalta que:
“De los argumentos establecidos en el estudio de viabilidad del DOE, los SMR podrían ser una alternativa de generación de energía para Puerto Rico. También, entre las características de diseño de los SMR, estos se distinguen por su modularidad y compacidad, son adecuados para ubicaciones en las cuales las centrales eléctricas más grandes no son viables y su transportación se puede llevar a cabo por medios convencionales. Estos se clasifican por su capacidad de carga, según definido por la Administración Internacional de Energía Atómica (OIEA, por sus siglas en inglés):
• Micro reactores: menos de 10 MW.
• Mini reactores: de 10 MW a 50 MW
• Reactores Modulares Pequeños: de 50 MW a 300 MW.
Los siguientes son algunos de los principales diseños de tecnología existente de SMR:
• Reactores de agua ligera (LWR, por sus siglas en inglés).
• Reactores refrigerados por gas de alta temperatura (HTGR, por sus siglas en inglés).
• Reactores de metal líquido (LMR, por sus siglas en inglés).
• Reactores de sales fundidas (MSR, por sus siglas en inglés).
Con respecto a la Sección 4 del Proyecto, sobre esfuerzos académicos, la AEE la reconoció como una iniciativa positiva, al apoyar los esfuerzos educativos y ordenar a la Universidad de Puerto Rico (UPR) el desarrollo de currículos académicos y programas de investigación enfocados en alternativas energéticas modernas y de menor impacto ambiental, incluyendo energía nuclear, así como SMR, entre otros. La Autoridad resalta además que la adopción ordenada de tecnologías energéticas emergentes requiere fortalecer las capacidades académicas, científicas y de investigación en Puerto Rico, por lo que la UPR debe estar abierta al desarrollo de currículos subgraduados, graduados y de educación continua, así como programas de investigación aplicada y centros especializados en energías modernas de bajo impacto ambiental, incluyendo fuentes emergentes de bajas emisiones como los SMR y micro reactores, como una alternativa energética moderna.
Al igual que otras entidades que participaron en el proceso de análisis de este proyecto de ley, la AEE recomendó enmendar el leguaje de las definiciones del Artículo 1.4 de la Ley 82-2010, entendiendo que podría sonar contradictorio en el aspecto técnico, incluir la energía nuclear como una fuente de energía renovable sostenible. Durante el proceso de Vistas Públicas se explicó que esto se debe a una posible traducción incorrecta de las políticas públicas federales, donde se intercalan las formas de energías renovables con la energía limpia. A tales fines, se realizaron cambios al proyecto que se presentan en el entirillado electrónico adjunto, con el fin de aclarar la intención de incorporar la posibilidad de incluir la energía nuclear como parte de la política pública energética del país, al ser considerada una de las fuentes de producción de energía más limpias de la actualidad.
Por último, la agencia concluyó su memorial resaltando lo siguiente:
“La Autoridad respalda plenamente esta iniciativa, reconociendo la importancia de fortalecer la formación del talento local y la capacidad de investigación aplicada en energías modernas. Asimismo, coincide en la necesidad de integrar la investigación sobre SMR y otras tecnologías limpias dentro de una estrategia de política pública que combine innovación, educación y participación ciudadana, asegurando que Puerto Rico avance hacia una transición energética sostenible, resiliente y justa, con beneficios ambientales, sociales y económicos para las generaciones presentes y futuras.
En atención a este compromiso, la Autoridad favorece el análisis de tecnologías disponibles para determinar si pueden implementarse en Puerto Rico de forma segura y aportando beneficios económicos y operacionales al sistema energético. En consecuencia, resulta recomendable que se lleve a cabo un análisis objetivo y científico sobre la viabilidad de integrar la energía nuclear en su matriz energética. Además, la incorporación de SMR y micro reactores requeriría el desarrollo de un marco regulatorio local específico que contemple sus particularidades y asegure el cumplimiento de los más altos estándares de seguridad y eficiencia. De igual forma, indispensable promover la aceptación pública mediante programas de transparencia, educación y comunicación que informen adecuadamente sobre los beneficios y niveles de seguridad de estas tecnologías.”
NEGOCIADO DE ENERGIA
El Negociado de Energía de Puerto Rico (NEPR) se expresó de, igual modo, en favor del proyecto arguyendo que, “el NEPR considera beneficiosa la medida en la medida en que promueve la actualización responsable del marco de política pública energética y fomenta la investigación técnica y académica sobre tecnologías emergentes de bajas emisiones, incluyendo los Reactores Modulares Pequeños (SMR)”.
En su memorial, el Negociado explica que, conforme a las responsabilidades que le confiere la “Ley de Transformación y ALIVIO Energético”, Ley Núm. 57 de 27 de mayo de 2014, según enmendada, su función abarca reglamentar, investigar y adjudicar los asuntos relacionados al sistema eléctrico del país, lo que incluye recopilar y analizar información sobre cualquier tecnología que pueda emplearse como recurso energético, sin limitarse a combustibles fósiles o fuentes renovables tradicionales. En ese marco, el NEPR reconoce que el análisis de la energía nuclear, incluyendo los reactores modulares pequeños (SMR), forma parte de ese deber investigativo, especialmente ante los avances tecnológicos recientes y el resurgimiento global del interés en esta alternativa.
El Negociado señala que la energía nuclear ha mostrado beneficios en materia de estabilidad operativa, reducción de emisiones y producción continua de electricidad, destacando su uso extendido en múltiples jurisdicciones del mundo. Sin embargo, también enfatiza que se trata de una de las opciones más complejas y controvertibles, debido a las exigencias asociadas a la seguridad, la gestión de residuos radioactivos y la necesidad de un marco regulatorio altamente robusto. A esos fines, puntualiza que la experiencia internacional demuestra la importancia de contar con sistemas de protección, normas estrictas y supervisión rigurosa en todos los aspectos de la operación nuclear.
El NEPR subraya que cualquier consideración sobre energía nuclear en Puerto Rico requiere una evaluación adecuada de la geografía y topografía de la isla, incluyendo su ubicación en una zona sísmica y expuesta a huracanes. Además, recuerda que, aunque la política pública energética vigente no prohíbe la energía nuclear, esta no ha sido considerada históricamente entre las alternativas energéticas contempladas y permanece pendiente una evaluación más amplia sobre su aceptación social y el manejo de sus implicaciones ambientales.
En cuanto al proyecto bajo evaluación, el NEPR entiende que la propuesta de enmendar la Ley 82‑2010, según enmendada, para incluir expresamente la investigación, el análisis de factibilidad y la evaluación técnica, económica y ambiental de tecnologías emergentes de bajas emisiones, es compatible con los principios de diversificación, resiliencia y reducción de emisiones que inspiran esa ley. Asimismo, el Negociado destaca como positivo el fortalecimiento de la capacidad investigativa del país mediante la integración de la Universidad de Puerto Rico en el desarrollo académico y científico relacionado a estas tecnologías.
El Negociado resume los beneficios de la medida en cuatro aspectos fundamentales: moderniza la política pública energética; promueve la investigación científica y académica; permite evaluar opciones tecnológicas basadas en evidencia; y fortalece la planificación energética a largo plazo. Por estas razones, el NEPR expresa su respaldo a la intención del Proyecto y recomienda su evaluación favorable, sujeto a que cualquier implementación futura se base en análisis técnicos exhaustivos y en un marco regulatorio robusto que garantice la seguridad y la protección del ambiente y de la población.
DEPARTAMENTO DE RECURSOS NATURALES
El Departamento de Recursos Naturales y Ambientales presentó su postura respecto al Proyecto de la Cámara 1092. En su ponencia, el DRNA reconoce la necesidad urgente de diversificar la matriz energética y continuar evaluando opciones que ayuden a disminuir las emisiones atmosféricas. Sin embargo, subraya que cualquier iniciativa relacionada con los SMR o con cualquier forma de generación nucleoeléctrica debe cumplir estrictamente con todos los requisitos ambientales estatales y federales. Esto incluye permisos, monitoreo de emisiones, manejo adecuado de materiales peligrosos y evaluaciones rigurosas sobre posibles impactos en la salud pública.
El Departamento puntualiza que toda instalación de esta naturaleza tendría que cumplir con las disposiciones de la Ley Federal de Aire Limpio, como los Planes de Implementación Estatal, los estándares nacionales de calidad de aire, los requisitos de permisos bajo el Título V, y los programas de revisión y prevención de deterioro significativo, entre otros. Estas obligaciones ambientales, recalca la agencia, son esenciales para proteger la salud y el ambiente.
El DRNA también hace énfasis en que, aunque los SMR se han promovido como tecnologías emergentes de bajas emisiones, no existen aún en Estados Unidos reactores de este tipo operando comercialmente. Por ello, enfatiza la importancia de priorizar la investigación científica y técnica antes de considerar su adopción como política pública energética. Desde la perspectiva de calidad de aire, cualquier análisis debe incluir no solo lo que ocurre durante la operación del reactor, sino también los impactos de todas las etapas del ciclo de vida de esta tecnología: construcción, transporte de materiales, manejo de combustibles, manejo de residuos y eventual desmantelamiento.
Asimismo, el Departamento advierte que cualquier consideración futura debe tomar en cuenta las condiciones particulares de Puerto Rico. La alta densidad poblacional, la vulnerabilidad a eventos atmosféricos extremos y la significativa actividad sísmica son factores que podrían incidir en la dispersión de contaminantes o materiales peligrosos ante incidentes operacionales o emergencias. Por ello, recalca la necesidad de llevar a cabo análisis de riesgos exhaustivos, especialmente en lo relativo a la protección de la salud pública y los recursos naturales.
El DRNA recomienda revisar cuidadosamente el lenguaje de la Sección 5 del proyecto, con el fin de asegurar que no se limiten sus facultades regulatorias, investigativas y de fiscalización ambiental. A su vez, establece que cualquier estudio futuro sobre estas tecnologías debe incluir análisis profundos sobre calidad de aire, riesgos a la salud, modelación de dispersión atmosférica, resiliencia ante eventos extremos, manejo de residuos, respuesta a emergencias, monitoreo continuo y participación ciudadana.
Reconoce también que la reconstrucción del sistema energético ha recibido un respaldo significativo del gobierno federal y que continúan evaluándose alternativas energéticas emergentes. Sin embargo, insiste en que toda propuesta debe sustentarse en la ciencia, el marco regulatorio vigente y la protección genuina del ambiente.
Finalmente, el DRNA apoya los esfuerzos académicos y educativos que promuevan una discusión pública informada sobre tecnologías energéticas modernas y sus posibles implicaciones para la salud y el ambiente. Concluye respaldando la aprobación del P. de la C. 1092, siempre y cuando se atiendan las recomendaciones presentadas y se mantenga el compromiso con análisis técnicos rigurosos que garanticen un desarrollo energético responsable, seguro y sostenible para Puerto Rico.
ZAR DE ENERGIA
El Ing. Josué Colón, en carácter de Zar de Energía, compareció por escrito. En su exposición, entre otros señalamientos, explica que la política pública energética vigente no contempla la energía nuclear como una de las fuentes disponibles dentro del marco regulatorio actual. Por consiguiente, su análisis parte desde la responsabilidad de ejecutar y defender la política existente, así como de continuar los esfuerzos de estabilización y modernización de la red mediante tecnologías ya autorizadas.
No obstante, precisamente debido a la naturaleza de su función, su ponencia evidencia la necesidad de evaluar si el marco actual continúa siendo el más adecuado para afrontar los retos presentes y futuros. La ausencia de alternativas emergentes, como los microreactores nucleares, dentro de la política pública actual de la isla, limita la capacidad del Estado para considerar herramientas que otros territorios y jurisdicciones ya están examinando e incluso incorporando.
La evaluación de este proyecto, por tanto, no busca contradecir la labor del Zar de Energía, sino atender el hecho de que su postura refleja las limitaciones del marco vigente. Abrir la puerta a que Puerto Rico explore tecnologías adicionales, incluyendo la energía nuclear en sus variantes modernas y seguras, nos permitiría analizar opciones de resiliencia energética comparables a las que están adoptando islas vecinas y países con características similares a las nuestras.
Actualizar la política pública para permitir estudios formales y análisis rigurosos no implica una aprobación automática de ninguna tecnología particular. Por el contrario, dota al país de la flexibilidad necesaria para mantenerse competitivo, diversificar su cartera energética y evaluar soluciones que respondan mejor a la realidad operativa, ambiental y económica del siglo XXI.
COLEGIO DE INGENIEROS Y AGRIMENSORES DE PUERTO RICO
El Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico (CIAPR) compareció para expresar su posición respecto al P. de la C. 1092. El Colegio enfatiza que la medida representa una oportunidad para que Puerto Rico estudie, con seriedad y base científica, tecnologías energéticas emergentes de bajas emisiones, incluyendo los reactores modulares pequeños (SMR). Aclaran que evaluar estas tecnologías no implica la construcción inmediata de instalaciones nucleares, sino que permite al País prepararse mejor y tomar decisiones informadas sobre su futuro energético y económico.
El CIAPR destaca que esta discusión se enmarca en esfuerzos previos de la Asamblea Legislativa, como la Resolución de la Cámara 400, en la que ya se reconoció la importancia de analizar alternativas energéticas que fortalezcan la resiliencia del sistema eléctrico. En ese proceso, el Colegio había recomendado realizar estudios técnicos y científicos sobre la viabilidad de tecnologías nucleares avanzadas en Puerto Rico. Por ello, entiende que el P. de la C. 1092 constituye una continuación lógica de dichos trabajos.
Asimismo, señalan que la Orden Ejecutiva OE‑1993‑57, que consideró la energía nuclear como una fuente no viable en aquel momento histórico, responde a las limitaciones tecnológicas de hace más de treinta años. Hoy día, tecnologías como SMR, microreactores, sistemas de seguridad pasiva y diseños modulares representan un panorama distinto que requiere una revisión informada de aquella premisa gubernamental. No obstante, el Colegio puntualiza que una orden ejecutiva no sustituye un marco legislativo claro, y por ello corresponde a la Asamblea Legislativa establecer la estructura normativa adecuada.
El CIAPR explica en su memorial que la crisis energética actual impacta directamente los costos de electricidad, la competitividad del país y su seguridad económica, debido a la fuerte dependencia de combustibles importados sujetos a la volatilidad internacional. En ese contexto, subrayan que las fuentes renovables son esenciales, pero también variables, por lo que un sistema resiliente requiere fuentes firmes de bajas emisiones que puedan complementar la generación renovable. En su análisis, la energía nuclear avanzada podría desempeñar ese rol si se evalúa rigurosamente.
El Colegio destaca que los SMR y microreactores, por su escala reducida y diseño modular, podrían resultar relevantes para aplicaciones como microredes, infraestructura crítica, operación en modo isla y recuperación tras emergencias. Además, reconocen el interés renovado a nivel federal en desarrollar estas tecnologías, especialmente mediante iniciativas impulsadas por el Departamento de Energía de los Estados Unidos, lo que representa oportunidades que Puerto Rico no debe ignorar.
El CIAPR también reconoce las preocupaciones ambientales y de seguridad asociadas a la energía nuclear, y afirma que es precisamente por esa razón que el proyecto se enfoca en evaluaciones técnicas, económicas, ambientales y regulatorias, en lugar de promover construcción inmediata. Todas las tecnologías energéticas conllevan riesgos y beneficios; lo responsable, señalan, es analizarlos con datos y transparencia.
En cuanto al contenido del proyecto, el Colegio favorece su aprobación, pero recomienda la inclusión de varias enmiendas técnicas. Entre ellas: mejorar la definición de energía nuclear para que describa adecuadamente su uso energético y marco regulatorio; precisar la definición de SMR; y aclarar que la energía nuclear no debe clasificarse como energía renovable, sino como generación firme de bajas emisiones. Recomiendan además revisar la disposición sobre supremacía federal para armonizar correctamente la jurisdicción del Gobierno federal en materia nuclear con las facultades locales en planificación energética, uso de terrenos, permisos ambientales, integración al sistema eléctrico y protección de salud y seguridad pública.
Finalmente, el CIAPR propone establecer un mecanismo de evaluación técnica con participación del propio Colegio, la Universidad de Puerto Rico, el Negociado de Energía y expertos independientes, en coordinación con agencias federales, para asegurar que cualquier análisis futuro se lleve a cabo con rigor y transparencia. Afirman que el P. de la C. 1092 no autoriza la construcción de plantas nucleares ni compromete al país con decisiones irreversibles, sino que fortalece la planificación estratégica y amplía el conocimiento necesario para afrontar los retos energéticos del siglo XXI.
Por estas razones, el Colegio favorece la aprobación del proyecto, sujeta a las enmiendas técnicas recomendadas, y reitera su disposición para colaborar con la Comisión en el desarrollo de una política pública energética responsable, clara y orientada al mejor interés del país.
VISTA OCULAR
UNIVERSIDAD DE PUERTO RICO
Como parte del análisis legislativo del P. de la C. 1092, esta Comisión realizó una Vista Ocular en el Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) de la Universidad de Puerto Rico, institución que recientemente desarrolló el primer programa de concentración menor en Ingeniería Nuclear en la Isla. La visita tuvo como propósito conocer de primera mano los avances académicos, investigativos y profesionales vinculados al campo de la energía nuclear, así como examinar la capacidad del País para formar el capital humano especializado que podría requerir una posible expansión hacia tecnologías de bajas emisiones, así como posibles oportunidades de desarrollar patentes que sirvan para fomentar la educación universitaria en la isla.
La agenda inició con una presentación institucional sobre la visión y trayectoria del RUM y de su Facultad de Ingeniería, destacando su tradición en la formación de profesionales altamente capacitados y su rol histórico en los sectores de ciencia, tecnología e innovación. Del mismo modo, se presentó una introducción a los esfuerzos del Recinto en temas de energía nuclear, subrayando su impacto tanto en el desarrollo profesional como en las oportunidades académicas del estudiantado.
Luego, el capítulo estudiantil de la “American Nuclear Society” (ANS), expuso sobre el creciente interés de los estudiantes en la ingeniería nuclear, la creación del capítulo, destacándose a nivel nacional recibiendo premios por parte de la ANS y el impacto de sus proyectos tanto en la comunidad universitaria como en el país, seguido de un panel de egresados que trabajan en el sector de energía nuclear, incluyendo profesionales vinculados al U.S. Nuclear Regulatory Commission (NRC). En este espacio compartieron sus experiencias, oportunidades laborales y la pertinencia de que Puerto Rico continúe desarrollando capacidades en esta disciplina.
En sus palabras finales, el grupo de profesores docentes, reiteraron el compromiso de la institución con el desarrollo académico y científico del País, y subrayó la importancia de continuar fortaleciendo iniciativas que posicionen a Puerto Rico en la vanguardia de la ingeniería y la diversificación energética.
La Vista Ocular evidenció que el Recinto Universitario de Mayagüez se ha adelantado significativamente en la preparación académica e investigativa necesaria para evaluar tecnologías nucleares modernas, convirtiéndose en la primera institución en Puerto Rico en establecer un programa académico formal dedicado a esta disciplina. Este trasfondo resultó fundamental para ilustrar el potencial del País en desarrollar capacidades internas que apoyen procesos de análisis y planificación energética sustentados en evidencia y conocimiento científico.
VISTA PUBLICA
La Vista Pública contó con la participación de la Dra. Marvi A. Matos Rodríguez, una mujer puertorriqueña, criada en Jayuyas, educada en el sistema público de enseñanza, quien se destaca en el campo de la ingeniería nuclear en los Estados Unidos. La Dra. Matos Rodríguez cursó estudios en ingeniería química en la Universidad de Puerto Rico, maestría en coloides, polímeros y superficies, y doctorado en ingeniería química de Carnegie Mellon. Además, posee una maestría en administración de empresas del “Massachusetts Institute of Technology” (MIT) y una trayectoria profesional destacada en ingeniería de sistemas, tecnologías químicas, materiales, procesos y proyectos aeroespaciales. Actualmente se desempeña como vicepresidenta Senior de Tecnología de Fusión en Zap Energy, empresa dedicada al desarrollo de tecnologías avanzadas de fisión y fusión.
La Dra. Matos enfatizó la gravedad de la crisis energética en Puerto Rico y la necesidad de soluciones que sean limpias, resilientes y firmes. Explicó que las energías renovables intermitentes deben ser complementadas con fuentes de energía libre de carbono capaces de operar las 24 horas del día. Destacó que el Proyecto de la Cámara 1092 no compromete a Puerto Rico a construir un reactor, sino que abre la puerta a la investigación, formación académica y evaluación informada de estas tecnologías emergentes.
Subrayó la importancia de desarrollar talento STEM puertorriqueño y reconoció que el Recinto Universitario de Mayagüez ya ha comenzado esa ruta tras el Huracán María, cuando fueron los propios estudiantes quienes solicitaron cursos en energía nuclear. La Dra. Matos respaldó plenamente la disposición del P. de la C. 1092, que establece la jurisdicción regulatoria exclusiva de la Nuclear Regulatory Commission (NRC), uno de los entes reguladores más rigurosos a nivel mundial.
Asimismo, recalcó que la transformación energética de Puerto Rico requiere colaboración entre gobierno, inversionistas, academia, la base industrial y el pueblo. Expuso el potencial inmediato de los microreactores de fisión avanzada, así como la promesa a largo plazo de la energía por fusión, destacando que ambas tecnologías se complementan, comparten materiales y cadenas de suministro.
Concluyó su ponencia reafirmando su identidad puertorriqueña y su convicción de que la isla merece energía firme, limpia y propia, exhortando la aprobación del PC 1092 como un paso valiente y necesario para encaminar la transición energética que Puerto Rico necesita.
Durante la vista pública, también comparecieron representantes de “First American Nuclear Company” (FANCO), una empresa dedicada al diseño y manufactura de reactores nucleares avanzados. La delegación presentó información técnica relevante sobre los reactores pequeños de nueva generación que en la actualidad desarrollan, destacando su sistema de enfriamiento por metal líquido, tecnología que describieron como inherentemente segura y altamente eficiente. Según sus portavoces, este tipo de diseño no produce residuos radiactivos que puedan representar un riesgo para el medio ambiente ni cuerpos de agua, lo que representa un adelanto significativo en comparación con tecnologías nucleares tradicionales.
FANCO explicó además un modelo de desarrollo por fases que puede resultar ventajoso para jurisdicciones como Puerto Rico. Indicaron que sus instalaciones se construyen inicialmente para operar utilizando gas natural, lo que permite comenzar procesos críticos de construcción, permisos y puesta en marcha sin necesidad de esperar la autorización final para operar con energía nuclear. Una vez completado el proceso regulatorio y obtenidos los permisos pertinentes, las plantas pueden ser adaptadas para la generación nuclear, utilizando la misma infraestructura y reduciendo significativamente los tiempos de implementación.
Este enfoque híbrido, según FANCO, posibilita que el país avance en su infraestructura energética, mantenga operatividad desde etapas tempranas y, al mismo tiempo, se prepare de manera ordenada para incorporar energía firme y libre de emisiones mediante tecnología nuclear avanzada.
OFICINA DE PRESUPUESTO DE LA ASAMBLEA LEGISLATIVA
Según el informe presentado por la Oficina de Presupuesto de la Asamblea Legislativa (OPAL), concluyó que, la medida no tendría un impacto fiscal inmediato, al meramente establecer, como parte de la política pública energética, la producción de energía de base nuclear. Aunque enfatizó que el impacto económico final de esta medida se manifestará en el largo plazo y estará condicionado por las tecnologías de generación eléctrica que finalmente se adopten.
A pesar de que la UPR ya provee currículos, programas educativos, relacionados a la energía eléctrica alternativa, se anticipa que la actualización de currículos e iniciativas de investigación y esfuerzos de orientación comunitaria conlleven un impacto fiscal que no se puede precisar en estos momentos. En esa línea, esta vertiente de impacto fiscal dependerá de los cambios que se determinen necesarios para la actualización de los currículos.
IMPACTO FISCAL
Esta Comisión de Desarrollo Económico de la Cámara de Representantes de Puerto Rico certifica que la aprobación del P. de la C. 1092 no representa un impacto fiscal directo sobre el presupuesto de gastos del Gobierno de Puerto Rico proveniente del Fondo General.
CONCLUSIÓN
La discusión sostenida durante el proceso de investigación y discusión de esta medida demuestra que el Proyecto de la Cámara 1092 ha recibido un respaldo amplio y fundamentado tanto de agencias gubernamentales, de profesionales de la industria, así como de la academia. Ese apoyo evidencia que existe un reconocimiento colectivo de que Puerto Rico necesita explorar con seriedad nuevas alternativas energéticas que permitan superar la crisis estructural que enfrenta el sistema eléctrico.
Este proyecto representa el primer paso de muchos que deberán tomarse para que, en un futuro, la isla pueda contar con microreactores operantes, sujetos a las más estrictas evaluaciones científicas y regulatorias. Lejos de constituir un riesgo para el pueblo puertorriqueño, la medida abre la puerta a una oportunidad estratégica: posicionar a Puerto Rico a la vanguardia en un mundo donde la demanda de nuevas tecnologías energéticas es cada vez más urgente y necesaria.
En ese contexto, la energía nuclear se perfila como una alternativa viable para producir energía limpia, firme y libre de carbono, sin depender de combustibles fósiles cuyos precios son volátiles y están fuera del control de la isla. Considerar estas tecnologías no es un salto al vacío, sino un ejercicio responsable de planificación a largo plazo. Este proyecto fomenta el estudio científico, la investigación y la formación de talento local. Para la juventud puertorriqueña, este campo se convierte en un espacio real de crecimiento, innovación y desarrollo profesional, alineado con las tendencias globales y con las necesidades futuras del país.
En síntesis, el P.C. 1092 nos coloca en la ruta correcta: abre las puertas al conocimiento, promueve la preparación técnica, impulsa la modernización de la política pública energética y sienta las bases de un futuro donde Puerto Rico pueda generar su propia energía limpia, segura y confiable. Es un comienzo responsable, prudente y visionario hacia el modelo energético que nuestra isla merece.
POR LO ANTES EXPUESTO, la Comisión de Desarrollo Económico de la Cámara de Representantes de Puerto Rico previo estudio y consideración, tiene a bien presentar ante este Alto Cuerpo un Informe Positivo sobre el Proyecto de la Cámara 1092, recomendando su aprobación con las enmiendas realizadas en el Entirillado Electrónico que se incluye a este informe.
Respetuosamente sometido,
Hon. Joel I. Franqui Atiles
Presidente
Comisión de Desarrollo Económico
Cámara de Representantes de Puerto Rico
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